Plataforma Recorridos Ciclistas

En España sí hay montaña: nuevos puertos, etapas, análisis de recorridos, opiniones…

Archivo de 26 febrero 2010

Vuelta a la Región de Murcia 2010

Publicado por Plataforma Recorridos Ciclistas en 26 febrero, 2010

La Vuelta a Murcia sobrevive a la crisis y da una oportunidad a los contrarrelojistas

Del 3 al 7 de marzo se disputa la XXX edición de la Vuelta Ciclista a la Región de Murcia. Esto ya es un hecho reseñable. Los problemas económicos que atraviesa esta carrera, y toda la región, han hecho planear la sombra de la desaparición los últimos años. La propia organización sopesó la reducción de la carrera a tres días. Finalmente, nos encontramos con los habituales cinco días de competición.

En cuanto a la participación, se ha visto muy afectada por el boicot de los equipos españoles a la prueba (como pasó en la Vuelta a Andalucía) y también la ausencia de equipos italianos, que si de verdad fuera como “venganza” por la situacion de Valverde en Italia, como se ha remarcado en algunos medios, nos parece un grave error por parte de los organizadores. De todos modos habrá varios corredores muy destacados, especialmente Menchov y Armstrong: Lista de participantes y dorsales.

Respecto al recorrido, si miramos los lugares de salida y llegada todos son conocidos de las últimas ediciones salvo  la salida de la última etapa, que será desde las instalaciones de la empresa Redyser situadas en las cercanías de la capital regional.

El Collado Bermejo es ya un clásico de la Vuelta a Murcia, y volverá a ser el puerto más duro de la misma al subirse en la 3ª etapa cerca de meta

Observando un poco más a fondo descubrimos que la gran novedad de esta de esta edición es que las salidas y metas están muy cercanas. La consecuencia inmediata es que cada etapa abarca una extensión relativamente pequeña de la geografía regional. Así municipios como Lorca, Puerto Lumbreras, Águilas, Cieza, Jumilla o Yecla han quedado fuera de la carrera. La parte positiva de este cambio viene por la total ausencia de autovías en todo el recorrido. El año pasado, sin ir más lejos, hubo una etapa en la que se circuló por tres autovías distintas. No sabemos si habrá sido decisión propia del organizador o exigencia de la autoridad, lo claro es que la ausencia de autovías plantea una carrera mucho más cercana al público.

Para analizar el recorrido usaremos la página web tracks4bikers ya que los perfiles dados por el organizador tienen muy poca precisión y en las mediciones de los rutómetros hay claros fallos, incluso la nomenclatura de las carreteras no está actualizada. Todo esto da una imagen muy poco profesional de la organización.

Análisis etapa por etapa

*Click en los perfiles de las etapas para ver el mapa de las mismas.

1ª etapa (miércoles 3): SAN PEDRO DEL PINATAR – SAN PEDRO DEL PINATAR 166,5 Km. – Rutómetro


La primera etapa, de 167 km, tiene su salida y meta en San Pedro del Pinatar y circula por las comarcas del Mar Menor y el Campo de Cartagena. Incluye el paso por tres puertos de montaña en la fase intermedia de los cuales, en el sentido en que se hace, el más duro es el segundo. La secuencia La Cuesta, Cuestas de Cedacero es típica de la Vuelta a Cartagena de élite y sub-23. Por ejemplo, el año pasado bajo la lluvia pudimos ver una etapa muy dura con grandes diferencias, si bien en profesionales se corre de un modo más conservador y el nivel está más igualado por lo que no esperamos movimientos de cara a la general. Entre las Cuestas del Cedacero y Portman tendremos el paso por la histórica y portuaria ciudad de Cartagena, que pocas veces es visitada por la vuelta regional.

La parte final de la etapa circula paralela a la costa por lo que no es descartable que el viento haga de las suyas. Esto será especialmente posible desde Los Belones (a 30 km de meta) a Los Alcázares (a 15 km de meta) donde se circula por carreteras estrechas y poco protegidas del viento. Como muestra de ello sirva esta imagen de las proximidades de Los Nietos y Los Urrutias. Para conocer la evolución de los vientos en zonas costeras resulta útil consultar esta web.  En resumen, aunque el final más lógico es un sprint masivo, la etapa tendrá un desarrollo muy atractivo y variado.

2ª etapa (jueves 4): CALASPARRA – CARAVACA DE LA CRUZ 169,8 Km. – Rutómetro

La segunda etapa sale de Calasparra y finaliza en Caravaca de la Cruz después de 170 km oficiales y 175 km reales. Se repite el circuito que ya hemos visto en las ediciones de 2000, 2003 y 2009 y en la pasada Vuelta a España, al que en esta ocasión se darán dos vueltas. El premio de montaña estará situado en el Collado de los Álamos, al que, de nuevo, se le denomina incorrectamente Alto de San Juan. A pesar de estar catalogado como primera categoría, no deja de ser un segunda y, como en todas las ocasiones anteriores, no impedirá que llegue a meta un pelotón de alrededor de 100 corredores.

Como novedad, se podía haber incluído el puerto de Benizar-Lorigas, que sigue inédito y es mucho más empinado que el de San Juan, como han podido comprobar durante años muchos cicloturistas en la Marcha Sierras de Moratalla. Para subir este puerto hay que adentrarse durante unos pocos kilómetros en Castilla – La Mancha y después de subirlo utilizar caminos rurales en buen estado; la mencionada marcha lo ha hecho en muchas ocasiones y no creemos que ello fuera un impedimento para la ronda regional. Conservando las mismas localidades de paso podía haberse hecho algo así, creemos que habría servido para reducir un poco el grupo principal.

Por cierto, observando el perfil de la Marcha Sierras de Moratalla, hemos de comentar que un final en esta localidad con el mismo itinerario resultaría espectacular, con tres puertos enlazados en la parte final y un rápido descenso a meta por Los Alamos.

3ª etapa (viernes 5): LAS TORRES DE COTILLAS – ALHAMA DE MURCIA 166,5 Km. - Rutómetro

La tercera etapa tiene 166 km, con salida en Las Torres de Cotillas y meta en Alhama de Murcia. Es la más montañosa pues se asciende al conocido Collado Bermejo-Cima Marco Pantani. Sin embargo en lugar de subir por la vertiente de Aledo y colocar la meta justo tras la bajada se opta por subir por el lado de Alhama y bajar por Aledo y Totana, resultando llanos los 11 últimos kilómetros de forma innecesaria. Las opciones de los escaladores se reducen considerablemente. El riesgo de reagrupamientos en los últimos kilómetros hace muy probable un esprint de entre 15 a 20 ciclistas. Aunque también es posible que en ese tramo llano se produzcan ataques en cabeza que rompan más la carrera.

El recorrido puede deparar un bonito espectáculo, o no, dependerá mucho de los corredores. En cualquier caso, no es una etapa de montaña al uso, y se agradece que no haya final en alto sino un puerto de paso rompedor y meta tras la bajada, pero el llano final sobra y otros años en etapas similares lo evitaron, por eso no comprendemos esta decisión.

Así quedaría la etapa simplemente cambiando la vertiente por la que se asciende al Cdo. Bermejo. Tan solo con subir por Aledo, se evita el llano final y la bajada a meta resultaría espectacular por sus numerosas curvas de herradura.

4ª etapa (sábado 6): ALHAMA DE MURCIA – ALHAMA DE MURCIA CRI 22 Km. – Rutómetro

La cuarta etapa es una contrarreloj individual completamente llana de 22 Km. con salida y meta en Alhama de Murcia. Se va y se vuelve a Totana, es decir se recorre de nuevo el tramo final de la etapa del día anterior. Las diferencias serán muy significativas. Ya se hizo el año 2005 con sólo 7 corredores en un minuto. En principio, será la etapa más decisiva de la carrera y la que decida el ganador de la misma.

Al menos si se pudiese situar la CRI antes de la etapa del Collado Bermejo, los hombres que se viesen en las primeras posiciones de la general se verían “obligados” a atacar en sus rampas para desbancar al líder. Tal y como están situadas, existe la posibilidad de que los corredores se reserven para la crono esperando a jugarse la carrera en ésta, no viéndose grandes movimientos en el puerto.

5ª etapa (domingo 7): REDYSER (MURCIA) – MURCIA 12,1 Km. – Rutómetro

La quinta etapa recorre los alrededores de la ciudad de Murcia, y termina en la capital tras 121 km, puesto que las necesidades de horario obligan a que sea corta. En este día se asciende el puerto de Cabezo de la Plata -también llamado Los Ginovinos- y a continuación el del Garruchal, no puntuable. El Cabezo de la Plata se ha subido en otras ediciones, además muchos ciclistas lo recordarán de su época sub-23, ya que durante muchos años se ha ascendido en la Clásica Costa Cálida de la copa de España del porvenir.

Tras la bajada de El Garruchal se podía haber subido a la Cresta del Gallo o a la Fuensanta pero se ha optado por un final de etapa muy llano y un paso por el pueblo de Alcantarilla que parece metido con calzador, suponemos que por razones económicas. De haberse subido la Cresta del Gallo y haber obviado el paso por Alcantarilla tendríamos una etapa con muchas posibilidades de cambios en la general, pero con el recorrido previsto veremos un esprint masivo casi, casi seguro.

La etapa ganaría muchos enteros si tras Cabezo de la Plata y El Garruchal se subiese la espectacular Cresta del Gallo, que ya se ha visto en ediciones pasadas, en la Vuelta a España e incluso en un Campeonato de España.

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En resumen, tenemos una vuelta con una buena dosis de puertos, pero todos demasiado lejos de meta como para que los escaladores tengan opciones de victoria final. La clasificación general está marcada por una etapa contra el reloj que va a generar grandes diferencias. Sólo una actitud ofensiva en la etapa de montaña o un abanico el primer día podrían servir para dar emoción a la general por tiempos. Al menos, esperamos que la lucha por las victorias de etapa resulte interesante: sus recorridos son propicios para ver alternativas en cabeza de carrera.

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Nuevo recorrido para la Clásica de Almería – El viento será el juez.

Publicado por Plataforma Recorridos Ciclistas en 23 febrero, 2010

El próximo domingo 28 de febrero  se celebrará la vigésimo quinta edición de la Clásica de Almería. Esta edición presenta un recorrido inédito y abandona las comarcas más occidentales de la provincia  almeriense y se desplazará a las centrales. Las intensas lluvias de este invierno han dañado las carreteras por las que estaba prevista la prueba, desprendimientos en la carretera entre Berja y Adra y hundimientos en la calzada en otros puntos.

En el recorrido previsto, de 178 km, destaca que la salida y la meta estarán ubicadas en la capital de la provincia, esto no ocurría desde 2005, cuando se hizo así para conmemorar los juegos del Mediterráneo.

La carrera se enfrenta en esta edición a un reto nuevo ya que ha sido seleccionada por la UCI como aspirante a entrar en un nuevo calendario mundial del clásicas, lo que supondría un paso hacia adelante. De momento  el organismo internacional ha autorizado la participación de diez equipos ProTour, dos más de los que les correspondería a una prueba de su categoría (1.1) y su número de participantes.

Henderson se impuso a Brown y Garzelli en 2009 en el sprint de un grupo de casi 40 corredores.

El recorrido cuenta con un perfil llano en los últimos Km. pero un terreno previo rompepiernas, en el que se ascenderá tres puertos de tercera categoría en su parte central. Lo más destacado deportivamente es que al atravesar las zonas más áridas de Europa la cobertura frente al viento va a ser muy, muy escasa y el peligro de abanicos y cortes casi constante. Paisajísticamente esos mismos motivos hacen que sea un recorrido hermosísimo, pasamos a describirlo detalladamente, haciendo hincapié en los paisajes tan singulares que atraviesa.

La carrera parte hacia el este por la carretera de la costa girando en seguida (kilómetro 4) hacia el interior, se atraviesan las localidades de Huércal de Almería y Rioja. Siempre por el interior se cruza el famoso desierto de Tabernas.

A continuación, se hace un pequeño circuito y se llega a Sorbas. Esta localidad es famosa por sus formaciones geológicas, en su término municipal se encuadra el paraje natural de los karst en yesos de Sorbas.

Desde Sorbas se va dirección sur buscando la localidad de Lucainena de las Torres y de allí se atraviesa las estribaciones orientales de la Sierra Alhamilla para lo cuál ascenderán dos puertos de tercera categoría: La Rambla Honda y Lucainena (enlace al perfil conjunto y fotos de ambos). Ninguno de estos altos supondrá un problema para los ciclistas que estén mínimamente en forma y resulta poco creíble que la carrera se vea condicionada por ellos.

En 2008, en un cerrado sprint masivo, Haedo fue más rápido que Freire y Brown

La siguiente población que divisarán es Níjar. De Níjar bajarán hasta los invernaderos de San Isidro y se ascenderá a 37 km de meta, el pequeño puerto de la Serrata ya en pleno Parque Natural del Cabo de Gata – Níjar, declarado Reserva de la Biosfera por la UNESCO en 1997.

Seis kilómetros después del puerto se gira a la derecha dirección Ruescas,  a partir de este momento se circula paralelo a la línea de costa. Tras el paso por la citada localidad, se toma una rotonda que estirará el grupo y se entra en una amplia carretera sin protección frente al viento. El lugar indicado, a 24 km de meta, será clave, no exageramos si decimos que estamos en uno de los lugares más ventosos de todo el litoral mediterráneo español. Los equipos habrán de estar muy atentos a esta circunstancia. El pelotón puede romperse en varios abanicos. Para prever el desarrollo de esta prueba más que ver el perfil hay que consultar la previsión de viento en las zonas marítimas de las costas occidental y oriental de Almería.

El rumbo oeste se mantendrá durante toda esa parte final de la etapa y sólo las travesías de algunas urbanizaciones y pueblos pesqueros ofrecerán cobijo seguro frente al viento al ser la mayor parte del trayecto muy abierto.

Nos encontramos, en resumen, ante una edición novedosa, con un perfil mitad quebrado y mitad llano y unos paisajes de gran belleza que si la meteorología y la actitud de los directores y corredores lo quieren pueden depararnos un gran espectáculo deportivo, desde la Plataforma Recorridos Ciclistas así lo esperamos y deseamos.

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Vuelta a Andalucía – Ruta Ciclista del Sol 2010

Publicado por Plataforma Recorridos Ciclistas en 16 febrero, 2010

Durante las últimas décadas, la Vuelta a Andalucía (Ruta Ciclista del Sol) se ha consolidado en el calendario ciclista nacional como la primera vuelta por etapas del año –habida cuenta de que la carrera que tiene lugar en Mallorca es tipo Challenge–. En cuanto a la participación, esta es la lista de corredores y dorsales. Como ya es conocido, tanto esta vuelta como la de Murcia no contarán con el grueso de equipos españoles debido a disputas económicas que no favorecen a nadie y solo consiguen ahondar en la crisis de las pruebas de una semana del calendario nacional.

Precisamente la pronta disputa de la Vuelta ha privado normalmente a los organizadores de hacer uso de la alta montaña –abundante en la comunidad- para evitar las inclemencias del tiempo y, también hay que decirlo, asustar a aquellas figuras que compiten aquí más para ir cogiendo tono que para perseguir la victoria final y que, ante un recorrido de mayor exigencia, se plantearían seriamente su participación.

Es por eso que la principal característica en su recorrido suele ser la media montaña, siendo el año pasado el ascenso al alto del Torcal de Antequera la dificultad orográfica más reseñable, convirtiéndose en un punto clave de la carrera donde se jugó la general viéndose una etapa final muy bonita.

En cambio, en la edición que se celebrará entre el 21 y el 25 de febrero del presente año y que hace la número 56 de la historia de la carrera, nos ha sorprendido la inclusión de un nuevo puerto en las sierras jiennenses, el Alto de las Allanadas, en la Guardia de Jaén. Rampas de hasta el 21% adornan los tres terroríficos kilómetros finales de un ascenso corto, aunque matador, intenso, que puede dar un nuevo aire a la carrera.

Perfil del Puerto de las Allanadas, final de la primera etapa.

Quizás el hecho de que este final aparezca en la primera etapa y de que, pese a un recorrido que se antoja quebrado, no cuente con mayores dificultades en forma de puertos de entidad –que los hay por la zona-, desdibuja una etapa que podría haber dado mucho más juego en otro momento de la carrera, sobre todo porque no sería de extrañar que sus duras rampas dilucidaran la clasificación general desde el primer día, perdiéndose así la emoción.

Sobre todo porque en el resto de etapas en linea los cambios en la clasificación general se hacen complicados con tanto llano al final, y la CRI no es demasiado larga. Lo que menos entendemos es por qué se ha alejado el Puerto del Torcal de la meta de Antequera con 30Km. llanos sin sentido.

En definitiva, el recorrido deja un sabor un tanto agridulce, como si el organizador se hubiese arrepentido en el último momento de dar ese paso adelante que habría convertido el recorrido de la Vuelta a Andalucía en una vuelta con personalidad: brillan luces como la inclusión de un puerto serio y una crono para compensar la montaña, abruman las sombras de tanto  llano al final de la etapas de Benahavís y de Antequera.

Y, por supuesto, nos quejamos amargamente por la cobertura televisiva que un año más recibe esta Vuelta Ciclista a Andalucía –dicho desde el desconocimiento de las circunstancias que impiden la adecuada retransmisión de la carrera- que merece algo más que simples resúmenes y un comentario marginal en los telediarios de la televisión pública andaluza.

Etapa 1 (Domingo 21): JAÉN – PUERTO DE LAS ALLANADAS (La Guardia de Jaén) 159,2Km – Rutómetro

La primera etapa servirá para que el Alto de las Allanadas revele rápidamente quienes serán los aspirantes a la victoria final de la prueba. Esta etapa se podría endurecer con varios puertos anteriores al final de etapa, como en este ejemplo. Sin embargo, siendo la primera etapa y con un final tan duro quizá no sería conveniente ya que podría sentenciar la carrera.

Etapa 2 (Lunes 22): OTURA – CÓRDOBA 182,2Km – Rutómetro

Hasta Córdoba partirá el pelotón al día siguiente desde la granadina localidad de Otura en un envite que tiene visos de dilucidarse al esprint, a menos que se produzca –y no sería de extrañar visto lo visto en otros años- una fuga consentida que alcance la gloria en las calles de la ciudad califal. Si bien en Córdoba se pueden hacer finales espectaculares gracias a las múltiples vertientes de la conocida subida a San Jerónimo (la más dura, conocida como “el 14%” aun sigue inédita), en el contexto de esta vuelta, siendo la única llana, no parece necesario incluir dureza.

Etapa 3 (Martes 23): MARBELLA – BENAHAVIS 162,5Km – Rutómetro

La tercera etapa partirá de Marbella para concluir en Benahavís, dos localidades que distan entre sí poco menos de 20 km. Pero los ciclistas, al igual que el año pasado, darán un hermoso rodeo por las inmediaciones de la Sierra de las Nieves y la Sierra de Alcaparaín para ascender el puerto de Ojén de 2ª categoría (partido por la organización en dos cotas puntuables), puerto Martínez (2ª cat. y denominado pto. del Agua), el puerto de las Abejas por su vertiente más suave (3º) y retomar camino a Marbella por la sucesión de repechos en que consiste la vertiente norte del puerto de Ojén.

Pena de no concluir la etapa en la misma localidad marbellí tras el descenso, pues desde allí hasta Benahavís un buen tramo llano de autovía dará al traste, a buen seguro, con cualquier intento de fuga. Los kilómetros finales algo revirados y levemente ascendentes son más bonitos que complicados, aunque como variante al sprint llano de Córdoba no queda mal.

Perfil de los últimos 3Km. de la etapa, con 700m. finales al 6,4%

Etapa 4 (Miercoles 24): MÁLAGA – MÁLAGA CRI 10,9Km – Rutómetro

La crono de Málaga podría compensar la pérdida de tiempo que los menos dotados para la escalada sufran el primer día. Serán 11 km. llanos, a tenor del perfil, por las calles de Málaga. Mucho se había hablado de una crono en Gibraltar -incluso se había anunciado por parte de la organización- y lo cierto es que deseamos que en otras ediciones pueda llevarse a cabo: la Roca esconde duras y bellísimas rampas y sería una buena prueba para una futurible etapa de la Vuelta a España.

Creemos que esta CRI se podría alargar por encima de los 15Km. para que provocará alguna diferencia más, especialmente si se cambiase el recorrido de la última etapa en Antequera acercando los puertos a meta.

Etapa 5 (Jueves 25): TORROX COSTA – ANTEQUERA 161,4Km – Rutómetro

Y al igual que el año pasado, la última etapa acaba en Antequera tras pasar por el Alto de El Torcal. Pero a diferencia de 2009, este año es aquí donde más ha flaqueado la carrera, ya que el primer paso por la localidad antequerana ha alejado muchísimo el puerto del final de la etapa. Tal es así que son casi 50 km. los que hay desde la cima del Torcal hasta la meta que, por otra parte, está situada en cuesta.

El Torcal (hasta el cruce de Antequera), será el último gran puerto de la Vuelta a Andalucía 2010.

La meta se sitúa tras un ligero repecho de 1,6Km. al 3,9% segun el rutómetro de la etapa

Desde nuestro punto de vista, el diseño de esta etapa es el gran problema de esta Vuelta a Andalucía. La etapa comienza con un terreno de salida muy quebrado y complicado, con dos puertos, perfecto para que haya movimientos y escapadas. Después se entra en un terreno más cómodo hasta que se inicia el Alto de Colmenar, y poco después se afrontan las duras rampas del Puerto del Torcal. Tras una rápida bajada con algún repecho incluido, se llega por primera vez a Antequera, pero entonces se inicia el incomprensible bucle de 31Km. totalmente llanos que estropea totalmente lo que podría ser una buena etapa de media montaña.

Y el rodeo final resulta incomprensible por dos razones. Primero, porque el año pasado esta misma etapa tuvo un recorrido muchísimo más atractivo, con la misma salida y llegada pero un recorrido lleno de puertos y el Torcal mucho más cerca de meta, que provocó una gran selección e hizo que la general final quedase muy apretada con Posthuma salvando su victoria final por tan solo 3 segundos.

Este era el perfil de la última etapa de la Vuelta a Andalucía 2009 también entre Torrox y Antequera. No entendemos por qué han cambiado a peor esta buenísima etapa.

Y en segundo lugar, tampoco se entiende por qué si querían cambiar la etapa para no repetir lo mismo que el año pasado, y querían hacer un doble paso por la meta en Antequera, han escogido un bucle final llano. Un doble paso por el Torcal habría añadido un punto extra de dificultad a la etapa permitiendo también que los antequeranos disfrutaran doblemente del tránsito de los ciclistas, máxime cuando, además, los aficionados de la provincia suelen desplazarse en buen número a las duras rampas del puerto.

Recorrido alternativo con dos pasos por el Puerto del Torcal y la meta de Antequera. Click para ver el mapa del mismo.

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Dossier – Recorridos históricos de las GV – 1979-1986

Publicado por Plataforma Recorridos Ciclistas en 13 febrero, 2010

Enlaces a las entradas con el análisis de otros años:

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Los ocho primeros años de Unipublic

En 1978 El Correo Español-El Pueblo Vasco organiza su última edición de la Vuelta, que se ve enturbiada por graves disturbios el último día hasta el punto de tener que suspender la contrarreloj final. La situación sociopolítica en el País Vasco durante la transición democrática española no aconseja que la carrera siga disputándose por allí, pero además es que la situación económica de la prueba no debía ser muy boyante precisamente.

Desde un punto de vista deportivo la Vuelta estaba bajo mínimos, con un recorrido tan flojo como de costumbre y, aún peor, con una participación realmente mala, especialmente la extranjera, algo que además se lleva arrastrando varios años. La realidad de la carrera era que por aquella senda no tenía ningún futuro.

En Enero del 79 El Correo Español-El Pueblo Vasco anuncia que no seguirá organizando la prueba. En poco más de tres meses Unipúblic tiene que hacerse cargo de la carrera y pese al poco tiempo de que dispuso las diferencias se hacen notar desde el principio.

Resulta evidente que hubo cambios espectaculares con el relevo de los organizadores. Hasta el 78 los recorridos de la Vuelta se caracterizaban por tener pocos puertos y de muy poca entidad, los contadísimos de primera categoría (Navacerrada, Pajares, Orduña…) solían estar muy alejados de la meta, y los finales en alto eran muy cortos y rara vez pasaban de segunda categoría, tal vez con la excepción de Urkiola. Por si fuera poco la inmensa mayoría de las etapas montañosas se disputaban en territorio vasco, lo cual en esos momentos era ya inasumible.

Sin embargo a partir del 79 surgen numerosas novedades, tanto por la aparición de puertos inéditos como por la estructura de esas etapas. Sólo en las 5 primeras ediciones organizadas por Unipúblic ya habría 14 nuevos puertos catalogados como de primera categoría (por supuesto habría que añadir un montón más de puertos de segunda):

  • Sierra Nevada, Peña Cabarga y La Morcuera en 1979.
  • Cantó, Bonaigua y Cotos en 1980.
  • Rasos de Peguera en 1981.
  • Super Molina y La Creueta en 1982.
  • Castellar de n’Hug, Balneario de Panticosa, Lagos de Covadonga, Peña Negra y Serranillos en 1983.

Rasos de Peguera se estrena en la Vuelta durante esta época, precedido normalmente por algún puerto de primera, como el Collformic.

Madeleine – Galibier – Alpe d’Huez, el Tour se mantiene fiel a las tradiciones.

Por diversas razones, el Giro empieza a suavizar sus recorridos, aunque nunca faltaba algún que otro coloso en la carrera.

Por fin aparecen finales en alto realmente selectivos, como Sierra Nevada, Lagos de Covadonga o Rasos de Peguera. Por fin aparecen puertos de paso largos y bastantes de ellos claramente por encima de los 1000 metros de altitud e incluso acercándose a los 2000 metros, algo impensable en la época anterior, salvo por la habitual subida a Navacerrada. También se verán etapas con bastantes puertos encadenados y con poco llano entre ellos, y hasta veremos etapas con puertos no demasiados duros pero con el último muy cerca de meta, que tampoco se prodigaban en los años precedentes.

Por si fuera poco en 1983 se retransmite por primera vez en directo la carrera, todo un éxito memorable que logra un impacto espectacular. Vuelve a ganar Hinault, que el año anterior había hecho el doblete Giro-Tour, pero sufriendo todos los días a una jauría de corredores españoles desbocados que le hacen frente como nunca desde que el francés domina el ciclismo mundial, hasta el punto de que le pusieron en muy serio peligro de caer derrotado, algo inimaginable por aquel entonces. El sobresfuerzo al que le sometieron en la Vuelta le pasó factura a Hinault y le resultó imposible recuperarse para disputar el Tour ese mismo año.

Al mismo tiempo, el Giro pasa por una época muy peculiar en que los corredores italianos más importantes, Saronni, Moser y Visentini, se caracterizan por no ser buenos escaladores y por lo tanto los recorridos se diseñan pensando en ellos. El Giro está perdiendo prestigio debido a la suavidad de los recorridos mientras que la Vuelta avanza gracias a ese incremento de dureza comentado y por supuesto a la televisión en directo.

Sierra Nevada comienza a ser visitada asiduamente por la Vuelta.

El Tour sube Orcières – Merlette en los Alpes con cinco puertos por el camino.

Lavaredo continúa apareciendo en el Giro en etapas un tanto descafeinadas.

Probablemente los organizadores de la Vuelta consideraron que ya habían alcanzado sus objetivos, que habían superado con creces el periodo anterior y además habían alcanzado al Giro al menos en el nivel de los recorridos si es que no lo habían conseguido también en interés gracias a las audiencias y a que el mejor corredor del momento había querido correr la Vuelta del 83.

Nos parece muy significativo que en el 84 ya no hubiera ninguna novedad montañosa, que tirasen de todo lo que habían sacado en los años precedentes. Luego en el 85 y el 86 volvieron a aparecer puertos nuevos de primera categoría como Alto Campoo, Pal (en Andorra), Pontón, San Isidro o Las Palomas.

Aún así la participación de la Vuelta en esos primeros años sigue sin ser demasiado brillante, e incluso en el 81 resulta extremadamente pobre, con Battaglin tan sólo como corredor destacado. Y eso que la edición del 79 supuso una mejora sustancial y muy prometedora en la nómina de participantes ilustres. Había un ganador del Tour como Van Impe, un ganador del Giro como Pollentier (que además había sido top ten antes tanto en la Tour como en la Vuelta), un ganador de la Vuelta como Pesarrodona (top ten en el Giro), un podium del Tour como López Carril (top ten en Giro y Vuelta), un podium del Giro como Galdos (top ten en Tour y Vuelta), otro podium del Tour como Zoetemelk (top ten de la Vuelta), un podium de la Vuelta como Lasa (top ten del Giro) y otros dos que alcanzaron algún podium en la Vuelta, como Perurena y Nazábal. Además estaban Aja y Torres (top ten de Tour y Vuelta), Seznec (quinto en el último Tour), Pujol (top ten del Giro), y por último los cinco que faltan para completar la lista de top ten de la Vuelta, Eulalio García, Martínez Heredia, González Linares, Manzaneque y Viejo.

Los Lagos se estrenan en la Vuelta y pronto adquieren un gran prestigio, hasta el punto de convertirse en el puerto fetiche de la prueba.

En el Tour, aparece Superbagnères precedido de Tourmalet, Aspin y Peyresourde

Croce Domini es uno de los gigantes del Giro ’82.

Por lo tanto, estaban prácticamente todos los españoles buenos, también una corta pero muy buena representación de las figuras extranjeras, y eso con sólo 90 corredores en la salida. Desde luego nada que ver con el desastre del año anterior, cuando sólo Gandarias, Aja y López Carril se habían metido alguna vez entre los diez primeros de algún Tour. Por desgracia esa circunstancia no tuvo continuidad. En esos primeros años de Unipúblic no venían las figuras mundiales y encima ya no había figuras españolas, principalmente porque los mejores corredores españoles se retiran en masa y no hay un relevo para ellos a corto plazo. Fuente se había retirado en el 76, Ocaña en el 77, Gandarias en el 78, López Carril, Pesarrodona, Aja, Perurena y González Linares en el 79, Galdos, Torres y Manzaneque en el 80, Lasa en el 81, Nazábal y Viejo en el 82.

Desde el 76, en que Pujol quedó décimo del Giro, no habrá ningún español entre los diez primeros de esa carrera hasta que rompe el maleficio Rupérez en el 82, quedando también décimo ese año. En el Tour, Galdos había quedado séptimo de la edición del 78, pero hasta el 82 no habrá ningún español en el top ten, cuando lo consigue Alberto Fernández metiéndose también décimo.

Ya en el 83 la situación parece que cambia a mejor, con 4 españoles entre los 10 primeros del Giro incluido un tercer puesto de Alberto Fernández y añadiendo los puestos sexto, séptimo y octavo que consiguen respectivamente Lejarreta, Rupérez y Chozas. También en el 83 Angel Arroyo se mete segundo del Tour, con Perico Delgado deslumbrando pues llegó a ir segundo a un minuto de Fignon tras la etapa de Alpe d´Huez y con sólo una etapa montañosa en línea por cubrir, lástima que fallase el día del Joux Plane.

Por lo tanto el escenario consiste en una Vuelta bastante más dura que en la época de El Correo, con una estructura de las etapas más acorde con lo que se hacía en las otras grandes rondas, con una nueva generación de ciclistas españoles que ilusionan a la afición y, sobretodo, con una carrera que se retransmite en directo y que alcanza un gran éxito de audiencia.

En el 82 la Vuelta supera por 2ª y última vez en carrera la cara norte del Portillo de la Sía. Una ascensión espectacular y tremendamente exigente (17km finales al 6%) que inexplicablemente ha caído en el olvido. En esta etapa de inicios de los 80 se superaba además El Escudo antes de alcanzar la meta en Reinosa.

En el 82 la Vuelta supera por tercera y última vez en carrera la cara norte del Portillo de la Sía. Una ascensión espectacular y tremendamente exigente (17km finales al 6%) que inexplicablemente ha caído en el olvido. En esta etapa de inicios de los 80 se superaba además El Escudo antes de alcanzar la meta en Reinosa.

En los Pirineos, el Tour estrena Guzet Neige como final de una dura y larga etapa.

Monte Grappa y San Martino de Castrozza, dos buenos puertos en la parte final de esta etapa del Giro ’82.

Por contra en el Giro los recorridos habían bajado su nivel considerablemente como ya se comentaba antes. Tampoco es que la dureza no existiese en absoluto. Había poca, pero había. Ocurre que el tipo de etapas de la época no fue la habitual del Giro antes y después. Tal vez lo que resulte más significativo de ese periodo no sea tanto la falta de puertos duros como la tipología de las etapas. Se puede apreciar la tendencia a no encadenar varios puertos de primera, en bastantes ocasiones sólo se ve uno o dos por etapa, y en muchas de ellas vemos que las etapas son bastante llanas y con una subida final en cuya cima estaría la meta, algo que rara vez ocurría antes y que en periodos posteriores se corrigió para volver a la senda habitual.

Sin embargo no se puede decir que los puertos elegidos fueran especialmente suaves, al contrario, se suben puertacos como el Monte Grappa, San Marco, Croce Domini, Val Gardena, Tre Cime di Lavaredo, Stelvio, Vivione, Terminillo, Blockhauss, Sempione, Duran, etc (es cierto que algunos por sus vertientes menos duras). Obviamente no se subieron todos en la misma edición, pero está claro que algún puerto realmente selectivo había cada año. Aunque sólo subieran uno de esos en cada etapa ya era más de lo que podían poner en España, o al menos más de lo que en España se aprovechaba por aquel entonces. Es el diseño de las etapas lo que hace que la Vuelta se iguale en calidad con el Giro, cuando no lo superaba.

Donde las diferencias entre la Vuelta y las otras grandes se puede apreciar mejor es en la comparativa con el Tour. Sigue habiendo finales clásicos como Puy de Dome o Alpe d´Huez, pero aparecen otros finales nuevos como Granon, Guzet Neige o La Plagne. En realidad hay un cambio de inflexión y los finales en alto, que antes eran un complemento, empiezan a cobrar mayor protagonismo. Pero no sólo hay finales en alto pues las etapas de alta montaña sin final en alto siguen siendo fundamentales. Los encadenados de puertos son formidables y la dureza enorme. Abundan en casi todas las etapas los puertos largos con pendientes altas sostenidas y con poca distancia entre ellos. Ahí están el Galibier, el Glandon, la Madeleine, el Joux Plane, el Izoard, el Tourmalet, el Aubisque…

En el 79 la Vuelta llegó a Peña Cabarga, una subida corta y explosiva cercana a Santander que estuvo precedida por las ascensiones a La Sía y Alisas.

A la cima del Granon llegó el Tour por primera y única vez en el año 86, en una etapa que ganó Eduardo Chozas. Aún hoy en día sigue siendo el final en alto de mayor altitud de la historia de la ‘Grande Boucle’.

Los Dolomitas siempre han tenido cabida en el Giro. En esta etapa del ’86 no se superaban las vertientes más duras de algunos puertos, pero el encadenado de los mismos es igualmente espectacular.

Como es lógico, los grandes ciclistas del pelotón internacional se vuelcan con el Tour, que en esos momentos además de ser la carrera más prestigiosa también tiene el recorrido más selectivo y que ofrece más alicientes personales y profesionales. El Giro no está haciendo honor a su historia con recorridos mucho más flojos de lo habitual y se resiente de ello, mientras que la Vuelta está creciendo pero todavía no llega a la altura de poder competir realmente con las otras dos.

De todas maneras la participación de la Vuelta no empezaría a tener un cierto empaque hasta el 85, mientras que los corredores realmente buenos durante todo este periodo del 79 al 86 seguían prefiriendo participar en el Giro. Era costumbre hacer dos grandes al año, pero resultaba más cómodo preparar el Tour corriendo el Giro pues participar en la Vuelta requería dos puntas de forma al terminar unos dos meses antes que el Tour, mientras que el Giro sólo acababa unas tres o cuatro semanas antes de la ronda francesa y era más factible mantener el estado de forma que se alcanzaban en Italia. Además pese a que la Vuelta le comía algo de terreno al Giro, estaba claro que tanto por prestigio como por nivel de premios como por intereses comerciales, los equipos y los corredores importantes preferían el Giro.

En realidad, de los corredores prestigiosos, sólo Pollentier y algo menos Criqueillion fueron habituales en la Vuelta durante los 6 primeros años de Unipúblic. Los Hinault, Van Impe, Thurau, Nillson, Prim, Bernaudeu, Van de Velde o Fuchs prefieren el Giro (aunque alguno de ellos corrió también al menos una vez en la Vuelta durante esa época), aparte de que por aquel entonces hay bastantes corredores italianos más o menos prestigiosos, Moser, Saronni, Visentini, Contini, Bertoglio, Panizza, Baronchelli, Bertolotto o Battaglin, mientras que había pocos españoles realmente conocidos, apenas Alberto Fernández, Arroyo y en menor medida Rupérez, aunque empezaba a hacerse notar esa generación que tanto daría al ciclismo español en los años posteriores y de la que hablaremos en el siguiente capitulo.

Creueta – Cantó – Bonaigua. Tres buenos puertos en esta etapa de La Vuelta del ’83 con final en Viella, aunque quizás faltaba un poco de continuidad entre las subidas.

Salève – Ramaz – Joux Plane y Joux Verte, póker de ases en esta etapa del Tour ’81.

En el Giro no se ven muchos puertacos por edición, pero los que aparecen son auténticos colosos. En el ’86 es el turno de San Marco antes del final en Foppolo.

Una prueba de que esto era así puede verse en el hecho de que, por término medio, en cada edición de la Vuelta durante estos 8 años participaron unos 6 ciclistas que habían hecho alguna vez entre los diez primeros del Tour, menos incluso que en los tiempos de El Correo (y eso que gracias a la participación del 85 y el 86 la media subió algo), mientras que en el Giro participaron durante este periodo unos 8 hombres-Tour también por término medio, 3 menos por edición que la media de los 24 años anteriores probablemente como consecuencia de esos recorridos tan flojos aunque incluso así todavía había más corredores importantes en el Giro que en la Vuelta. El efecto llamada del crecimiento de la Vuelta no se dejó sentir realmente hasta mediados de la década de los 80.

De hecho, la crisis del ciclismo español de finales de los 70 se arrastró bastante tiempo y ni tan siquiera el buen hacer de Unipublic en sus inicios consiguió paliar esos efectos. Desde 1974 hasta 1984 se disputaron 11 ediciones de la Vuelta, a caballo entre la organización de El Correo y la de Unipúblic, y la media de top-ten del Tour que participan cada año en nuestra carrera sólo es de 5. Hay que esperar hasta el año 85 para que la partipación mejore, tanto en cantidad como en calidad (Kelly, Winnen o Millar, más los nuevos españoles y la llegada de los colombianos encabezados por Herrera y Parra).

En esta época aparecen las montañas abulenses en la Vuelta.

El Tour continúa buscando nuevos finales en alto. En el año ’80 se estrena Prapoutel – Les Sept Laux con un buen desgaste previo.

Sólo 130km de etapa, con las vertientes menos duras de Vivione y Tonale en el camino, al paso por los Alpes del Giro ‘82.

Sin embargo estaba claro que el interés internacional por la Vuelta estaba creciendo mientras que el interés por el Giro menguaba. La Vuelta tenía unos recorridos muchos mejores que los de la década anterior, mientras que los del Giro eran francamente peores. La participación de la Vuelta al final de este periodo comentado no estaba muy lejos en calidad y cantidad de la del Giro y, por supuesto, la retransmisión en directo de la carrera española hacía mucho. A simple vista se diría que la carrera española le estaba comiendo terreno a la italiana desde que Unipúblic se hizo cargo de la organización.

‘Tres en una’ a modo de resumen de este periodo: en el Giro los recorridos se suavizan considerablemente durante esta época. Se reduce el número de grandes puertos encadenados en las etapas, aunque siempre hay hueco para los puertos míticos como el Stelvio. Por su parte, el Tour sigue fiel a sus tradiciones, manteniendo sus habituales puertos de paso y probando nuevos y duros finales en alto como La Plagne. Por último, La Vuelta mejora sustancialmente sus recorridos. Se incluyen más y mejores puertos y sobretodo se mejora el diseño global de las etapas, como las disputadas por la sierra madrileña durante la época.

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HAZA DEL LINO (y Puerto Camacho)

Publicado por Plataforma Recorridos Ciclistas en 6 febrero, 2010

Seguimos presentando los Puertos de Paso de Categoría Especial de la Península. En esta ocasión le toca el turno al Puerto de Haza del Lino y sus dos vertientes de categoría Especial que están completamente asfaltadas a día de hoy: Polopos y Rubite. Esta última vertiente también se puede considerar de Especial aunque no se subiera entera y se tome el desvió hacia Puerto Camacho.

En el siguiente mapa, marcamos las 5 vertientes asfaltadas actualmente del coloso de Las Alpujarras, así como la situación de otras subidas cercanas. Y si no son bastantes 5 vertientes, existen otras tres con tramos sin asfaltar, algunas muy duras. En este hilo del Foro APM se puede ver el perfil de todas ellas.

Mapa de las vertienes totalmente asfaltadas de Haza del Lino

  • 1.- AZUL (por Rubite): la vertiente estrella, la más dura, destaca por su tramo central con 7Km. al 9,4% y rampas del 18% que finaliza con un brevísimo descenso hasta el pueblo de Rubite. A partir de ahí, y a base de de herraduras, la pendiente se mantiene aun exigente en torno al 6-7%.

Click para ver el perfil ampliado, así como una completa descripción del puerto

  • 2.- ROJO (por Polopos): la otra vertiente de Especial, esta mucho mas constante que la anterior, con 18Km. de ascensión al 7,1%, siendo lo más duro el inicio con 4Km. a casi el 9% de media.

Click para ampliar

  • 3.- VERDE (por Albuñol): esta vertiente es muy larga pero la más tendida de todas. Eso si, sus 28Km. y 1300m. de desnivel no son ninguna “broma”. Este es su perfil.
  • 4.-VIOLETA (por Torvizcón): es la vertiente más corta, en su inicio con rampas fuertes pero que termina coronando tras un largo falso llano. Un buen primera, en definitiva, este es su perfil.
  • 5.- MARRÓN (por Órgiva): la única vertiente que se ha visto en La Vuelta, dos veces en los años 70 en etapas poco trascendentes, consta de dos partes: la subida a Pto. Camacho (12Km. al 6,8%), y tras una bajada y algo de llano, los tres Km. finales hasta coronar Haza del Lino. Aquí podéis ver su altigrafía.

Estas dos serían las vertientes de Categoría Especial comparadas con otros grandes puertos como el Glandon Sur y Chamrousse Sur que se han visto en el Tour:

Haza del Lino por Rubite (negro) vs. Glandon Sur (rojo)

Haza del Lino por Polopos (rojo) vs. Chamrousse Sur (negro)

Por cierto, que si queréis daros un paseo virtual por todos los puertos de La Contraviesa, podéis hacerlo gracias a Google Street View, y ver así Haza del Lino, Trevélez, Venta del Tarugo, Venta del Chaleco, La Ragua, Conjuros, Cáñar, Capileira…

Etapas

Granada – Lanjarón

De los tres finales que contemplamos para darle protagonismo al puerto, éste es el que más nos gusta. Se podría decir que es un final “doble”, ya que tanto Órgiva como Lanjarón podrían albergar la meta: la primera es la localidad más grande mientras que Lanjarón tiene un mayor atractivo turístico debido principalmente a sus aguas por lo que tiene una buena oferta hostelera.

Y es nuestro preferido porque sitúa la meta cerca de la cima del puerto (25Km. aprox.) después de un terreno propicio para el espectáculo con una bajada técnica y una última subida tendida propicia para las persecuciones y algún desfallecimiento (al estilo Aprica).

La etapa en sí sale de Granada, un habitual de La Vuelta donde se podría ver otra gran etapa de montaña, y se empieza con un terreno pestoso perfecto para formar escapadas. Tras subir Conjuros, un 2ª cercano a la 1ª categoría, se afronta el primer paso por Rubite, alcanzando la cima de Haza del Lino y bajando por Polopos (otra bajada técnica). Es decir, a la base del puerto decisivo, Pto. Camacho, llegará el pelotón muy roto y con las fuerzas menguadas, abonando el terreno para la batalla final.

El Ejido – Motril

Motril, una ciudad grande y turística, es otro final perfecto y sin pegas para un etapón por las carreteras de La Contraviesa. En esta etapa, el primer puerto que se afronta es Venta del Tarugo, un primera cercano a la categoría especial que ya se subió en La Vuelta 2006 camino de Monachil y Granada provocando estragos en el pelotón. Tras un terreno pestoso, se afrontan las fuertes rampas de la subida por Torvizcón hacia Haza del Lino (aunque hemos colocado el premio de montaña tras acabar la subida propiamente dicha). Se baja entonces a Castell de Ferro por la carretera de Rubite por primera vez, y se llega a la parte decisiva de la etapa.

En este caso la vertiente usada es la de Polopos, y sus 18Km. de continua exigencia con las piernas ya “calientes” tras los puertos anteriores pueden hacer saltar la carrera en pedazos, o al menos esa es la intención del diseño de la etapa. De su cima a meta no hay terreno a recuperar u organizar la caza: primero las técnicas herraduras hasta Rubite, después la rapidísima bajada hasta el cruce de Lújar, pueden ser tan decisivas como cualquier subida. Y ahí no se acaba todo pues tanto la subida como la bajada de Gualchos son perfectas para el ciclismo profesional: reviradas, caretera estrecha sin ser problemática, irregular en sus rampas… en definitiva, muy “puñetera”. Los apenas 4Km. llanos antes de meta serán casi el único terreno llano en los 60Km. finales.

Guadix – Trevélez

Como última opción proponemos un final en el pueblo de Trevélez, también con cierto potencial turístico y sobre todo famoso por sus jamones. Y deportivamente es un final al menos peculiar, pues tras terminar la subida propiamente dicha restan 8Km. de falsos llanos y algún tobogán antes del repecho de meta. Es decir, está en la frontera de lo que es un final en alto y lo que no.

En conjunto, la etapa es la más dura de las tres, con 5000m. de desnivel acumulado y 5 grandes puertos en el camino. Los primeros tres, La Ragua, Venta del Chaleco y Polopos, perfectos para provocar desgaste por sus pendientes mantenidas durante mucho tiempo. Haza del Lino se sube en este caso por Rubite y entero, y tras coronarlo de nuevo la habilidad sobre la bicicleta será un factor importante: la bajada por Torvizcón es bastante la más estrecha y complicada de todas, aunque tiene el asfalto totalmente nuevo. La subida final son 13Km. en general entre el 6 y el 7%, exigente, pero no lo suficiente como para romper la carrera, cosa que se debe hacer ya antes.

Por cierto, que se pueden subir seguidas ambas vertientes (Polopos y Rubite) en la misma etapa, bajando por Albuñol:

Etapa entre Almuñecar y Órgiva donde se muestra como se pueden subir de forma consecutiva las dos vertientes de categoría especial de Haza del Lino asfaltadas a día de hoy.

Si lo que se busca es un final en alto en la zona, además de Trevélez que proponemos antes, existen las siguientes opciones (aunque pueden presentar problemas de espacio en la cima):

Fotos

Vertiente de Rubite

El puerto es espectacular y la carretera está en buen estado.

El puerto es espectacular y su carretera está en buen estado.

Vistas del inicio de la zona dura del puerto.

Vistas de la zona alta. A partir del pueblo de Rubite se suceden las herraduras.

A partir del pueblo de Rubite se suceden las herraduras.

Vertiente de Polopos

Vistas del comienzo de la subida

La carretera hasta el pueblo de Polopos no es muy ancha, pero es más que suficiente y en buen estado

En la parte alta la carretera mejora ostensiblemente

Vista panorámica de todo el puerto

siendo lo más duro el inicio, con 4 km a casi el 9% de media.

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