Este es el segundo recorrido de La Vuelta de los especiales de paso. Recordemos que ya publicamos una entrada anterior con la introducción y el primer recorrido.
En este segundo diseño, se comienza con la montaña del sur para dirigirse luego a los Pirineos, dejando la montaña del noroeste para la decisiva última semana. Se aprovecha el AVE en Valladolid para hacer el traslado a Madrid y acercar así la montaña cantábrica al final.
Etapa por etapa
Etapa 1, Toledo – Toledo, de 166.54 kilómetros.
Hemos optado por una etapa en línea corta y algo quebrada, con un tercera y un segunda (Pto del Robledillo) inéditos en la Vuelta, más la emboscada del Cerro de los Palos que se vio en el 2008. El objetivo es seleccionar un poco el pelotón para que los mejores corredores queden por delante y en la crono del tercer día los mejores equipos salgan los últimos.
Etapa 2, Toledo – Ciudad Real, de 127.85 kilómetros.
Etapa totalmente llana por carreteras buenas y con posible viento de costado. El sprint es bastante previsible.
Etapa 3, Daimiel – Valdepeñas, Contrarreloj por equipos de 42,19 kilómetros.
No hay prólogo y hemos preferido seleccionar un poco la general con una crono por equipos un poco más larga de lo habitual pensando además que en este recorrido sólo habrá dos cronos individuales.
Es la misma etapa pero en sentido contrario que una de las cronos individuales del primer recorrido.
Etapa 4, Puertollano – Córdoba, de 214.34 kilómetros.
Tras la crono por equipos viene bien una etapa en línea más selectiva en la que se puedan notar el desgaste de la etapa anterior. en la segunda mitad habrá un par de tachuelas (destacando el Obejo) y luego un circuito con dos subidas a Los Villares por el 14% (cota 593m.), por donde se bajó en la Vuelta del 2009. Más posibilidades para que el público cordobés disfrute de la etapa y una buena opción para que se produzcan los primeros ataques, probablemente de corredores secundarios pero sin descartar a los líderes.
Etapa 5, Córdoba – Málaga, de 198.74 kilómetros.
Media montaña no demasiado exigente y algo lejos de meta. Primero se suben el Pto. Mateo y el Alto del Torcal (hasta km 12). Lo más peligroso es la subida a la Venta de la Gloria (hasta cruce Málaga) pues es cortita pero con porcentajes muy altos y alguien puede lanzar un demarraje fuerte allí. Es fácil que haya una escapada consentida, máxime teniendo en cuenta que al día siguiente llega la alta montaña.
Etapa 6, Vélez Málaga – Lanjarón, de 207,72 kilómetros.
Primera mitad llana, por la costa, tras la que se encadenan dos grandes puertos. La Contraviesa tiene más de 26 kilómetros (tras el cruce a Haza del Lino del perfil se sigue subiendo) y un tramo central de diez kilómetros seguidos al 7% aunque no aparecen grandes rampas, pudiendo considerarse como de categoría especial con algunas dudas. Camacho por Rubite (hasta el cruce de Orgiva), que es un pelín menos largo, en cambio si que tiene 7 kilómetros seguidos con rampas continuadas al 9 y al 10% y se trata de un especial en toda regla. Tras la bajada se entra en unos 10 kilómetros de subida suave que deja en la meta. Posibles ataques lejanos, pues de lo contrario no habría demasiadas diferencias y se desaprovecharía el terreno.
Etapa 7, Motril – El Ejido, de 124.88 kilómetros.
Etapa llana, muy corta y por la costa. Sólo podría haber complicaciones por el viento. Si no aparece, casi seguro que habrá sprint.
Etapa 8, Berja – Sierra Nevada, de 178.88 kilómetros.
Etapa muy similar a la del 2009, con una ascensión muy temprana a la Ragua, un especial en toda regla, larguísimo y con una pendiente muy mantenida en torno al 7 % durante un tramo de más de diez kilómetros seguidos. Luego hay un terreno de transición que incluye un tercera, para acabar con la subida a Sierra Nevada por Hazas Llanas y Sabinas, otro categoría especial durísimo de 420 puntos de coef. APM en 27,5 Km de subida al 6,2% y casi 1700m. de desnivel.
La originalidad está, no solo en la nueva vertiente, sino en que al llegar a la cima se baja por la urbanización de Pradollano y por la carretera nueva durante algo más de 12 kilómetros hasta llegar al cruce de Sabinas, volviendo a subir por la carretera vieja para afrontar de nuevo los 10 kilómetros finales de Sierra Nevada. Con este bucle hemos convertido un puerto que siempre era final en alto en otro con dos vertientes, y hemos buscado una opción para incluir una etapa con un puerto de categoría espeical para atacar desde lejos seguido de un puerto más suave donde consolidar la ventaja.
Esta etapa solo difiere de la homologa del otro recorrido en que se utiliza para el inicio de Las Sabinas la carretera de Hazas Llanas en vez de Monachil.
Etapa 9, Baza - Tabernas/Mini Hollywood, de 208.27 kilómetros.
Casi de salida se afronta el Puerto de Escúllar o de Padilla, eterno pero tendido, ideal para provocar escapadas de actores secundarios. La bajada, de similares características, nos deja en un tramo llano de unos 30 kilómetros hasta iniciarse la subida a Venta Luisa desde Gergal, la misma subida que la de Calar Alto en los años 2004 y 2006 pero quitándole los últimos 3 kilómetros, un especial en toda regla con los últimos 10 kilómetros acercándose al 8% de media. Se baja por la vertiente de Serón y luego se vuelve a Venta Luisa por la vertiente de Tíjola, más de 28 kilómetros de subida que incluye el tramo entre Bacares y el collado de Ramal, 5 kilómetros centrales durísimos claramente por encima del 9% de media y que convierten este puerto en otro especial. Se bajaría por donde antes se subió, pero el bucle es de 50 kilómetros y no habría problemas. Por último se subiría el alto de Filabres, carretera estrecha y de pendiente irregular, llena de repechos, cuya cima se encontraría a unos 25 kilómetros de la inédita meta del parque temático Mini Hollywood, la mitad de bajada y la otra mitad de falso llano descendente, aunque la llegada pica para arriba.
Se ha buscado un tipo de etapa totalmente distinto a lo habitual en la Vuelta, con puertos de paso muy largos y sin final en alto.
Etapa 10, Almería – Cartagena, de 211.64 kilómetros.
Etapa básicamente llana, pero por una zona donde suele soplar el viento. Al final hay un par de tachuelas que no deberían evitar el sprint si los equipos que lo busquen se organizan bien, pero no es descartable que una escapada consentida tenga éxito justo después del primer bloque montañoso.
——— DESCANSO ———
Etapa 11, Vinarós – Vinarós, contrarreloj individual de 47.96 kilómetros.
Crono circular con una primera parte ligeramente ascendente alejándose de la costa, y una segunda parte descendente acercándose a la costa, con lo que es muy probable que el viento sople de cara o de frente dependiendo del tramo. Es la primera crono individual y las clasificaciones estarán ya muy consolidadas tras el primer bloque montañoso.
Es la misma crono que en el primer recorrido.
Etapa 12, Tortosa – Reus, de 189.55 kilómetros.
Etapa llana y cerca de la costa en su primer tercio, y media montaña pura en el resto, con varios terceras consecutivos seguidos de un buen segunda, el Coll de les Llebres, cuya cima estaría a unos 25 kilómetros de meta. Sería un día propicio para escapadas, justo después de la primera crono individual.
Etapa 13, Tarragona – Vic, de 167.04 kilómetros.
En principio es una etapa llana pero bastante quebrada para terminar con un larguísimo puerto como es el Coll de la Pollosa, demasiado tendido como para considerarlo de segunda, cuya cima estaría a poco más de 20 kilómetros para meta. Nueva etapa pensada para escapadas y para corredores de mucha fuerza capaces de tirar de los grandes desarrollos durante mucho tiempo, aunque no es descartable un sprint. Los equipos de la general se probablemente inhibirían al ser la jornada anterior a la etapa de alta montaña pirenaica.
Etapa 14, Torelló – Coll de Pal, de 204.64 kilómetros.
Durísima etapa de alta montaña. La primera parte tiene el aperitivo de Bracons por su cara menos dura seguido del temible Collfred, un puerto de categoría especial con pendientes altísimas alternando con descansos. Luego hay un largo terreno de transición en el que se incluye la subida a Castellar de n’Hug (km 10), para que no sea todo llano. Se remata la etapa con dos especiales en toda regla, el primer sería Pradell por la vertiente de Fumanaya, con más de diez kilómetros al 8% muy mantenido, una corta bajada muy empinada, y unos kilómetros finales durísimos. La bajada de Pradell incluye un repecho largo no puntuable y para acabar la etapa tenemos la subida al Coll de Pal, larga y sin demasiadas grandes rampas salvo en un par de kilómetros, pero que tampoco baja del 6% casi nunca.
Tres especiales y dos segundas, muchísimos kilómetros de subida, muchísimo desnivel acumulado, rampas tremendas… Tiene todos los ingredientes para ser la reina en cualquier carrera por etapas que se dispute.
Por cierto, en el perfil faltarían por dibujar 5km llanos al inicio para completar los 204,6 Km.
Etapa 15, Berga – Lleida, de 149.05 kilómetros.
Llana y sin mayores dificultades. Debería haber un sprint salvo que los equipos interesados se desentendiesen, cosa poco probable porque no van a tener muchas más oportunidades.
Etapa 16, Lleida – Zaragoza, de 195.23 kilómetros.
Otra etapa llana, pero esta tiene más peligro porque por esta zona sopla mucho viento y se ha optado por coger carreteras secundarias, más estrechas y más propicias para abanicos.
——— DESCANSO ———
Etapa 17, León – Valle del Lago, de 195.69 kilómetros.
Primera etapa del bloque montañoso del norte. Tras un primer tercio con varios puertos de tercera, se baja Pajares y comienza el infierno. En primer lugar se sube Cobertoria por la vertiente oriental, la que siempre se bajó en carrera, unos 10 kilómetros rondando el 9% de media muy mantenida (las obras están recién terminadas), bajada complicada por donde siempre se subía y largo falso llano hasta el inicio de San Lorenzo, otro puerto de algo más de diez kilómetros y con los 5 finales entre el 10 y el 12%. Otra bajada complicada y acabamos con la bellísima subida a Valle del Lago, cortita y con un par de kilómetros muy duros.
Al no tener un final tan duro como los otros dos puertos sería muy probable que hubiera ataques lejanos, pero incluso si no fuera así los corredores llegarían muy cascados a pie del último puerto y podría haber diferencias significativas.
Etapa 18, Navia – Fabero, de 205.67 kilómetros.
Un serrucho con un montón de puertos que en la mayor parte de los casos guardan pendientes asesinas, aparte de que no hay un metro de descanso.
Empieza con la irregular pero durísima subida a Bustántigo, que es La Marta pero sin su tramo final algo más suave. Tras una bajada corta se sube el Collado Couso (desde la dcha.), un puerto cortito pero tremendo, casi siempre en una pendiente de dos dígitos y por carretera estrecha, cuya bajada muy larga se encadena casi sin solución de continuidad con Mujeres Muertas por su vertiente norte, un primera bastante exigente. Se baja y casi de inmediato se sube Chao d’Arqueira un puerto corto pero con pendientes altas y con una bajada complicada que incluye varios repechos.
Tras la bajada de Chao d’Arqueira comienza el tramo decisivo. Primero viene un terreno supuestamente llano pero muy pestoso seguido del alto de Sierra Morela, un buen primera no demasiado largo, con una bajada complicada y sin solución de continuidad el puerto de Ancares por su vertiente de Pan de Zarco, lo más parecido que hay en España al Mortirolo, y no hace falta decir más. El final es más suave porque tras la bajada de Ancares solo queda la tachuela de Lumeras antes de la meta en Fabero, pero para entonces los corredores podrían ir de uno en uno y completamente destrozados por el esfuerzo.
Etapa 19, Ponferrada – Ponferrada, de 191.09 kilómetros.
Tras la tremenda jornada de Fabero se incluye una etapa con los pasos por Fonte da Cova, puerto larguísimo y con muchos kilómetros cercanos o superando el 9% sobretodo al final, seguido de otro puerto como Llano de las Ovejas, de características similares.
Tras la bajada larguísima, por donde se suele subir al Morredero, todavía quedaría la trampa de Lombillo pero en sentido contrario a como se pasó en el 2008. Es de suponer que el equipo del líder tratase de tomarse esta etapa con tranquilidad, pero también es probable que, como última oportunidad de alta montaña, sus rivales tratasen de complicarle la vida con ataques lejanos, así que probablemente quedaría como una etapa en la que las estrategias de equipo ofensivas y defensivas tuvieran mucha importancia y donde los gregarios fueran esenciales.
Sólo se diferencia de la etapa similar del primer recorrido en que se añaden unos 50 kilómetros al inicio con un segunda (Alto de Pobladura o Alto de Somoza) y dos terceras incluidos.
Etapa 20, Astorga – Valladolid, de 156,56 kilómetros.
Última oportunidad para los sprinters, aunque a estas alturas no sería raro que ningún equipo interesado en una llegada masiva tuviera capacidad para controlar la carrera.
Etapa 21, Madrid – Madrid, Contrarreloj de 30,24 kilómetros.
Crono muy técnica con muchas subidas y bajadas, con muchas curvas y con muchos cambios de ritmo. Empieza en Cibeles y se van pasando sucesivamente por las subidas de la Puerta de Toledo (desde el río Manzanares), del cementerio de San Isidro, del Cerro Garabitas (en la Casa de Campo), y de la Cuesta de la Vega (junto a la catedral de la Almudena), acabando los dos últimos kilómetros por la calle Mayor, la Puerta del Sol, la carrera de San Jerónimo, la calle Sevilla, la calle de Alcalá y el final en la Puerta de Alcalá.
No es probable que resulte decisiva porque con este recorrido tan montañoso las diferencias el último día podrían ser muy altas, pero se ha buscado un trazado espectacular a la par que turístico como fin de fiesta. Además tanta montaña exige que también haya muchos kilómetros cronometrados.
Es justo la misma que en el primer recorrido.





















































