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La Vuelta de los especiales de paso – 2º recorrido
Este es el segundo recorrido de La Vuelta de los especiales de paso. Recordemos que ya publicamos una entrada anterior con la introducción y el primer recorrido.
En este segundo diseño, se comienza con la montaña del sur para dirigirse luego a los Pirineos, dejando la montaña del noroeste para la decisiva última semana. Se aprovecha el AVE en Valladolid para hacer el traslado a Madrid y acercar así la montaña cantábrica al final.
Etapa por etapa
Etapa 1, Toledo – Toledo, de 166.54 kilómetros.
Hemos optado por una etapa en línea corta y algo quebrada, con un tercera y un segunda (Pto del Robledillo) inéditos en la Vuelta, más la emboscada del Cerro de los Palos que se vio en el 2008. El objetivo es seleccionar un poco el pelotón para que los mejores corredores queden por delante y en la crono del tercer día los mejores equipos salgan los últimos.
Etapa 2, Toledo – Ciudad Real, de 127.85 kilómetros.
Etapa totalmente llana por carreteras buenas y con posible viento de costado. El sprint es bastante previsible.
Etapa 3, Daimiel – Valdepeñas, Contrarreloj por equipos de 42,19 kilómetros.
No hay prólogo y hemos preferido seleccionar un poco la general con una crono por equipos un poco más larga de lo habitual pensando además que en este recorrido sólo habrá dos cronos individuales.
Es la misma etapa pero en sentido contrario que una de las cronos individuales del primer recorrido.
Etapa 4, Puertollano – Córdoba, de 214.34 kilómetros.
Tras la crono por equipos viene bien una etapa en línea más selectiva en la que se puedan notar el desgaste de la etapa anterior. en la segunda mitad habrá un par de tachuelas (destacando el Obejo) y luego un circuito con dos subidas a Los Villares por el 14% (cota 593m.), por donde se bajó en la Vuelta del 2009. Más posibilidades para que el público cordobés disfrute de la etapa y una buena opción para que se produzcan los primeros ataques, probablemente de corredores secundarios pero sin descartar a los líderes.
Etapa 5, Córdoba – Málaga, de 198.74 kilómetros.
Media montaña no demasiado exigente y algo lejos de meta. Primero se suben el Pto. Mateo y el Alto del Torcal (hasta km 12). Lo más peligroso es la subida a la Venta de la Gloria (hasta cruce Málaga) pues es cortita pero con porcentajes muy altos y alguien puede lanzar un demarraje fuerte allí. Es fácil que haya una escapada consentida, máxime teniendo en cuenta que al día siguiente llega la alta montaña.
Etapa 6, Vélez Málaga – Lanjarón, de 207,72 kilómetros.
Primera mitad llana, por la costa, tras la que se encadenan dos grandes puertos. La Contraviesa tiene más de 26 kilómetros (tras el cruce a Haza del Lino del perfil se sigue subiendo) y un tramo central de diez kilómetros seguidos al 7% aunque no aparecen grandes rampas, pudiendo considerarse como de categoría especial con algunas dudas. Camacho por Rubite (hasta el cruce de Orgiva), que es un pelín menos largo, en cambio si que tiene 7 kilómetros seguidos con rampas continuadas al 9 y al 10% y se trata de un especial en toda regla. Tras la bajada se entra en unos 10 kilómetros de subida suave que deja en la meta. Posibles ataques lejanos, pues de lo contrario no habría demasiadas diferencias y se desaprovecharía el terreno.
Etapa 7, Motril – El Ejido, de 124.88 kilómetros.
Etapa llana, muy corta y por la costa. Sólo podría haber complicaciones por el viento. Si no aparece, casi seguro que habrá sprint.
Etapa 8, Berja – Sierra Nevada, de 178.88 kilómetros.
Etapa muy similar a la del 2009, con una ascensión muy temprana a la Ragua, un especial en toda regla, larguísimo y con una pendiente muy mantenida en torno al 7 % durante un tramo de más de diez kilómetros seguidos. Luego hay un terreno de transición que incluye un tercera, para acabar con la subida a Sierra Nevada por Hazas Llanas y Sabinas, otro categoría especial durísimo de 420 puntos de coef. APM en 27,5 Km de subida al 6,2% y casi 1700m. de desnivel.
La originalidad está, no solo en la nueva vertiente, sino en que al llegar a la cima se baja por la urbanización de Pradollano y por la carretera nueva durante algo más de 12 kilómetros hasta llegar al cruce de Sabinas, volviendo a subir por la carretera vieja para afrontar de nuevo los 10 kilómetros finales de Sierra Nevada. Con este bucle hemos convertido un puerto que siempre era final en alto en otro con dos vertientes, y hemos buscado una opción para incluir una etapa con un puerto de categoría espeical para atacar desde lejos seguido de un puerto más suave donde consolidar la ventaja.
Esta etapa solo difiere de la homologa del otro recorrido en que se utiliza para el inicio de Las Sabinas la carretera de Hazas Llanas en vez de Monachil.
Etapa 9, Baza - Tabernas/Mini Hollywood, de 208.27 kilómetros.
Casi de salida se afronta el Puerto de Escúllar o de Padilla, eterno pero tendido, ideal para provocar escapadas de actores secundarios. La bajada, de similares características, nos deja en un tramo llano de unos 30 kilómetros hasta iniciarse la subida a Venta Luisa desde Gergal, la misma subida que la de Calar Alto en los años 2004 y 2006 pero quitándole los últimos 3 kilómetros, un especial en toda regla con los últimos 10 kilómetros acercándose al 8% de media. Se baja por la vertiente de Serón y luego se vuelve a Venta Luisa por la vertiente de Tíjola, más de 28 kilómetros de subida que incluye el tramo entre Bacares y el collado de Ramal, 5 kilómetros centrales durísimos claramente por encima del 9% de media y que convierten este puerto en otro especial. Se bajaría por donde antes se subió, pero el bucle es de 50 kilómetros y no habría problemas. Por último se subiría el alto de Filabres, carretera estrecha y de pendiente irregular, llena de repechos, cuya cima se encontraría a unos 25 kilómetros de la inédita meta del parque temático Mini Hollywood, la mitad de bajada y la otra mitad de falso llano descendente, aunque la llegada pica para arriba.
Se ha buscado un tipo de etapa totalmente distinto a lo habitual en la Vuelta, con puertos de paso muy largos y sin final en alto.
Etapa 10, Almería – Cartagena, de 211.64 kilómetros.
Etapa básicamente llana, pero por una zona donde suele soplar el viento. Al final hay un par de tachuelas que no deberían evitar el sprint si los equipos que lo busquen se organizan bien, pero no es descartable que una escapada consentida tenga éxito justo después del primer bloque montañoso.
——— DESCANSO ———
Etapa 11, Vinarós – Vinarós, contrarreloj individual de 47.96 kilómetros.
Crono circular con una primera parte ligeramente ascendente alejándose de la costa, y una segunda parte descendente acercándose a la costa, con lo que es muy probable que el viento sople de cara o de frente dependiendo del tramo. Es la primera crono individual y las clasificaciones estarán ya muy consolidadas tras el primer bloque montañoso.
Es la misma crono que en el primer recorrido.
Etapa 12, Tortosa – Reus, de 189.55 kilómetros.
Etapa llana y cerca de la costa en su primer tercio, y media montaña pura en el resto, con varios terceras consecutivos seguidos de un buen segunda, el Coll de les Llebres, cuya cima estaría a unos 25 kilómetros de meta. Sería un día propicio para escapadas, justo después de la primera crono individual.
Etapa 13, Tarragona – Vic, de 167.04 kilómetros.
En principio es una etapa llana pero bastante quebrada para terminar con un larguísimo puerto como es el Coll de la Pollosa, demasiado tendido como para considerarlo de segunda, cuya cima estaría a poco más de 20 kilómetros para meta. Nueva etapa pensada para escapadas y para corredores de mucha fuerza capaces de tirar de los grandes desarrollos durante mucho tiempo, aunque no es descartable un sprint. Los equipos de la general se probablemente inhibirían al ser la jornada anterior a la etapa de alta montaña pirenaica.
Etapa 14, Torelló – Coll de Pal, de 204.64 kilómetros.
Durísima etapa de alta montaña. La primera parte tiene el aperitivo de Bracons por su cara menos dura seguido del temible Collfred, un puerto de categoría especial con pendientes altísimas alternando con descansos. Luego hay un largo terreno de transición en el que se incluye la subida a Castellar de n’Hug (km 10), para que no sea todo llano. Se remata la etapa con dos especiales en toda regla, el primer sería Pradell por la vertiente de Fumanaya, con más de diez kilómetros al 8% muy mantenido, una corta bajada muy empinada, y unos kilómetros finales durísimos. La bajada de Pradell incluye un repecho largo no puntuable y para acabar la etapa tenemos la subida al Coll de Pal, larga y sin demasiadas grandes rampas salvo en un par de kilómetros, pero que tampoco baja del 6% casi nunca.
Tres especiales y dos segundas, muchísimos kilómetros de subida, muchísimo desnivel acumulado, rampas tremendas… Tiene todos los ingredientes para ser la reina en cualquier carrera por etapas que se dispute.
Por cierto, en el perfil faltarían por dibujar 5km llanos al inicio para completar los 204,6 Km.
Etapa 15, Berga – Lleida, de 149.05 kilómetros.
Llana y sin mayores dificultades. Debería haber un sprint salvo que los equipos interesados se desentendiesen, cosa poco probable porque no van a tener muchas más oportunidades.
Etapa 16, Lleida – Zaragoza, de 195.23 kilómetros.
Otra etapa llana, pero esta tiene más peligro porque por esta zona sopla mucho viento y se ha optado por coger carreteras secundarias, más estrechas y más propicias para abanicos.
——— DESCANSO ———
Etapa 17, León – Valle del Lago, de 195.69 kilómetros.
Primera etapa del bloque montañoso del norte. Tras un primer tercio con varios puertos de tercera, se baja Pajares y comienza el infierno. En primer lugar se sube Cobertoria por la vertiente oriental, la que siempre se bajó en carrera, unos 10 kilómetros rondando el 9% de media muy mantenida (las obras están recién terminadas), bajada complicada por donde siempre se subía y largo falso llano hasta el inicio de San Lorenzo, otro puerto de algo más de diez kilómetros y con los 5 finales entre el 10 y el 12%. Otra bajada complicada y acabamos con la bellísima subida a Valle del Lago, cortita y con un par de kilómetros muy duros.
Al no tener un final tan duro como los otros dos puertos sería muy probable que hubiera ataques lejanos, pero incluso si no fuera así los corredores llegarían muy cascados a pie del último puerto y podría haber diferencias significativas.
Etapa 18, Navia – Fabero, de 205.67 kilómetros.
Un serrucho con un montón de puertos que en la mayor parte de los casos guardan pendientes asesinas, aparte de que no hay un metro de descanso.
Empieza con la irregular pero durísima subida a Bustántigo, que es La Marta pero sin su tramo final algo más suave. Tras una bajada corta se sube el Collado Couso (desde la dcha.), un puerto cortito pero tremendo, casi siempre en una pendiente de dos dígitos y por carretera estrecha, cuya bajada muy larga se encadena casi sin solución de continuidad con Mujeres Muertas por su vertiente norte, un primera bastante exigente. Se baja y casi de inmediato se sube Chao d’Arqueira un puerto corto pero con pendientes altas y con una bajada complicada que incluye varios repechos.
Tras la bajada de Chao d’Arqueira comienza el tramo decisivo. Primero viene un terreno supuestamente llano pero muy pestoso seguido del alto de Sierra Morela, un buen primera no demasiado largo, con una bajada complicada y sin solución de continuidad el puerto de Ancares por su vertiente de Pan de Zarco, lo más parecido que hay en España al Mortirolo, y no hace falta decir más. El final es más suave porque tras la bajada de Ancares solo queda la tachuela de Lumeras antes de la meta en Fabero, pero para entonces los corredores podrían ir de uno en uno y completamente destrozados por el esfuerzo.
Etapa 19, Ponferrada – Ponferrada, de 191.09 kilómetros.
Tras la tremenda jornada de Fabero se incluye una etapa con los pasos por Fonte da Cova, puerto larguísimo y con muchos kilómetros cercanos o superando el 9% sobretodo al final, seguido de otro puerto como Llano de las Ovejas, de características similares.
Tras la bajada larguísima, por donde se suele subir al Morredero, todavía quedaría la trampa de Lombillo pero en sentido contrario a como se pasó en el 2008. Es de suponer que el equipo del líder tratase de tomarse esta etapa con tranquilidad, pero también es probable que, como última oportunidad de alta montaña, sus rivales tratasen de complicarle la vida con ataques lejanos, así que probablemente quedaría como una etapa en la que las estrategias de equipo ofensivas y defensivas tuvieran mucha importancia y donde los gregarios fueran esenciales.
Sólo se diferencia de la etapa similar del primer recorrido en que se añaden unos 50 kilómetros al inicio con un segunda (Alto de Pobladura o Alto de Somoza) y dos terceras incluidos.
Etapa 20, Astorga – Valladolid, de 156,56 kilómetros.
Última oportunidad para los sprinters, aunque a estas alturas no sería raro que ningún equipo interesado en una llegada masiva tuviera capacidad para controlar la carrera.
Etapa 21, Madrid – Madrid, Contrarreloj de 30,24 kilómetros.
Crono muy técnica con muchas subidas y bajadas, con muchas curvas y con muchos cambios de ritmo. Empieza en Cibeles y se van pasando sucesivamente por las subidas de la Puerta de Toledo (desde el río Manzanares), del cementerio de San Isidro, del Cerro Garabitas (en la Casa de Campo), y de la Cuesta de la Vega (junto a la catedral de la Almudena), acabando los dos últimos kilómetros por la calle Mayor, la Puerta del Sol, la carrera de San Jerónimo, la calle Sevilla, la calle de Alcalá y el final en la Puerta de Alcalá.
No es probable que resulte decisiva porque con este recorrido tan montañoso las diferencias el último día podrían ser muy altas, pero se ha buscado un trazado espectacular a la par que turístico como fin de fiesta. Además tanta montaña exige que también haya muchos kilómetros cronometrados.
Es justo la misma que en el primer recorrido.
El AVE, aliado de La Vuelta – ANDALUCÍA
Otras entradas:
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La Montaña del sur está tomando cada vez mas protagonismo en La Vuelta, siendo el gran escollo montañoso de este 2009, pero aun quedan muchas cosas por descubrir en estas zonas y, al igual que el resto, se pueden acercar al final de Vuelta gracias al AVE.
Lo más interesante son las posibilidades de Granada y Sierra Nevada, por las grandes etapas que se pueden hacer allí y porque siempre se han mostrado interesados en albergar La Vuelta. También son habituales las llegadas en la Sierra de los Filabres, con Calar Alto como punto de referencia, pero aun quedarían otros grandes puertos como La Ragua, Haza del Lino y sus múltiples vertientes, Sierra de Lujar, La Contraviesa…
Málaga: 2:30h
Málaga ya tiene su entrada propia en el blog, con el Puerto del León por Santopitar como protagonísta. Está claro que se podrían hacer buenas etapas de montaña el sábado final de carrera. Además, y más importante si cabe, vendrían después de autenticas jornadas reinas por la zona de Calar Alto, Haza del Lino y Sierra Nevada, combinando estas tres zonas como se quiera pues siempre es viable llegar a Málaga en una etapa (desde Adra, Motril o Granada, por ejemplo).
Proponemos aquí un bloque montañoso final de cuatro grandes etapas usando las tres zonas antes mencionadas, y la etapa de Málaga, aunque son múltiples las opciones.
Almería – Calar Alto
Con Cdo. García, Venta Luisa por Tijola, Castro de Filabres, Velefique y Calar Alto desde Bacares
El Ejido – Lanjarón
Con Berja, Contraviesa (en el cruce de la cima sigue subiendo), Pto Camacho (cruce a Orgiva) y final picando hacia arriba
Motril – Granada
Con Itrabo, Mirador de la Cabra Montés, Alfaguara (hasta el mirador), Monachil y Dornajo por Hazas Llanas (hasta el Km. 17)
Granada – Malaga
Con La Gallina, Zafarraya, Pto. del Sol, La Mina y Pto. del León
Antequera: 2:25h
En Antequera se pueden hacer dos cosas: un final en alto en el Torcal de Antequera, o usar la primera parte de esta subida como puerto de paso y terminar en la propia Antequera, tal y como se hizo en la Vuelta a Andalucía 2009. Por supuesto, se puede llegar saliendo desde Granada, Motril, Málaga, Adra, El Ejido… por lo tanto todas las grandes etapas antes comentadas son posibles el viernes.
Como ejemplo ponemos esta etapa de media montaña saliendo de Granada. El terreno es de gran desgaste hasta llegar el inicio de La Mina, un puerto durísimo y rompedor a menos de 50km de meta. Desde ahí el terreno apenas da respiro a la carrera, pues dos subidas por carreteras “pestosas” dan paso al técnico descenso de El Barco y a la dura subida al Torcal. La rápida bajada nos deja casi en meta, pero incluye además un repecho cerca de la misma.
Granada – Antequera
Con La Gallina, Zafarraya, Pto del Sol, La Mina, Pto del Barco y el Torcal (hasta cruce Antequera)
Córdoba: 1:45h
El Córdoba se pueden hacer circuitos interesantes por la sierra, utilizando alguna de las muchas subidas de la zona. Para nosotros, el mejor circuito posible sería subir a Los Villares por el 14% (que se había anunciado para la Vuelta aunque luego se cambió) un 2ª con una zona final durísima al 11% de media. La bajada se realizaría por la Avenida del Brillante. El circuito tendría 17,2 Km., más que de sobra para no plantear problemas, y se podría llegar a él desde Granada o Antequera, dándole 2, 3 o 4 vueltas sin problema.
La Vuelta de los Especiales de paso – Primer recorrido
En esta entrada presentamos la introducción y el primer recorrido. El segundo recorrido propuesto se puede ver en esta otra entrada.
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Como ya hemos dicho en varias ocasiones, es de justicia reconocer que en España hay menos grandes puertos que en Francia y muchos menos que en Italia. Eso confiere a los organizadores del Giro y del Tour una ventaja significativa sobre los de la Vuelta dado que tienen más alta montaña donde elegir, y siempre pueden sustituir una brillante etapa por otra alternativa muy diferente sin que se resienta en absoluto la calidad del recorrido.
Sin embargo no es menos cierto que esa desventaja de la Vuelta se diluye si tenemos en cuenta que en una carrera ciclista de tres semanas cabe un limitado número de grandes puertos. De hecho a lo largo de la historia no ha sido muy frecuente que ni el Giro ni el Tour pasen de 6 puertos de categoría especial en una misma edición y, desde luego, nunca se ha llegado a 10.
Digamos que una carrera con 8 puertos de categoría especial más otros tantos de primera categoría ya supondría una dureza excepcional incluso para Francia o para Italia. Y esas cifras están al alcance de la Vuelta sin demasiadas complicaciones.
Por otro lado el sentido común dicta que en una carrera de tres semanas tiene que existir un equilibrio entre las etapas llanas y las de alta montaña, dejando un cupo similar para el resto que incluiría las cronos o la media montaña. Es decir, si hay 21 etapas deberían programarse unas siete para cada tipo, eso sí, sin que los límites sean muy rígidos.
La experiencia confirma este punto, pues en cualquiera de las tres grandes a lo largo de la historia el número de etapas que incluyeron grandes puertos en su trazado tradicionalmente osciló entre 5 y 7, con pocas excepciones, lo cual cumpliría los límites comentados.
Pretendemos demostrar que, si se eligen bien los puertos, la dureza de la Vuelta puede estar a la par que la del Giro o la del Tour (como se hizo con el Giro 06 en España). Pero nuestro objetivo va un paso más allá. Manteniendo una distribución razonable de esa dureza, es decir, diseñando un recorrido equilibrado entre la alta montaña, la media montaña, las cronos y el llano, queremos comprobar cuánta dureza acumulada podemos programar en la Vuelta sin que parezca abusiva.
Evidentemente la clave está en los puertos de paso, que al poder subirse y bajarse en la misma etapa permiten encadenar varios. Sin pasar de esas siete etapas de alta montaña que comentábamos, ¿cuántos grandes puertos nacionales se podrían incluir razonablemente en una Vuelta a España?.
Si pudiéramos meter un par de Hors Categorie por etapa, de los que como mínimo la mitad deben ser de paso, superaríamos con creces la dureza de cualquier Giro o cualquier Tour que se haya disputado antes, con lo cual desmontaríamos la idea de que la Vuelta necesariamente tiene que ser inferior a las otras dos grandes en ese apartado con la falsa excusa de que nuestra orografía no permite otra cosa.
A tal fin, hemos preparado dos recorridos diferentes en los que tratamos de incluir la mayor cantidad posible de puertos especiales de paso. Esos puertos se encuentran concentrados en tres grandes zonas, la Cordillera Penibética, el Pirineo catalán y la Cordillera Cantábrica restringida a Asturias más los montes de León.
Puede parecer que ya son regiones muy utilizadas en la Vuelta, pero en realidad muy rara vez se han visto juntas en la misma edición, en concreto cuatro años (1981, 1994, 2003 y 2007) y nunca ha habido al menos un puerto de paso de primera categoría en cada una de esas zonas el mismo año.
En cualquier caso, incluso si aceptamos la Cordillera Cantábrica completa, Andalucia entera y todos los Pirineos (no sólo los catalanes), tampoco es que hubiera muchos más años que añadir a la lista (únicamente 1990). En 1995 se paso por los tres sistemas montañosos, pero en el Cantábrico no hubo primeras auténticos.
Una Vuelta con puertos de paso especiales en cada uno de los sistemas montañosos principales sería una grandísima novedad. Y nosotros pretendemos incluir más de diez de esos puertos. En realidad no resultará tan complicado pues no dejan de ser tres bloques montañosos, a uno por semana.
Hemos confeccionado dos recorridos distintos variando el orden de paso por las cordilleras. Algunas etapas son similares, incluso idénticas, porque la elección de los puertos así lo aconseja, y la semana final de ambos es muy parecida. Dejamos a vuestra elección la posibilidad de confeccionar recorridos alternativos (nos encantaría que mandaseis los vuestros).
En este primer recorrido, se empieza por los Pirineos para dirigirse hacia la montaña del sur, dejando para la última semana el noroeste y una última etapa de media montaña en Madrid.
Etapa por etapa
Sab – Etapa 1, Jaca – Jaca, de 138.5 kilómetros.
Hemos optado por una etapa en línea corta y algo quebrada, con puertos no demasiado duros pero con un buen segunda como San Juan de la Peña relativamente cerca de meta. El objetivo es seleccionar un poco el pelotón para que los mejores corredores queden por delante y en la crono del tercer día los mejores equipos salgan los últimos.
Dom – Etapa 2, Jaca – Zaragoza, de 196.40 kilómetros.
Muy probable llegada al sprint, aunque hemos procurado evitar las autovías, prefiriendo las carreteras secundarias. Además la carretera de Alcubierre resulta bastante pestosilla. El paso por Monrepós al principio es obligado, pero no debería tener la menor incidencia.
Lun – Etapa 3, Caspe – Alcañiz, contrarreloj por equipos de 28.41 kilómetros.
Entendemos que en un recorrido con mucha montaña tiene que haber mucha contrarreloj para equilibrar. Al haber descartado un prólogo, hemos preferido poner una crono por equipos no demasiado larga, aunque esta tiene un trazado complicado porque incluye un puertecito hacia la mitad. Es probable que haya viento.
Mar – Etapa 4, Alcañiz – Villafranca del Penedés, de 192 kilómetros.
Etapa básicamente llana con la amenaza del viento, y otro previsible sprint si los abanicos no lo impiden.
Mie – Etapa 5, Terrassa – Banyoles, de 150 kilómetros.
También es una etapa llana con muchas posibilidades de llegarse al sprint.
Jue – Etapa 6, Banyoles – Port del Compte, de 205 kilómetros.
Primera etapa de alta montaña y única que se disputará en los Pirineos. De entrada Collfred es un puerto de categoría especial muy engañoso por irregular, alternado descansos con rampas temibles, donde no es fácil coger el ritmo. Luego viene un largo terreno de transición con un segunda intercalado (Castellar de n’Hug km 10) para evitar que haya 70 kilómetros llanos antes del segundo coloso de la jornada, Pradell por la vertiente de Fumanya, otro terrible hors categoríe con una primera parte de más de diez kilómetros muy regulares en torno al 8%, una bajada de dos kilómetros largos y un tramo final tremendo, con rampas muy continuidas de dos dígitos. A partir de ahí, un sube y baja de 50 kilómetros por puertos de segunda y tercera hasta la meta en la estación de Port del Compte.
Es una etapa diseñada específicamente para favorecer los ataques lejanos, o en todo caso para que queden muy pocos corredores al final de manera que los líderes tengan que enfrentarse entre sí sin ayuda de gregarios.
Vie – Etapa 7, Solsona – Tarragona, de 151 kilómetros.
Pocas complicaciones en el recorrido, pero al estar entre una etapa de alta montaña durísima y una crono individual larga sería posible que quedara para escapadas consentidas.
Sab – Etapa 8, Vinarós – Vinarós, contrarreloj individual de 48 kilómetros.
Crono circular con una primera parte ligeramente ascendente alejándose de la costa, y una segunda parte descendente acercándose a la costa, con lo que es muy probable que el viento sople de cara o de frente dependiendo del tramo. Tras la etapa de los Pirineos seguro que la clasificación está muy definida, por lo que no habría sorpresas en los primeros puestos, los buenos saldrían al final.
Dom – Etapa 9, Onda – La Vall d’Uxo. de 181 kilómetros.
Media montaña pura, sin apenas descanso en todo el trazado. No hay grandes porcentajes en los puertos, pero son muchos y muy seguidos, con Almedijar y Eslida cerca de meta, de manera que sería muy difícil de controlar por parte del pelotón. Escapada con éxito casi asegurada, y dependiendo de quien entre en ella podría tener alguna incidencia en la general. Además al día siguiente va el descanso por lo que habrá más corredores con ganas de arriesgarse.
——— DESCANSO ———
Mar – Etapa 10, Mini Hollywood – Calar Alto, de 180 kilómetros.
Comienza el bloque de alta montaña andaluz con un encadenado de puertos muy exigente. Collado García viene para abrir boca, pero luego se sube Venta Luisa por la vertiente de Bacares, que incluye un tramo central de 5 kilómetros entre Bacares y Ramal rondando el 9-10% de media, a continuación el alto de Filabres, un segunda para evitar el llano entre colosos, y el alto de Velefique, con sus 5 kilómetros iniciales demoledores y el tramo final más suave pero plagado de herraduras. Bajada muy técnica y nueva ascensión por esos 5 kilómetros de Ramal y su continuación hasta la cima de Calar Alto.
Un puerto de categoría especial de paso (Venta Luisa), otro que muy bien podría serlo (Velefique), y un final en alto muy exigente que también se acerca a la categoría especial. Lo mejor es que se evita el llano entre puertos y las bajadas no son más fáciles. otra etapa en la que no sería descartable atacar desde lejos, pero que en cualquier caso suma mucho desgaste incluso si los líderes se esperasen al final.
Mie – Etapa 11, Berja – Sierra Nevada, de 189 kilómetros.
Etapa muy similar a la del 2009, con una ascensión muy temprana a la Ragua, un especial en toda regla, larguísimo y con una pendiente muy mantenida en torno al 7 % durante un tramo de más de diez kilómetros seguidos. Luego hay un terreno de transición que incluye un tercera, para acabar con la subida a Sierra Nevada por Monachil y Sabinas, otro categoría especial durísimo con kilómetros enteros por encima del 10% al principio y con muchos kilómetros seguidos en torno al 7% cuando ya se llevan más de 20 de subida.
La originalidad está en que al llegar a la cima se baja por la urbanización de Pradollano y por la carretera nueva durante algo más de 12 kilómetros hasta llegar al cruce de Sabinas, volviendo a subir por la carretera vieja para afrontar de nuevo los 10 kilómetros finales de Sierra Nevada. Con este bucle hemos convertido un puerto que siempre era final en alto en otro con dos vertientes, y hemos buscado una opción para incluir una etapa con un puerto de categoría especial para atacar desde lejos seguido de un puerto más suave donde consolidar la ventaja.
Jue – Etapa 12, Lanjarón – Lanjarón, de 216 kilómetros.
Etapa circular de alta montaña sin final en alto, muy larga, con muchos puertos, con mucho desnivel acumulado y con mucha pendiente en bastantes tramos de las subidas. Se busca terminar el bloque montañoso con la posibilidad de que el desgaste acumulado pase factura y se produzcan grandes desfallecimientos.
De entrada se sube a Trevélez, un primera larguísimo pero tendido. Tras una bajada complicada subimos Haza del Lino por su vertiente norte, de menos enjundia que las vertientes costeras pero con sus buenos tramos rondando el 10%. Bajamos por la vertiente de Polopos y al llegar a la costa tras un corto llano subimos al eterno Puerto de La Contraviesa, es decir, la subida por Albondón y la Venta del Tarugo, sin grandísimas pendientes pero con muchos kilómetros rondando el 7% que casi le permiten alcanzar la categoría de especial (tras el cruce a Haza del Lino del perfil se sigue subiendo). Tras crestear en la cima llegamos de nuevo a Haza del Lino y volvemos a bajar por Polopos para afrontar por último la subida a Camacho por Rubite (hasta el cruce de Orgiva), otro especial sin lugar a dudas, de casi 20 kilómetros y con un tramo central de 7 kilómetros que solo bajan del 9 % en un descansillo. Bajada de 15 kilómetros seguida de un tramo final de diez kilómetros hasta meta en subida suave.
Tras la bajada de Camacho no deberían quedar muchos corredores por delante, incluso es probable que fueran llegando en grupitos pequeños.
Vie – Etapa 13, Granada – Linares, de 152 kilómetros.
Tras tres etapones de alta montaña no conviene meter mucha dureza. Esta etapa algo quebrada casi seguro que quedase para escapadas consentidas.
Sab – Etapa 14, Linares – Valdepeñas, de 150 kilómetros.
Etapa completamente llana que podrían controlar sin mayores problemas los equipos de los sprinters, de no ser porque se ha diseñado para que vaya cambiando de dirección y si hay viento es muy probable que en algún momento sople de costado.
Dom – Etapa 15, Valdepeñas – Daimiel, contrarreloj de 41 kilómetros.
Es completamente llana y sin curvas, ideal para especialistas puros. Puede soplar el viento y en ese caso las diferencias serían considerables. La vemos imprescindible para compensar tanta montaña. A continuación se pone el descanso.
——— DESCANSO ———
Mar – Etapa 16, León – La Farrapona, de 177 kilómetros.
Primera etapa del bloque montañoso del norte, y única que tiene tres puertos claros de categoría especial. Tras un primer tercio más o menos llano se baja Pajares y comienza el infierno. en primer lugar se sube Cobertoria por la vertiente oriental, la que siempre se bajó en carrera, unos 10 kilómetros rondando el 9% de media muy mantenida (esperamos que las obras de la carretera terminen ya después de tantos años), bajada complicada por donde siempre se subía y largo falso llano hasta el inicio de San Lorenzo, otro puerto de algo más de diez kilómetros y con los 5 finales entre el 10 y el 12%. Otra bajada complicada y acabamos con la bellísima subida a la Farrapona, bastante largo y más tendido que los otros dos pero con 7 kilómetros finales exigentes, siempre por encima del 7.5% (alguno supera el 9%).
Pese a la extrema dureza de los dos primeros especiales no sería muy probable que hubiera ataques lejanos, pero los corredores llegarían muy cascados a los 7 kilómetros finales de la etapa y podría haber grandes diferencias.
Mie – Etapa 17, Navia – Fabero, de 210 kilómetros.
Etapa reina sin lugar a dudas. Un serrucho con un montón de puertos que en la mayor parte de los casos guardan pendientes asesinas, aparte de que no hay un metro de descanso.
Empieza con la irregular pero durísima subida a Bustántigo, que es La Marta pero sin su tramo final algo más suave. Tras una bajada corta se sube el Collado Couso (desde la dcha.), un puerto cortito pero tremendo, casi siempre en una pendiente de dos dígitos y por carretera estrecha. Luego viene una bajada larga y una subida aún más larga al puerto del Acebo y a continuación más que bajada lo que hay es falso llano descendente por bastantes kilómetros aunque al final esa bajada se empina algo más. A continuación un segunda como Louxas no demasiado duro pero por una carretera local que le añade algo de dificultad.
Tras la bajada de Louxas comienza el tramo decisivo. Primero el alto de Sierra Morela, un buen primera no demasiado largo, con una bajada complicada y sin solución de continuidad el puerto de Ancares por su vertiente de Pan de Zarco, lo más parecido que hay en España al Mortirolo, y no hace falta decir más. El final es más suave porque tras la bajada de Ancares solo queda la tachuela de Lumeras antes de la meta en Fabero, pero para entonces los corredores podrían ir de uno en uno y echando pestes del que parió esta brutalidad de etapa.
Jue – Etapa 18, Ponferrada – Ponferrada, de 146 kilómetros.
Tras la tremenda jornada de Fabero se incluye una etapa cortita y con los pasos por Fonte da Cova, puerto larguísimo y con muchos kilómetros cercanos o superando el 9% sobre todo al final, seguido de otro puerto como Llano de las Ovejas, de características similares.
Tras la bajada larguísima, por donde se suele subir al Morredero, todavía quedaría la trampa de Lombillo pero en sentido contrario a como se pasó en el 2008. Es de suponer que el equipo del líder tratase de tomarse esta etapa con tranquilidad, pero también es probable que, como última oportunidad de alta montaña, sus rivales tratasen de complicarle la vida con ataques lejanos, así que probablemente quedaría como una etapa en la que las estrategias de equipo ofensivas y defensivas tuvieran mucha importancia y donde los gregarios fueran esenciales.
Vie – Etapa 19, La Bañeza – Salamanca, de 190 kilómetros.
Completamente llana y última oportunidad para los sprinters, pero después de tanta dureza acumulada igual sus equipos no eran capaces de controlarla.
Sab – Etapa 20, Salamanca – San Lorenzo del Escorial, de 200 kilómetros.
Última trampa del recorrido. Etapa de media montaña pura, con una primera mitad llana pero con una segunda parte plagada de puertecitos, algunos tan duros como El Mediano. Al final se incluye el circuito corto en El Escorial subiendo dos veces el inicio de Abantos por las calles empinadísimas de San Lorenzo.
Los efectos podrían ser los mismos que en un circuito mundialista, por la dureza intrínseca de la etapa y por la acumulada de toda la Vuelta. La subida es lo suficientemente dura como para sacar diferencias significativas, recuerda a la de Domancy en Sallanches, y un ataque en el primero de los pasos muy bien pudiera dar una ventaja que se mantuviese en el segundo paso, porque el resto del circuito tampoco es que tenga llano (o se sube o se baja).
Dom – Etapa 21, Madrid – Madrid, contrarreloj de 30 kilómetros.
Crono muy técnica con muchas subidas y bajadas, con muchas curvas y con muchos cambios de ritmo. Empieza en Cibeles y se van pasando sucesivamente por las subidas de la Puerta de Toledo (desde el río Manzanares), del cementerio de San Isidro, del Cerro Garabitas (en la Casa de Campo), y de la Cuesta de la Vega (junto a la catedral de la Almudena), acabando los dos últimos kilómetros por la calle Mayor, la Puerta del Sol, la carrera de San Jerónimo, la calle Sevilla, la calle de Alcalá y el final en la Puerta de Alcalá.
No es probable que resulte decisiva porque con este recorrido tan montañoso las diferencias el último día podrían ser muy altas, pero se ha buscado un trazado espectacular a la par que turístico como fin de fiesta. Además tanta montaña exige que también haya muchos kilómetros cronometrados.




















































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