Este sábado 7 de marzo se celebra la 20ª edicion de la Strade Bianche, carrera italiana que se disputa en la región de la Toscana, con la principal característica de los tramos de “sterrato”, pistas de tierra en buen estado que hacen de esta prueba un retorno al ciclismo más tradicional. Y lo hace con un recorrido que mantiene los 100 km finales de los últimos años, con el bucle antes de Siena, pero que reduce la dureza previa al eliminarse el tramo de Serravalle, novedad en 2025, y La Piana, además de acortar otros, habiendo 63 km sin asfaltar frente a los casi 82 del año pasado y 71 en 2024, para un total de 203 km en torno a Siena, mientras que el gran favorito es el mismo: Tadej Pogacar.
El mismo día, unas horas antes, tiene lugar la 12ª edición de la carrera femenina, la Strade Bianche Women Elite, también con inicio y final en Siena, y que si bien mantiene un kilometraje similar al del año pasado, con 133 km, también reduce los tramos de tierra, 11 (uno de ellos doble), para un total de 32 km sin asfaltar.
Los orígenes de la Strade Bianche datan de 1997, con la 1ª edición de la marcha cicloturista L´Eroica, aunque no fue hasta 2007 cuando se celebró la 1ª carrera profesional, llamada Monte Paschi Eroica y con triunfo de Alexander Kolobnev. Desde entonces ha ganado protagonismo rápidamente, siendo una de las clásicas más prestigiosas a pesar de su escasa antigüedad, incluyendo el ascenso a categoría World Tour en 2017, aunque con múltiples cambios de nombre: en 2010 Monte Paschi Strade Bianche, denominándose Strade Bianche a secas en 2013 y 2014, recuperando la palabra Eroica en 2015, cuando se estrenó la carrera femenina, y volviendo a perderla en 2016.
En la corta historia de la prueba, solo tres corredores han logrado repetir victoria: el suizo Fabian Cancellara, ganando en 2008, 2012 y 2016, además de rozar el podio en otras 2 ediciones; el polaco Michal Kwiatkowski, vencedor en 2014 y 2017; y el esloveno Tadej Pogacar, 2022, 2024 y 2025. También cabe destacar al sueco Thomas Lövkvist, ganador en 2009 y 2º en 2010, al kazajo Maxim Iglinskiy, vencedor en 2011 y 2º en 2012, y al checo Zdenek Stybar, ganador en 2015 y 2º al año siguiente, mientras que entre los corredores españoles el gran protagonista ha sido Alejandro Valverde, 3 veces podio: 2014, 2015 y 2023.
El año pasado repitió triunfo el mencionado Tadej Pogacar (UAE),aunque sin arrasar como en 2024, marchándose junto a Tom Pidcock (Q36.5) en el Monte Ste. Marie, a casi 80 km de meta, y alcanzando a Connor Swift, último superviviente de la escapada, antes de sufrir una caída, aunque sin consecuencias graves, volviendo a cabeza de carrera y soltando a Pidcock en el Colle Pinzuto, a 18 km de meta, llegando en solitario a Siena, con el británico 2º y Tim Wellens (UAE) completando el podio, con Pello Bilbao (Bahrain) 5º.
En categoría femenina se impuso en la neerlandesa Demi Vollering (FDJ) , tras haber ganado ya en 2023, en esta ocasión batiendo a su compatriota y ex-compañera de equipo Anna van der Breggen (SD Worx), con la francesa Pauline Ferrand Prevot (Visma), posterior ganadora del Tour, 3ª, acabando en el top-5 Mavi García (Liv Alula)., .
Recorridos
A nivel de recorrido, la seña de identidad de la prueba son los mencionados tramos de “sterrato”, con una distancia total que suele rondar los 50-60 km sobre esta superficie, y las pequeñas colinas de la Toscana, que jalonan toda la ruta, destacando también la preciosa localidad de Siena, final de la carrera en todas sus ediciones y en torno a la cual se desarrolla la prueba. Respecto a la salida, hasta la edición de 2013 había sido siempre la misma, Gaiole in Chianti, pero en los dos años siguientes partió desde la localidad de San Gimignano, al noroeste de Siena, estrenándose en 2016 la propia ciudad de Siena como inicio de la prueba, un comienzo repetido desde entonces.
No obstante, donde se han visto más cambios es en el trazado intermedio, aunque con algunos sectores, como el ya famoso Monte Sante Marie, presentes en todas las ediciones. Inicialmente la prueba tenía una longitud de 180 km, más de 1/3 de ellos sobre “sterrato” y con una dura subida de tierra a 19 km de meta, Canonica a Cerreto, donde Kolobnev realizó el ataque definitivo en la 1ª edición -> clasificación. Al año siguiente esta subida fue sustituída por 2 tramos de tierra más llevaderos, permaneciendo igual el resto del recorrido -> perfil 2008. El ataque importante fue de nuevo en una de las pistas de tierra, concretamente en el último tramo y a cargo de Ballan, quien se llevó a rueda a un fuerte Cancellara que le acabó batiendo al sprint -> clasificación.

La imagen más icónica de la prueba, con la estela de polvo tras el paso de corredores y vehículos. Foto de la gazzetta.it
Dejando de lado la supresión de Canonica, los cambios más importantes se produjeron en 2009, cuando se adoptó el modelo para los últimos 20 km que se ha mantenido estable hasta la actualidad, destacando el cambio de acceso a la meta, en la Plaza del Campo de Siena, llegando a ella a través de la Via Santa Caterina, un corto pero duro repecho final con rampas de hasta el 16% y la superficie adoquinada. Asimismo, se añadió un tramo de 1,1 km de “sterrato” a 12 km de meta, siendo el último por recorrer, mientras que el resto del trazado se mantuvo idéntico. Tras estas modificaciones y aunque la carrera no perdió su esencia, sí hubo varios años en que los favoritos mostraron un mayor conservadurismo, esperando al tramo final.
Afortunadamente, en las siguientes ediciones regresó la batalla desde lejos, con los corredores siendo de nuevo muy combativos y la carrera rompiéndose a muchos km de meta, con gran espectáculo desde Monte Sante Marie. De hecho, en las encuestas de este blog sobre las mejores carreras del año, fue elegida la mejor clásica en 2014 y 2015 (en este última empatada con Gante-Wevelgem). En 2016, coincidiendo con una reducción de kilometraje, que pasó de 200 a 176, se vio algo intermedio, con menos tiempo de batalla entre los favoritos, que dejaron pasar Sante Marie, pero con los últimos 20 km, desde Colle Pinzuto, muy entretenidos, mientras que en 2017 y 2018 la carrera volvió a ser espectacular, algo que se ha repetido desde entonces.
Recorrido Strade Bianche 2026
- Info en la web / Rutómetro -> parte final / Libro de ruta (PDF 22 MB, incluye prueba femenina y masculina)
Sectores de tierra -> en la web oficial (km de inicio, longitud y dificultad):
- 1. Vidritta: km 10,5 -> 2,4 km / *
- 2. Bagnaia: km 16,5 -> 3,5 km / * * *
- 3. Radi: km 26,1 -> 4,4 km / * *
- 3b. Cantiere Torrente Stile: 41,7 -> 0,4 km / *
- 4. Lucignano d´Asso: km 64,8 -> 11,9 km / * * *
- 5. Pieve a Salti: km 77,7 -> 8 km / * * * *
- 6. San Martino in Grania: km 100,7 -> 9,4 km / * * * * *
- 7. Monte Sante Marie: km 119,1 -> 11,5 km / * * * * *
- 8. Monteaperti: km 149,4 -> 0,6 km / * *
- 9. Colle Pinzuto: km 153,8 -> 2,4 km / * * * *
- 10. Le Tolfe: km 160,1 -> 1,1 km / * * * *
- 11. Strada del Castagno: km 163,4 -> 0,7 km / * * *
- 12. Montechiaro: km 177,2 -> 3,3 km / * *
- 13. Colle Pinzuto: km 183,9 -> 2,4 km / * * * *
- 14. Le Tolfe: km 190,2 -> 1,1 km / * * * *
Como decíamos al inicio, el trazado de este año repite los 100 km finales de las 2 últimas ediciones, incluyendo los tramos de tierra más famosos, si bien reduce la dureza en la 1ª mitad de la ruta, suprimiendo varios sectores, Serravalle y La Piana / Murlo, y acortando otros, habiendo oficialmente 14 tramos de tierra (uno de ellos doble) que suman 63 km frente a los casi 82 del pasado, cuando se batió el récord de la prueba, mientras que la distancia total se queda en 203 km, diez menos que en las últimas ediciones.
Así pues, tras un inicio llano en dirección suroeste, pronto llega el 1er sector de sterrato, Vidritta, afrontando muy seguido Bagnaia, con una dura subida sobre tierra, Grotti, que incluye rampas del 10%. Una vez coronado, descenso sobre asfalto en busca del sector de Radi, que algunos años era la 1ª zona de sterrato, llegando 10 km más tarde su 2ª parte, Cantiere Torrente Stile, de solo 400 m y justo antes de Buonconvento, dando paso a una zona de asfalto que incluye Montalcino, subida de 6 km al 5% de media. Esta localidad saltó a la fama con la gran etapa del Giro 2010 -> vídeo, ganando Evans, si bien hay que aclarar que se llegaba a Montalcino por otra vía, afrontando la dura subida al Poggio Civitella, con muchos km sin asfaltar y largas zonas por encima del 10%, un tramo que repitió en el Giro 2021, aunque más lejos de meta.
Volviendo a la Strade Bianche, tras el paso por Montalcino cambia el sentido de la ruta, dirigiéndose hacia el noreste en busca de Lucignano d´Asso, con 12 km de sterrato, y Pieve a Salti, de 8 km y con una subida central de casi 2 km al 6%, estando además muy seguidos, con sólo un km de asfalto entre ambos, aunque al haber se suprimido Serravalle después hay 15 km hasta el siguiente tramo de tierra: San Martino in Grania, estrenado en 2016 y que con 9,5 km de longitud y una tendencia general ascendente, con 2 repechos bastante duros, además de pequeñas bajadas, puede seleccionar bastante el pelotón, aunque lo más probable es que los favoritos se reserven para el tramo siguiente.
Y es que después de San Martino in Grania y 9 km de carretera asfaltada los corredores tienen que afrontar el sector más complicado, el emblemático Monte Sante Marie, muy exigente tanto por su longitud, 11,5 km, como por su orografía, con subidas y bajadas cortas pero de mucha pendiente (la más dura de un km al 10,5%, con puntas del 18%), además de incluir algunas curvas peligrosas. En años anteriores casi siempre ha sido un punto clave, seleccionando mucho el grupo o incluso viéndose el ataque decisivo, si bien al estar más lejos de meta puede que los corredores se lo tomen con más calma, aunque su propia dificultad cortará el pelotón a poco que haya buen ritmo. Después hay 20 km de asfalto donde puede haber reagrupamientos, aunque eso sí, con varios repechos, destacando el previo al pueblo de San Piero.
El siguiente sector de tierra, a 54 km de meta, es el traicionero Monteaperti, muy corto pero con rampas de doble dígito, dando paso a los clásicos tramos de Colle Pinzuto, con 2,4 km de tierra y rampas de hasta el 15% en su 1ª parte, y Le Tolfe, de poco más de un km pero que tras una pequeña bajada incluye 400 m al 13,5%, con puntas del 18%. Dos zonas donde suele producir la selección definitiva, incluyendo cabalgadas en solitario hasta meta, si bien desde 2024 se realizan dos pasos, alejando el 1º de la llegada, al incluir un circuito donde también se afrontan los sectores de Strada del Castagno, muy cortito, de solo 0,7 km, y Montechiaro, de 3,3 km de tierra, habiendo entremedias dos repechos de asfalto, el 1º de ellos, antes de la bajada a Ponte a Bozzone, de cierta dureza, con 2 km al 5,5%.

Los 20 km finales, con dos tramos de tierra, Pinzuto y Le Toffe, y múltiples repechos. *Los datos de kilometraje se corresponden a 2023, teniendo que añadir 20 km más
Después de Montechiaro, a 20 km de meta, se retomará la ruta habitual para hacer el 2º paso por Colle Pinzuto y Le Tolfe, donde la carrera ya debería ir totalmente rota, si bien retando aún 12 km para el final, con terreno ondulado antes de llegar a Siena, donde los corredores afrontarán el muro de Santa Caterina, con 500 m al 12,4% y puntas del 16% (oficialmente, según Gregarios de Lujo alcanza el 20%), acabando la subida poco antes de la Piazza del Campo, muy escénica y donde volverá a estar situada la meta tras un corto descenso.

Los últimos 3 km, con el muro de Santa Caterina antes de meta. *Los datos de kilometraje se corresponden a 2023
Respecto a las características de la llegada, es importante señalar que el trazado de los últimos 500 m es muy técnico, incluyendo 3 curvas muy cerradas por una calle estrecha, ya dentro del casco histórico de la ciudad, teniendo además la superficie adoquinada, lo que puede hacer que la colocación sea un factor decisivo en caso de que la victoria se decida entre un pequeño grupo de corredores, si bien la propia dureza del repecho suele dictar sentencia, imponiéndose el que lo corona en cabeza, siendo ya los últimos 300 m de suave bajada hasta la línea de meta.
Sobre el recorrido de la prueba femenina, que se disputa unas horas antes que la masculina, comparte el inicio y final en Siena, así como la mayoría de los sectores de tierra (excepto Lucignano d’Asso, Pieve a Salti y Monte Sante Marie), siendo el tramo de «sterrato» más largo y de mayor dificultad San Martino in Grania, a mitad de la ruta. En total, 11 sectores (uno doble) que suman 32 km sobre tierra, 18 menos que el año pasado, manteniendo el doble paso por Colle Pinzuto y Le Tolfe, ambos con rampas de doble dígito, antes del muro final de Santa Caterina, con la llegada prevista en la Piazza del Campo de Siena sobre las 13:20 h, para una distancia total de 133 km, un pelín más corta que los 2 últimos años.
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Participación
Volviendo a la prueba masculina, y como ya es habitual en esta carrera, la participación es muy atractiva, con varias figuras de primer nivel, incluyendo a 4 ganadores de la prueba, destacando entre ellos el mencionado Tadej Pogacar (UAE), triple vencedor de la carrera, aunque este año es su debut en competición, contando como principal escudero con Isaac del Toro, que viene de imponerse en el UAE Tour.
Intentarán ponérselo difícil Tom Pidcock (Pinarello), ganador en 2023 y 2º el año pasado; Wout Van Aert (Visma), triunfador en 2020 y que busca poner fin a su racha de mala suerte; y el joven Paul Seixas (Decathlon), ganador con exhibición en Ardeche, aunque debuta en esta carrera, al igual que Tibor del Grosso (Alpecin). En total, serán de la partida 25 equipos, los 18 World Team y 7 Pro Team, completando un pelotón de 175 corredores,
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En cuanto a la retransmisión televisiva, la carrera masculina se emitirá en España a través de Eurosport, que conectará a las 14.15 h, con la llegada prevista en torno a las 16.45 h (según el horario intermedio), así como en varias páginas de streaming, mientras que la carrera femenina podrá seguirse también en Eurosport, desde las 11.45 h, terminando la prueba sobre las 13.40 h.
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