STRADE BIANCHE 2019

Este sábado 9 de marzo se disputa la 13ª edicion de la Strade Bianche, carrera italiana que se celebra en la región de la Toscana, con la principal característica de los tramos de “sterrato”, pistas de tierra en buen estado que hacen de esta prueba un retorno al ciclismo más épico y tradicional, contando este año con un trazado idéntico al de 2018, con salida y llegada en Siena, incluyendo 63 km de sterrato, para un total de 184 km. Por otro lado, el mismo día también se celebra la 5ª edición de la carrera femenina, la Strade Bianche Women Elite, que igualmente repite su recorrido del año pasado, con 136 km en torno a Siena.

Los orígenes de la Strade Bianche datan de 1997, con la edición inaugural de la marcha cicloturista L´Eroica, aunque no fue hasta 2007 cuando se celebró la 1ª edición de la carrera profesional, con el nombre de Monte Paschi Eroica y triunfo para el ruso Alexander Kolobnev. Desde entonces ha ganado protagonismo rápidamente, siendo ya una de las clásicas más prestigiosas a pesar de su escasa antigüedad, incluyendo el ascenso a categoría World Tour en 2017, aunque con múltiples cambios de nombre: en 2010 pasó a llamarse Monte Paschi Strade Bianche, denominándose Strade Bianche a secas en 2013 y 2014, recuperando la palabra Eroica en 2015 y volviendo a perderla en 2016.

En la corta historia de la prueba, los dos corredores que han logrado repetir victoria son el suizo Fabian Cancellara, dominador del palmarés con 3 triunfos, 2008, 2012 y 2016, además de rozar el podio en otras 2 ediciones, y el polaco Michal Kwiatkowski, vencedor en 2014 y 2017. También cabe destacar al sueco Thomas Lövkvist, ganador en 2009 y 2º en 2010, al kazajo Maxim Iglinskiy, vencedor en 2011 y 2º en 2012, y al checo Zdenek Stybar, ganador en 2015 y 2º al año siguiente, mientras que entre los corredores españoles el gran protagonista ha sido Alejandro Valverde, 3º en las ediciones de 2014 y 2015.

El año pasado, en una edición de nuevo espectacular, con la carrera rota a más de 50 km de meta, y marcada por la lluvia, la victoria fue para el belga Tiesj Benoot (Lotto Soudal), que con un gran contraataque a unos 30 km de Siena no sólo se escapó del grupo de favoritos y atrapó al dúo de cabeza, Romain Bardet (Ag2r la Mondiale) y el joven Wout Van Aert (Verandas), sino que acabó marchándose en solitario para lograr su mejor victoria como profesional, llegando a meta con 39″ de ventaja sobre Bardet y 58″ a Van Aert, completando el top-5 Valverde  y Visconti. En categoría femenina se impuso Anna van der Bregen, con Katarzina Niewaidoma 2ª y Elisa Longo 3º.

Benoot celebrando la victoria en 2018. Foto de Tim de Waele / TDWSport, galería en Cyclingnews

Recorridos

A nivel de recorrido, la seña de identidad de la prueba son los mencionados tramos de “sterrato”, con una distancia total que suele rondar los 50-60 km sobre esta superficie, y las pequeñas colinas de la Toscana, que jalonan toda la ruta, destacando también la preciosa localidad de Siena, final de la carrera en todas sus ediciones y en torno a la cual se desarrolla la prueba. Respecto a la salida, hasta la edición de 2013 había sido siempre la misma, Gaiole in Chianti, pero en los dos años siguientes partió desde la localidad de San Gimignano, al noroeste de Siena, estrenándose en 2016 la propia ciudad de Siena como inicio de la prueba, un comienzo repetido desde entonces.

No obstante, donde se han visto más cambios es en el trazado intermedio, aunque con algunos sectores, como el ya famoso Monte Sante Marie, presentes en todas las ediciones. Inicialmente la prueba tenía una longitud de 180 km, más de 1/3 de ellos sobre “sterrato” y con una dura subida de tierra a 19 km de meta, Canonica a Cerreto, donde Kolobnev realizó el ataque definitivo en la 1ª edición -> clasificación. Al año siguiente esta subida fue sustituída por 2 tramos de tierra más llevaderos, permaneciendo igual el resto del recorrido -> perfil 2008. El ataque importante fue de nuevo en una de las pistas de tierra, concretamente en el último tramo y a cargo de Ballan, quien se llevó a rueda a un fuerte Cancellara que le acabó batiendo al sprint -> clasificación.

La imagen más icónica de la prueba, con la estela de polvo tras el paso de corredores y vehículos. Foto de la gazzetta.it

Dejando de lado la supresión de Canonica, los cambios más importantes se produjeron en 2009, cuando se adoptó el modelo para los últimos 20 km que se ha mantenido estable hasta la actualidad, destacando el cambio de acceso a la meta, en la Plaza del Campo de Siena, llegando a ella a través de la Via Santa Caterina, un corto pero duro repecho final con rampas de hasta el 16% y la superficie adoquinada. Asimismo, se añadió un tramo de 1,1 km de “sterrato” a 12 km de meta, siendo el último por recorrer, mientras que el resto del trazado se mantuvo idéntico. Tras estas modificaciones y aunque la carrera no perdió su esencia, sí hubo varios años en que los favoritos mostraron un mayor conservadurismo, esperando al tramo final.

Afortunadamente, en las últimas ediciones ha regresado la batalla desde lejos, con los corredores siendo de nuevo muy combativos y la carrera rompiéndose a muchos km de meta, con gran espectáculo desde Monte Sante Marie. De hecho, en las encuestas de este blog sobre las mejores carreras del año, fue elegida la mejor clásica en 2014 y 2015 (en este último caso empatada con Gante-Wevelgem). En 2016, coincidiendo con una reducción de kilometraje, que pasó de 200 a 176, se vio algo intermedio, con menos tiempo de batalla entre los favoritos, que dejaron pasar Sante Marie, pero con los últimos 20 km, desde Colle Pinzuto, muy entretenidos, mientras que en 2017 y 2018 la carrera volvió a ser espectacular, con batalla entre los favoritos incluso antes de Monte Sainte Marie.

Recorrido Strade Bianche 2019

Sectores de tierra (km de inicio, longitud y dificultad):

  • 1. Vidritta: km 17,6 -> 2,1 km / *
  • 2. Bagnaia: km 25 -> 5,8 km / * * * *
  • 3. Radi: km 36,9 -> 4,4 km / * * *
  • 4. La Piana (Com. di Murlo): km 47,6 -> 5,5 km / * *
  • 5. Lucignano d´Asso: km 75,9 -> 11,9 km / * * * *
  • 6. Pieve a Salti: km 88,8 -> 8 km / * * * *
  • 7. San Martino in Grania: km 111,3 -> 9,5 km / * * * *
  • 8. Monte Sante Marie: km 130 -> 11,5 km / * * * * *
  • 9. Monteaperti: km 159,8 -> 0,8 km / * *
  • 10. Colle Pinzuto: km 164,7 -> 2,4 km / * * * *
  • 11. Le Tolfe: km 170,8 -> 1,1 km / * * *

Como decíamos al inicio, el recorrido de este año es idéntico al de 2018, con inicio y final en Siena e incluyendo los mismos 11 tramos de sterrato, para un total de 63 km sobre tierra, el máximo en la historia de la prueba, para un total sumando las zonas de asfalto de 184 km, una cifra algo escasa para tratarse de una clásica, lo que no quita para que globalmente sea un trazado muy exigente, habiendo muy pocos tramos de respiro, si bien en esta ocasión los corredores se van a librar de la lluvia, pasando los tramos en seco.

Tras un comienzo llano en dirección suroeste, pronto llegará el primer sector de sterrato, Vidritta, afrontando poco después Bagnaia, con una dura subida sobre tierra, Grotti, que incluye pendientes del 10%. Una vez coronado, descenso sobre asfalto en busca del sector de Radi, que algunos años ha sido la primera zona de sterrato, llegando a continuación Murlo, un tramo relativamente largo (5,5 km) pero con tendencia favorable, regresando al asfalto en las cercanías de Buonconvento y la cota de Montalcino, con unos 6 km al 5% de media. Esta localidad saltó a la fama con la gran etapa del Giro 2010 -> vídeo, con triunfo de Evans, si bien hay que aclarar que se llegaba a Montalcino por una carretera distinta, teniendo que afrontar la dura subida al Poggio Civitella, con muchos km sin asfaltar y largas zonas por encima del 10%.

Volviendo a la Strade Bianche, tras el paso por Montalcino cambiará el sentido de la ruta, dirigiéndose a partir de ahí hacia el noreste en busca de Lucignano d´Asso, con 12 km de sterrato, y Pieve a Salti, de 8 km, estando además muy seguidos, con sólo un km de asfalto entre ambos. Después de este encadenado, muy exigente al incluir tanto subidas como bajadas sobre tierra, habrá una zona más sencilla, con 13 km llanos por carreteras asfaltadas hasta llegar a Monteroni d’Arbia, inicio del sector de sterrato de San Martino in Grania, estrenado en 2016 y que con 9,5 km de longitud y una tendencia general ascendente (aunque incluyendo también pequeñas bajadas) puede seleccionar bastante el pelotón, aunque lo más probable es que los favoritos se reserven para el tramo siguiente.

Y es que después de San Martino in Grania y 9 km de carretera asfaltada los corredores tendrán que afrontar el sector más complicado de la prueba, el emblemático Monte Sante Marie, muy exigente tanto por su longitud, 11,5 km, como por su orografía, con subidas y bajadas cortas pero de mucha pendiente, además de incluir algunas curvas peligrosas, saliendo del sterrato a menos de 45 km para la llegada. Un buen lugar para cortar el grupo, que podría quedar muy reducido a poco que el ritmo sea elevado o haya ataques, si bien en los km posteriores, con un largo tramo sobre asfalto, puede haber reagrupamientos, aunque eso sí, con varios repechos, destacando el previo al pueblo de San Piero, que se le pueden atragantar a quienes hayan sufrido en Sante Marie.

Los últimos 20 km, con dos tramos de tierra, Pinzuto y Le Toffe, y múltiples repechos

El siguiente sector de tierra, a 25 km de meta, será el traicionero Monteaperti, muy corto pero con rampas de doble dígito, dando paso a los ya clásicos tramos de Colle Pinzuto, con 2,4 km de tierra y rampas de hasta el 15% en su 1ª parte, y Le Tolfe, de poco más de un km pero que tras una pequeña bajada incluye 400 m al 13,5%, con puntas del 18%. Dos zonas donde se pueden producir ataques definitivos o reducirse mucho el grupo de favoritos, dificultando luego el control en las zonas de asfalto. Superado Le Tolfe aún restarán 12 km para el final, con terreno ondulado antes de llegar a Siena, donde los corredores afrontarán el muro de Santa Caterina, con 500 m al 12,4% y puntas del 16% (oficialmente, según otras fuentes alcanzaría el 20%), acabando la subida poco antes de la Piazza del Campo, muy escénica y donde volverá a estar situada la meta.

Los 3 km finales, con el muro de Santa Caterina antes de meta

Respecto a las características de la llegada, es importante señalar que el trazado de los últimos 500 m es muy técnico, incluyendo 3 curvas muy cerradas por una calle estrecha, ya dentro del casco histórico de la ciudad, teniendo además la superficie adoquinada, lo que puede hacer que la colocación sea un factor decisivo en caso de que la victoria se decida entre un pequeño grupo de corredores, si bien la propia dureza del repecho suele dictar sentencia, imponiéndose el que lo corona en cabeza, siendo ya los últimos 300 m de suave bajada hasta la línea de meta.

El mapa de los últimos km, con la llegada en Siena

Sobre el recorrido de la prueba femenina, que se disputará unas horas antes que la masculina, compartirá el inicio y final en Siena, así como la mayoría de los sectores de tierra, aunque sin incluir Lucignano d´Asso, Pieve a Salti y Monte Sante Marie, siendo el tramo de sterrato más largo San Martino in Grania, acumulando 31,4 km sobre tierra, para una distancia total de 136 km, 9 más que en 2017, repitiendo la parte final de la ruta, con los sectores de Monteaperti, Colle Pinzuto y Le Tolfe, los tres con rampas de doble dígito, antes del muro de Santa Caterina, con la llegada prevista en la Piazza del Campo de Siena en torno a las 13.15 h según el horario intermedio.

El perfil de la carrera femenina, con 8 tramos de tierra, destacando Bagnaia, San Martino y Colle Pinzuto

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Participación

Como es habitual, la participación de este año vuelve a ser muy notable, destacando los clasicómanos, con la presencia tanto de ardeneros como de pedruscómanos, pero también con varios vueltómanos de primer nivel, aunque con ausencias importantes, no participando Michal Kwiatkowski, doble vencedor de la prueba, Alejandro Valverde, podio en 2014-2015, Peter Sagan, 2º en dos ediciones, y Philippe Gilbert, ganador en 2011. En total, serán de la partida 21 equipos, los 18 World Tour y 3 Continentales Profesionales, completando un pelotón de 147 corredores, idéntico número a de la pasada edición.

A priori, los favoritos son corredores que ya saben lo que es brillar aquí, como Zdenek Stybar (Deceuninck), vencedor en 2015 y 2º en 2016, llegando este año en plena forma tras ganar Omloop Het Nieuwsblad y la etapa reina en Algarve; Greg Van Avermaet (CCC Team), 2º en las ediciones de 2015 y 2017, al igual que en la reciente OHN, además de múltiples top-ten, buscando una victoria que se le resiste; Tim Wellens (Lotto Soudal), 3º en 2017 y que este año ya lleva 3 victorias, Serra de Tramuntana y 2 etapas en Andalucía, además de otros 2 podios, y su compañero de equipo Tiesj Benoot, vigente ganador de la prueba y top-10 en años anteriores, pero con la incógnita de como le afectará la caída que tuvo en Omloop Het Nieuwsblad; y Wout Van Aert (Jumbo), 3º el año pasado tras ser uno de los grandes animadores, demostrando por qué es triple campeón del mundo ciclocross. No obstante, ojo a Julian Alaphilippe (Deceuninck), debutante aquí pero con características que se adaptan bien al trazado, llevando ya 3 victorias en 2019, y al potencial de Astana, con las bazas de Alexey Lutsenko, que viene de arrasar en Omán y rozar el podio en OHN, y Jakob Fuglsang, reciente ganador de la Vuelta a Andalucía.

Otros corredores importantes: Giovanni Visconti (Neri Sottoli), 5º el año pasado, al igual que en la reciente Drome Classic; Gianni Moscon, tan polémico como competitivo, Diego Rosa, 5º en edición 2015, y Geraint Thomas, aunque parece lejos de su mejor forma (Sky); Michael Valgren, ganador el año pasado de Amstel Gold Race y OHN , y Roman Kreuziger, entre los 6 primeros varias ediciones (Dimension Data); Vincenzo Nibali, aunque por ahora nunca ha brillado en esta prueba, y Jan Tratnik (Bahrain); Rui Costa, 4º Omán, y el jovencísimo Tadej Pogacar, ganador Algarve (UAE); Bauke Mollema, podio en Felanitx y Lloseta, Fabio Felline, 8º en 2015 y Tom Skujins (Trek); Oscar Gatto, top-10 varios años, con podio en 2012, Rafal Majka, con el Giro en su punto de mira, Daniel Oss, Gregor Muhlberger y Maximilian Schachman, revelación pasada temporada (Bora); Yves Lampaert, campeón de Bélgica, Pieter Serry, 9º en 2018 y reciente 5º en Le Samyn, y Petr Vakoc, top-5 en 2016 (Deceuninck); Luke Durbridge, 6º en 2017, Chris Juul Jensen y Brent Bookwalter (Mitchelton); Jens Keukeleire, mostrando buenas piernas en OHN y Kuurne (Lotto Soudal); Edu Prades, ganador Vueltas Turquía y Noruega, José Rojas, 5º en Almería, Nelson Oliveira, Richard Carapaz y Carlos Barbero (Movistar); Simon Clarke, 2º en la Provenza, Tanel Kangert y Alberto Bettiol (Education First); Robert Power, 6º el año pasado, y Nicolas Roche (Sunweb); Enrico Battaglin, Ruben Guerreiro y Nathan Haas (Katusha); Alexandre Geniez y Silvan Dillier, 2º en Roubaix (Ag2r); Antwan Tolhoek (Jumbo); Stefan Küng (Groupama); Moreno Moser, ganador en 2013, y Marco Canola (Vini Fantini).

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En cuanto a la retransmisión televisiva, la carrera masculina se emitirá en España a través de Eurosport 2, que conectará a las 14.00 h, con la llegada prevista en torno a las 15.30 h (según el horario intermedio), así como en varias páginas de streaming -> enlaces en Steephill.tv / Cyclingfans, mientras que la carrera femenina podrá seguirse también en Eurosport desde las 12.30 h, terminando la prueba sobre las 13.15 h.

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