MILAN SAN REMO 2022

Este sábado 19 de marzo se celebra la 113ª edición de la Milano-Sanremo, también conocida como “la Classicissimao “la clásica de la primavera”, y el primero de los 5 monumentos ciclistas, siendo una de las carreras de un día más importantes de la temporada. Y lo hace recuperando el perfil clásico de las últimas décadas, con el Passo del Turchino a mitad de la ruta, después de haber quedado fuera del recorrido en 2020 y 2021, para ya en el tramo final afrontar Cipressa y Poggio como cotas principales antes de la llegada en la Via Roma.

Historia

La edición inaugural, organizada por La Gazzetta dello Sport, tuvo lugar el 14 de abril de 1907, con un recorrido de 288 km y victoria del francés Lucien Petit-Breton tras más de 11 horas sobre la bicicleta. Desde entonces la carrera sólo ha dejado de celebrarse en 1916 y en 1944-45, debido a la 1ª y 2ª Guerra Mundial. La edición más mítica durante los primeros años fue la de 1910, cuando bajo un tiempo infernal, con frío y lluvia durante toda la prueba, sólo 4 corredores de los 63 que habían tomado la salida pudieron terminar la carrera, con triunfo para Eugène Christophe. También histórica fue la edición de 1946, en la que el gran Fausto Coppi se impuso con más de 14 minutos de ventaja tras recorrer los últimos 150 km en solitario.

Ya en los últimos 30 años, destaca la edición de 1992 -> vídeo completo – últimos km, con victoria para Sean Kelly tras un descenso “kamikaze” del Poggio, en el que consiguió neutralizar el ataque previo de Moreno Argentin, así como las ediciones de 2008 -> vídeo, cuando Fabian Cancellara se impuso en solitario tras un ataque a 2 km de la llegada, siendo el primero en lograrlo desde 1997; 2011, con la carrera rota desde muy lejos (en parte por varias caídas en el descenso de Le Manie) y 30 km finales espectaculares, con victoria de Mathew Goss por delante de Cancellara y Gilbert; y 2013, cuando la nieve obligó a neutralizar parte de la ruta, jugándose la victoria un grupo de 7 corredores, con triunfo de Gerald Ciolek tras superar en el sprint a Sagan y el propio Cancellara.

Los grandes dominadores del palmarés son los corredores italianos, con 51 victorias, destacando los 6 triunfos de Costante Girardengo, el cual además consiguió otros 5 podios, llegando a estar 10 años seguidos sin bajar del “cajón” (de 1917 a 1926); y las 4 victorias de Gino Bartali, con nada menos que 11 años de diferencia entre la 1ª y la última (de 1939 a 1950). Sin embargo, es el belga Eddy Merckx“el caníbal”, quien tiene el récord de triunfos en la prueba, con 7 victorias repartidas entre 1966 y 1976. Ya en los últimas décadas sobresale el alemán Eric Zabel, con 4 victorias entre 1997 y 2001, además de otros 2 podios.

En el caso de los corredores españoles, durante todo el siglo XX el único que subió al podio fue Miguel Poblet, el primer gran clasicómano español, con victorias en 1957 y 1959, además de un 2º puesto en 1958. Pero en los últimos años destaca sobremanera Oscar Freire, retirado en 2012 y que con sus 3 triunfos, en 2004, 2007 y 2010, más un podio anterior en el año 2000, es el corredor más laureado de la prueba en los que llevamos de siglo XXI.

El año pasado, recuperada ya la fecha habitual tras haberse tenido que celebrar en agosto en 2020, debido a la pandemia, el triunfo fue para el belga Jasper Stuyven (Trek), que tras una subida al Poggio menos selectiva que en ediciones previas sorprendió con un ataque a poco más de 2 km de meta, uniéndosele después Kragh Andersen,  pero quedando descolgado en la recta de meta, con Caleb Ewan (Lotto), 2º ya en 2018, y Wout Van Aert (Jumbo), ganador en 2021, completando el podio -> clasificación /  vídeo – resumen. En cuanto a los corredores españoles, el mejor fue de nuevo Alex Aramburu, repitiendo su 7º puesto del año anterior

El triunfo de Stuyven, con Ewan 2º y Van Aert 3º. Foto milanosanremo.it, click ver crónica

Recorridos

Las principales características de la prueba son el largo kilometraje, rozando los 300 km, siendo con mucha diferencia la carrera de mayor longitud que se disputa actualmente, y un trazado con escasas dificultades orográficas y en general poco exigentes (aunque varias de ellas situadas en la parte final), lo que la convierte en el Monumento más favorable para los sprinters. De todos modos, no siempre ha sido una carrera propicia para los velocistas. Y no porque antiguamente hubiera mayor cantidad de repechos o más duros, todo lo contrario, sino porque la forma de correr, más ofensiva que la actual, el peor estado de las carreteras, el tipo de bicicletas y la diferente preparación de los ciclistas hacía que los sprints masivos fueran muy poco habituales, triunfando escapadas lejanas y corredores que podían no tener una gran punta de velocidad.

De hecho, durante muchos años la única subida reseñable fue el Passo del Turchino, que afrontado por el norte no pasa de ser un 3ª, estando además muy lejos de San Remo. Pero a medida que la carrera fue resultando cada menos selectiva la organización fue endureciendo la ruta para evitar que grandes pelotones se jugaran la victoria al sprint, añadiendo cotas. De este modo, en 1960 incluyeron el Poggio, una subida sin mayor dificultad (3,7 km al 3,7 %) pero cuya cercanía a meta y el hecho de que se afronte con muchos km en las piernas la convierten en decisiva, teniendo además un descenso bastante técnico. En 1982 le llegó el turno a la Cipressa, una cota algo más exigente (5,6 km al 4,1%) aunque a mayor distancia de meta. Desde esa edición el recorrido se mantuvo casi inalterable durante más de 25 años, salvo por causas de fuerza mayor, con Bric Berton en vez del Turchino en 2001-02.

El recorrido típico desde 1982 a 2007 (aunque en 2001-02 el Turchino se sustituyó por Bric Berton) y desde 2014 a 2019

Hasta que en la edición de 2008 los organizadores, forzados por el exceso de llegadas masivas a finales de la década de los 90 y principios del 00, endurecieron de nuevo la ruta, añadiendo la cota de Le Manie, mucho más exigente que Cipressa y Poggio, con 4,7 km al 6,7%, aunque situada a 95 km de meta. Ese mismo año también variaron la calle donde finalizaba la prueba, pasando de la Via Roma a Lungomare Italo Calvino, lo que alejó la cima del Poggio de meta, pasando de 5,7 km a 6,2 km. Y el aumento de dureza funcionó, ya que en los años siguientes la mayor parte de ediciones se resolvieron mediante un ataque o al sprint en un pequeño grupo de corredores (2008, 2011, 2012 y 2013), aunque tampoco se eliminaron por completo las llegadas masivas (2009 y 2010), volviendo a ser una carrera imprevisible y con opciones para corredores de diferentes características.

El recorrido entre 2008 y 2013, con Le Manie a 94 km de meta (en 2013 se recortó por la nieve)

No obstante, desde hace ya mucho tiempo se venía rumoreando con la inclusión de una nueva cota cerca de meta, la Pompeiana, algo más rompedora que Cipressa y Poggio, con 4,8 km al 5,2% de media (incluyendo un tramo de 400 m al 9,5%), y situada justo entre ambos. Y aunque el estreno de Le Manie pareció enfriar el interés de los organizadores, los rumores volvieron a aumentar en los años siguientes … hasta que en septiembre de 2013 se confirmó la noticia: la Milán San Remo cambiaba su recorrido para 2014, estrenandose la Pompeiana y eliminando precisamente Le Manie, acumulando una dureza similar (incluso algo inferior) pero mucho más concentrada en la parte final de la ruta, generando una gran polémica, con opiniones tanto negativas como positivas.

Sin embargo, no incluyeron ninguna de las 2 cotas, ni Pompeiana ni Le Manie. La explicación oficial sobre Pompeiana fue el mal estado de la carretera debido a las lluvias, no pudiendo garantizar la seguridad de los corredores, pero en el caso de Le Manie no aclararon nada, dejando el mismo recorrido de la mayoría de ediciones de 1982 a 2007. Lo más surrealista es que los organizadores dijeron que lo de Pompeiana sólo era un retraso, estando pendiente su estreno para 2015 … y ambas cotas volvieron a quedar fuera del trazado, sin dar de nuevo explicaciones sobre Le Manie, con el único cambio respecto a 2014 del regreso a la Via Roma como final de la prueba, acercando el Poggio a meta, manteniendo una ruta casi idéntica hasta 2020, cuando se cambió el recorrido,

El perfil de 2020, con más de 300 km y una parte central de media montaña, acumulando más desgaste

Y es que en esa edición, disputada en agosto debido a la pandemia, se modificó todo el trazado desde Milán hasta Imperia, para evitar la zona de costa entre Génova y esta última localidad, en verano plagada de turistas, sustituyendo el Turchino y los Capos por Niella Belbo y Nava, aunque manteniendo Cipressa y Poggio antes de meta. Este cambio, unido a la imposibilidad de pasar por Alessandria, hizo que la distancia fuera de 305 km (más los 10 de neutralizada), la mayor en la historia de la carrera. No obstante, el año pasado se revirtieron la mayoría de esos cambios, haciendo un recorrido más llano … aunque de nuevo sin Turchino, que debido a las obras en la carretera tuvo que ser reemplazado por el Colle di Nava, de similares características.

Recorrido Milán San Remo 2022

Dificultades montañosas:

  • Colle del Giovo (km 142,9): 532 m – 3,2 km – 4,3 %
  • Capo Berta (km 254,2): 130 m – 2 km – 6 %
  • Cipressa (km 271,4): 239 m – 5,65 km – 4,1 %
  • Poggio di Sanremo (km 287,5): 160 m – 3,7 km – 3,7 %

Como decíamos al inicio, tras los cambios obligados de las 2 últimas ediciones este año se recupera el perfil clásico de la prueba desde 1982, con algo más de 290 km e incluyendo el Turchino a mitad de la ruta, con Cipressa + Poggio en la parte final, si bien con la salida neutralizada desde el histórico velódromo Vigorelli de Milán, inaugurado en 1935 y donde se batió múltiples veces el récord de la hora hasta 1958.

De este modo, los primeros 120 km, casi siempre en dirección sur, no tienen ninguna dificultad reseñable, pero a partir de la localidad de Ovada la ruta empieza a picar hacia arriba en busca de Campo Ligure y el mencionado Passo del Turchino, aunque por esta vertiente es una subida muy tendida, siendo prácticamente un falso llano salvo los 2 últimos km, que ya si alcanzan cierta dureza, con un 5% de media. No obstante, más complicado que la ascensión puede resultar el propio descenso, sin mucha pendiente pero revirado y de bastante longitud, pudiendo ser peligroso para un pelotón, sobre todo con el asfalto mojado.

La suave vertiente norte del Passo del Turchino. Perfil de Cyclingcols

Terminada la bajada, ya en las afueras de la Génova, junto a la costa del Mediterráneo, hay 2 pequeños repechos antes de llegar a la localidad de Varazze, donde se inicia un tramo de 65 km casi completamente llano, con Savona y Finale Ligure como localidades de paso más importantes, hasta llegar a los alrededores de Laigueglia, población en torno a la cual se celebra la carrera homónima: el Trofeo Laigueglia, perteneciente a la categoría 1.HC del circuito europeo de la UCI y que suele ser una carrera muy entretenida, con triunfo este año para Jan Polanc, habiendo triplete de UAE al ser 2º Ayuso y 3º Covi -> vídeo y clasificación.

Volviendo al recorrido de la Milán – San Remo, una vez que se deja atrás Laigueglia se inicia el encadenado de los “Tres Capos”, si bien los 2 primeros, Capo Mele y Capo Cervo, son subidas cortas y muy tendidas. Algo más exigente resulta la subida a Capo Berta, con 2,5 km al 5% según las cifras oficiales … aunque en realidad son casi 2 km al 6,5% -> perfil detallado, pudiendo estirar mucho el pelotón si la velocidad es alta e incluso quedando ya cortados algunos corredores, ya sea por falta de fuerzas o por haber cumplido el trabajo asignado por su equipo.

Los perfiles y datos oficiales de la Cipressa y el Poggio di Sanremo

Tras el paso por Chiusavecchia hay 20 km llanos, aunque con tendencia favorable, hasta llegar a San Lorenzo al Mare, localidad donde se abandona la Via Aurelia para afrontar la Cipressa -> perfil cada 200 m, una subida que con 4 km al 5% de media (sin contar el falso llano de la cima) y varias zonas al 7% suele hacer daño cuando el ritmo es elevado, siendo un punto clave para eliminar gregarios. Asimismo, los corredores no pueden despistarse en la bajada -> vídeo del descenso, con bastante pendiente y alguna curva complicada, aunque la carretera está en perfectas condiciones.

Terminado el descenso, ya de vuelta en la Via Aurelia, hay 9 km llanos hasta el inicio de la subida más famosa de la prueba: el Poggio di San Remo -> perfil cada 200 m / vídeo. Es una ascensión corta y muy tendida, pero el desgaste acumulado, llegando este año con casi 300 km en las piernas, y la gran velocidad de subida, con habitualmente muchos ataques, provocan que se haga más dura de lo que indican sus cifras, aunque por supuesto también es clave el ritmo previo. La zona más exigente está poco antes de coronar, con 400 m al 6% y rampas máximas del 8%, siendo el lugar donde se suele producir la selección definitiva.

La parte final de la prueba, con Cipressa y Poggio antes de la meta en Via Roma

Y al igual que en la cota previa, atención al complicado descenso -> vídeo, de nuevo más inclinado que la subida, aunque en este caso sin llegar al 5% de media, y con varias curvas cerradas, siendo clave para la resolución de la carrera en varias ediciones. Desde el final de la bajada hasta meta restan sólo 2,3 km, la mayoría en línea recta pero con un “zig-zag” ya dentro del último km, con una curva de 90º a izquierdas seguida por otra a derechas, que puede dificultar la colocación de los corredores en caso de sprint masivo, si bien la recta de meta, situada de nuevo en la Vía Roma, tiene más de 700 m, con sólo un ligero curveo a medio km del final.

El plano de los últimos km, con el Poggio y el pequeño llano hasta meta

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Nuestra alternativa preferida para el final, con la Civezza entre Capo Berta y Cipressa, aunque hay más opciones

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Participación

La lista de participantes de este año viene marcada por las bajas y altas de última hora, con varios cambios muy importantes respecto a lo que estaba anunciado hace una semana. Y es que finalmente no están Julian Alaphilippe, vencedor en 2019 y podio otras 2 ediciones; Caleb Ewan, 2º el año pasado y en 2018; Jasper Stuyven; vigente ganador de la prueba; Vincenzo Nibali, que se impuso en 2019; Sonny Colbrelli, vencedor de la París-Roubaix; y Matteo Trentin, casi todos ellos baja por enfermedad. En cambio las sorpresas positivas han sido Mads Pedersen, campeón del mundo en 2019, y Mathieu Van der Poel, 5º el último año y ganador del Tour de Flandes 2020. En total habrá 24 equipos, con los 18 World Team y 6 Pro Continentales, completando un pelotón de 169 corredores, 9 menos que en 2021, ya que además de la reducción de un equipo, con 25 el año pasado, hay 2 que no llega al máximo de 7 corredores permitidos.

Aunque suele ser el Monumento con el ganador más difícil de adivinar, en principio los favoritos son Wout Van Aert (Jumbo), vencedor en 2020 y que este año ya suma 2 victorias, con triunfo en la OHN y etapa en Niza, donde fue clave para la victoria de Primoz Roglic, que puede devolverle el favor … o luchar él mismo por la victoria; Tadej Pogacar (UAE), que ha empezado 2022 arrasando, al ganar todo lo que ha corrido, incluyendo varias exhibiciones, y que en 2021 ya ganó 2 Monumentos, Lieja y Lombardía; el mencionado Mads Pedersen (Trek), que si bien no estaba prevista su participación, algo extraño ya que había empezado el año a tope, finalmente será de la partida, teniendo muchas posibilidades si se llega al sprint; y la gran incógnita, Mathieu Van der Poel (Alpecin), que tras varios meses sin competir, debido a problemas de espalda, ha anunciado por sorpresa su participación, lo que en el caso del genial corredor neerlandés solo puede significar que se ve con opciones de victoria.

Otros corredores importantes: Peter Sagan, Anthony Turgis y Boasson Hagen (Total Energies); Michael Matthews (Bike Exchange); Jasper Philipsen y Robert Stannard (Alpecin); Matej Mohoric y Damiano Caruso (Bahrain); Filippo Ganna, Elia Viviani, Michal Kwiatkowski, Thomas Pidcock y Ethan Hayter (Ineos); Soren Kragh Andersen y Chris Hamilton (DSM); Greg Van Avermaet, Bob Jungels, Benoit Cosnefroy y Andrea Vendrame (Ag2r); Alexander Kristoff, Andrea Pasqualon y Andrea Girmay (Intermarche); Christophe Laporte (Jumbo Visma); Bryan Coquard y Davide Cimolai (Cofidis); Zdenek Stybar, Fabio Jakobsen y Andrea Bagioli (Quick-Step); Philippe Gilbert y Florian Vermeesch (Lotto); Arnaud Demare y Quentin Pacher (Groupama); Alex Aramburu e Ivan Cortina (Movistar); Nacer Bouhanni (Arkea) y Giacomo Nizzolo (Israel); Diego Ulissi, Davide Formolo y Alessandro Covi (UAE); Tony Gallopin y Tom Skujins (Trek); Alberto Bettiol y Michael Valgren (EF); Gianni Moscon y Fabio Felline (Astana); Sacha Modolo (Bardiani) y Francesco Gavazzi (Eolo).

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En cuanto a la retransmisión televisiva, en España la carrera se podrá seguir en directo a través de Eurosport, que emitirá la prueba íntegramente, con la llegada prevista en torno a las 17.10 h según el horario intermedio -> enlaces en steephill.tv / cyclingfans.

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