PARIS-ROUBAIX 2017

Este domingo 9 de abril se celebra la 115ª edición de la París-Roubaix, también conocida como “El Infierno del norte” y la “Reina de las Clásicas”, siendo el 3º de los Monumentos ciclistas de la temporada, tras los ya disputados Milán-San Remo y Tour de Flandes, y en vísperas de la Lieja-Bastoña-Lieja, que se celebra dentro de 2 semanas. Con 55 km de pavé, se trata de la edición con más km adoquinados de los últimos años, coincidiendo con la despedida de Tom Boonen, merecido protagonista del cartel oficial y que en su última participación busca su 5º triunfo en la prueba.

La París-Roubaix es una de las carreras más antiguas del calendario, habiéndose celebrado por 1ª vez en 1896 gracias a una idea de 2 empresarios textiles de la localidad de Roubaix, Théodore Vienne y Maurice Perez, y con el impulso definitivo del director del diario Le Vélo, Paul Rousseau. Esta edición inaugural constó de 280 km, obteniendo la victoria el alemán Joseph Fischer tras más de 9 horas sobre la bicicleta. Desde entonces la prueba sólo ha dejado de disputarse en 7 ocasiones, con parones obligados durante la 1ª y 2ª Guerra Mundial.

Curiosamente, en los primeros años el adoquín no era el distintivo principal de la carrera. Sus rectas de tierra eran suficientemente duras, en especial con lluvia, como para preocuparse de los tramos adoquinados, que no llegaban a 60 km en total. Tras un parón debido a la “Gran Guerra”, la prueba se retoma en 1919, y es entonces cuando adquiere el sobrenombre de “El Infierno del Norte”, no por su dureza para el ciclista sino por el mal estado de las vías, causado por las bombas del conflicto. En los años sucesivos, el asfaltado de caminos casi hace desaparecer los tramos de pavé. En 1964 el holandés Peter Post ganó con una velocidad media de más de 45 km/h, con menos de 30 km de adoquines en el recorrido, una cifra que bajaría a sólo 22 km al año siguiente.

En 1966, buscando endurecer la ruta, se cambia la orientación de la prueba hacia el noreste, iniciándose la carrera en Chantilly en lugar de París e incluyendo 40 km adoquinados. Dos años más tarde se estrenaría Arenberg, en una edición con más de 55 km de pavé y victoria para el belga Eddy Merckx. La edad de oro de la Paris-Roubaix había llegado. Merckx vencería en otras 2 ediciones, en dura pugna con Roger de Vlaeminck, apodado “el gitano” y que durante mucho tiempo fue el único corredor con 4 victorias (además de otros 5 podios), siendo también conocido como “Monsieur Paris-Roubaix”.

Esa gesta de Roger de Vlaeminck fue igualada en 2012, cuando su compatriota Tom Boonen consiguió su 4ª triunfo, tras los de 2005, 2008 y 2009 (aparte de otros 3 podios), dando una auténtica exhibición. Con 3 victorias, además de Merckx, figuran el francés Octave Lapize, los belgas Gaston Rebry, Rick Van Looy y Johan Museew, el italiano Francesco Moser y el suizo Fabian Cancellara, junto a Boonen el gran dominador de la prueba en lo que llevamos de siglo XXI.

En cuanto a los ciclistas españoles, al igual que en “De Ronde” no ha habido ninguna victoria, aunque si varios podios, a cargo de Miguel Poblet, 2º en 1958, en un apretadado sprint con triunfo para el belga Leon Van Daele, y 3º en la edición de 1960; y ya más recientemente Juan Antonio Flecha, 2º en 2007, llegando a poco más de 50 segundos de un sorprendente Stuart O´Grady, y 3º en las ediciones de 2005 y 2010, siendo el español con mejores resultados sobre pavé de la historia, ya que también subió al “cajón” en el Tour de Flandes.

El año pasado, en una carrera espectacular, con batalla desde la salida y el pelotón roto a más de 90 km de meta, siendo de hecho elegida como la mejor clásica de 2016, el triunfo fue para el australiano Mathew Hayman, que formando parte de la escapada del día aguantó el arreón de los favoritos cuando fue atrapado, dando la sorpresa al imponerse en el sprint final a Tom Boonen y el inglés Ian Stannard, completando el top-5 Sep Vanmarcke y Boasson Hagen después una batalla sin cuartel entre estos 5 corredores, con el español Imanol Erviti 9º.

Los 5 grandes protagonistas en 2016. Foto Tim de Waele / TDWSport.com, click para ver galería completa en Cyclingnews

Recorrido

A nivel de recorrido, el máximo referente de la prueba es la Trinchera de Arenberg. Situada junto a una mina de carbón, este tramo de pavé es el lugar más escénico de la ruta, con una recta interminable que atraviesa el bosque mientras una gran fila de aficionados animan a ciclistas. Como anécdota, mencionar que Jean Stablinski, campeón del mundo en 1962, trabajó en la mina de Aremberg antes de sufrir el traqueteo del tubular sobre los adoquines, siendo de hecho el que propuso a los organizadores la inclusión de este tramo, estrenándose en 1968.

Los otros 2 sectores de máxima dificultad que se atraviesan actualmente son Mons-en-Pèvèle, estrenado en 1978, con 3 km de longitud y 2 curvas de 90º; y el Carrefour de l´Arbre, incluído por 1ª vez en 1980 y situado ya más cerca de meta que los anteriores, siendo la última zona de adoquines realmente complicada de la prueba. Por otro lado, también es icónica la llegada en el velódromo de Roubaix, final desde 1943 (salvo un pequeño intervalo por obras de 1986 a 1988) y al que los corredores tienen que dar una vuelta y media antes de acabar la prueba.

Paris-Roubaix 2017

perfil paris-roubaix 2017

Tramos de pavé y nivel de dificultad:

29. Troisvilles à Inchy (km 97 – 2200 m)  + + +
28. Viesly à Quiévy (km 103,5 – 1800 m)  + + +
27. Quievy à Saint-Python (km 106 – 3700 m)  + + + +
26. Viesly à Biastre (km 112,5 – 3000 m)  + + +
25. Biastre à Solesmes (km 116 – 800 m)  + +
24. Vertain à Saint-Martin-sur-Écaillon (km 124,5 – 2300 m)  + + +
23. Verchain-Maugré à Quérénaing (km 134,5 – 1600 m)  + + +
22. Quérénaing à Maing (km 137,5 – 2500 m)  + + +
21. Maing à Monchaux-sur-Écaillon (km 140,5 – 1600 m)  + + +
20. Haveluy à Wallers (km 153,5 – 2500 m)  + + + +
19. Trouée d’Arenberg (km 161,5 – 2400 m)  + + + + +
18. Wallers à Hélesmes, “Pont Gibus” (km 168 – 1600 m)  + + +
17. Hornaing à Wandignies (km 174,5 – 3700 m)  + + + +
16. Warlaing à Brillon (km 182 – 2400 m)  + + +
15. Tilloy à Sars-et-Rosières (km 185,5 – 2400 m)  + + + +
14. Beuvry-la-Forêt à Orchies (km 192 – 1400m)  + + +
13. Orchies (km 197 – 1700 m)  + + +
12. Auchy-lez-Orchies à Bersée (km 203 – 2700 m)  + + + +
11. Mons-en-Pévèle (km 208,5 – 3000 m)  + + + + +
10. Mérignies à Avelin (km 214,5 – 700 m)  + +
9. Pont-Thibaut à Ennevelin (km 218 – 1400 m)  + + +
8. Templeuve (Moulin-de-Vertain) (km 224 – 500 m)  + +
7. Cysoing à Bourghelles (km 230,5 – 1300 m)  + + +
6. Bourghelles à Wannehain (km 233 – 1100 m)  + + +
5. Camphin-en-Pévèle (km 237,5 – 1800 m)  + + + +
4. Le Carrefour de l’Arbre (km 240,5 – 2100 m)  + + + + +
3. Gruson (km 242,5 – 1100 m)  + +
2. Willems à Hem (km 249 – 1400 m)  + + +
1. Roubaix (Espace Crupelandt) (km 256 – 300 m)  +

Centrándonos en el recorrido de este año, y aunque en general es muy similar al de anteriores ediciones, repitiendo de hecho los últimos 120 km de 2016, hay varias novedades en la parte central de la ruta, suprimiendo los tramos de pavé de Saint Python y Capelle a Ruesnes (Hameau du Buat) e incluyendo a cambio los sectores de Biastre y Solesmes, que no formaban parte de la ruta desde 1987, destacando el 1º por su longitud (3 km) y el 2º por su pendiente ascendente, así como Verchain-Maugré, que se recupera tras su ausencia del año pasado, de tal modo que los corredores tendrán que superar 29 tramos adoquinados, para una distancia sobre pavé de 55 km, la cifra más alta de la última década, si bien el kilometraje total es casi idéntico al de 2016, con 257 km (sin contar la neutralizada).

Al igual que viene sucediendo desde 1977, la prueba comenzará en la localidad de Compiégne, en el departamento de Oise, dirigiéndose primero hacia el noreste, con Saint Quentin como la población de paso más importante, y sin dificultades reseñables durante los primeros 90 km del recorrido, habiendo además previsiones de buen tiempo, sin lluvia y tampoco casi viento. En cualquier caso, poco antes del km 100, ya en el departamento de Nord, llegarán los primeros tramos de pavé, con 5 sectores bastante seguidos, enlazando los clásicos Troisvilles, Viesly y Quievy, este último ya de gran exigencia, con 3,7 km, y tendencia ascendente, siendo catalogado de 4 estrellas, antes de los mencionados Biastre y Solesmes. Además de su dificultad concreta, estos primeros sectores de adoquín suelen ser bastante peligrosos debido al riesgo de montoneras, al haber todavía un pelotón muy numeroso.

Superada esta zona hay un pequeño respiro, pero enseguida se encadenan varios tramos de 3 estrellas, entre ellos el recuperado Verchain Maugré. Después del sector de Monchaux sur Écaillon hay algo más de 10 km sobre asfalto hasta llegar a Haveluy, donde se podría decir que comienza la “auténtica” Roubaix, con un tramo de pavé de 4 estrellas, precediendo al más complicado de toda la prueba, el mítico Arenberg, con su famosa recta de 2,4 km atravesando el bosque. Debido a su distancia a meta no suele ser decisivo para determinar al ganador final, pero sí quién no lo va a hacer, provocando una gran selección debido a la irregularidad de los adoquines, con habitualmente múltiples pinchazos y caídas. Señalar que desde 1999 se hace en sentido ligeramente ascendente, para reducir la velocidad y que no se produzcan accidente tan graves como la caída de Museeuw en 1998, que casi le cuesta la pierna.

El mítico Arenberg. Foto de Bertrand Trichet (Creative Hub Paris), click para ver más fotos y sectores en Strava

Los siguientes tramos de pavé, Wallers a Hélesmes, también llamado “Pont Gibus” en homenaje al doble ganador Duclos Lasalle, y Hornaing, también son complicados, en el caso de este último sobre todo por su longitud (3,7 km), siendo el más largo junto a Quievy, aunque el pavé es más regular que en Arenberg. Después de Hornaing y una zona de asfalto se enlazan varios sectores de pavé que rondan los 2 km, incluído uno de 4 estrellas, Tilloy a Sars et Rosières, antes de llegar a un encadenado que suele ser clave para provocar la selección definitiva de corredores que se jugarán la prueba: Auchy lez Orchies, también 4 estrellas, y Mons en Pevele -> plano e imágenes, tramo catalogado de 5 estrellas debido a su longitud, 3 km, mal estado del pavé y difícil trazado, incluyendo 2 curvas de 90º que han provocado bastantes caídas a lo largo de su historia en la prueba.

Superado Mons-en-Pevele faltarán unos 45 km para el final, dando paso a una zona más sencilla que sólo incluye 3 tramos cortos de pavé antes de que llegue la secuencia habitualmente decisiva: Bourghelles, de 2,4 km aunque partido en dos; Camphin-en-Pévèle, algo más corto pero de 4 estrellas; y el Carrefour de l´Arbre -> plano e imágenes, uno de los tres sectores de máxima dificultad, con 2,1 km de longitud y un pavé muy irregular, contando además con varias curvas en su 1ª mitad. Terminado este tramo restarán sólo 16 km para meta, con los sectores de Gruson y Willems a Hem, este último subiendo de categoría ya que los corredores tendrán que circular sobre el pavé, sin poder utilizar el camino lateral, antes de las calles de Roubaix, con el anecdótico tramo de “Espace Crupelandt”, el único de una estrella, a sólo un km y medio de meta.

Ya en el velódromo, los corredores tendrán que dar una vuelta y media a la pista, un momento de homenaje para el ganador en caso de llegar con una clara ventaja, como Cancellara y Boonen en las ediciones de 2010 y 2012 respectivamente … pero de nervios y agónico sprint final en caso de que la victoria se juegue en un pequeño grupo, como ha ocurrido en los 2 últimos años.

Los km finales, con meta en velódromo de Roubaix

Participación

Al igual que en las últimas ediciones, y aún estando presentes la mayoría de “pedruscómanos”, de nuevo hay varias ausencias importantes, algunas ya conocidas, como la del triple ganador de la prueba, Fabian Cancellara, retirado a finales de 2016, pero otras inesperadas, como Sep Vanmarcke, 2º en 2013 y rozando el podio en otras 2 ediciones, baja debido a su caída en el Tour de Flandes, o discutidas, como la de Philippe Gilbert, brillante ganador de “De Ronde” pero cuyo equipo ha preferido que descanse de cara a las Árdenas.  En total, serán de la partida 25 equipos: los 18 de categoría World Tour y 7 Continentales Profesionales, completando un pelotón de 200 corredores.

Aunque la carrera se presenta muy abierta, a priori hay 4 grandes candidatos: Peter Sagan (Bora), vigente campeón del mundo y que tras un buen inicio de 2017, con triunfo un Kuurne y podio en OHN y San Remo, además de varias etapas en Tirreno, se ha descentrado en las últimas semanas, buscando aquí desquitarse de lo sucedido en Flandes y Gante Wevelgem; Tom Boonen (Quick Step), uno de los “record-man” de la prueba junto a De Vlaeminck, con 4 triunfos y varios podios, incluída la última edición, y que busca despedirse a lo grande de esta carrera, con un quinto triunfo que le situaría en solitario en cabeza del palmarés; John Degenkolb (Trek Segafredo), ganador en 2015 y 2º en 2014, no pudiendo participar en 2016 debido al grave atropello sufrido a principios de año, y que esta temporada, aun con sólo una victoria, esta mostrando un buen nivel, incluídas las reciente clásicas en Flandes; y Greg Van Avermaet (BMC), podio en 2015 y 4º en 2013, llegando a esta edición tras una temporada de clásicas fabulosa, con triunfos en OHN, Gante y Harelbeke, además de acabar 2º en De Ronde y Strade Bianche.

En el caso de Boonen, hay que tener en cuenta además el gran potencial del equipo, Quick Step, contando entre sus filas con Nikki Terpstra, ganador en 2014 y 3º en la edición anterior, además de 5º en 2012, y que viene de ser podio en Ronde van Vlaanderen y rozarlo en Gante Wevelgem; Zdenek Stybar, 2º en 2015 y entre los primeros en otras 2 ediciones,  incluyendo un choque con los espectadores en 2013 que le impidió luchar por la victoria, aunque lleva una temporada decepcionante;  Yves Lampaert, 7º en 2015 y este año ganador de A Través de Flandes; y Matteo Trentin, top-5 en Laigueglia y Kuurne. También con múltiples bazas el equipo Sky, con Ian Stannard, podio en 2016, si bien al igual que Stybar lleva una temporada decepcionante, Luke Rowe, 8º en 2015 y en el grupo de favoritos en la última edición hasta que sufrió una caída, siendo este año podio en Kuurne, el prometedor Gianni Moscon y Elia Viviani, 2º en el reciente Scheldeprijs; y Orica, con Luke Durdbridge, que llega en plena forma, con etapa La Panne y 4º DDV y E3, Mathew Hayman, vigente ganador y top-ten en otras 2 ediciones, Jens Keukeleire, 6º en 2015 y este año 2º en Gante Wevelgem, y Magnus Cort Nielsen, con etapa en la Vuelta y ganador de la clásica de Almería.

Otros corredores con opciones: Alexander Kristoff,  (Katusha), top-ten en 2013 y 2015, llevando esta temporada 5 victorias, además de ganar el sprint del grupo en San Remo y Flandes; Oliver Naesen, que ha explotado este año, incluyendo podio en Harelbeke y brillando en Flandes, y Stijn Vandenvergh, entre los primeros en 2013 hasta una caída (Ag2r); Dylan Van Barle, 4º en Flandes y destacando también en DDV y Harelbeke, y Sebastian Langeveld, top-ten en varias ediciones (Cannondale); Edvald Boasson Hagen, 5º en 2016, aunque no ha empezado bien el año, Bernard Eisel, 5º en 2006 y 7º en 2011, y Scott Twaites (Dimension Data); Arnaud Demare, con 3 etapas este año, siendo 6º en San Remo (FDJ);  Lars Boom, 4º en 2015 y 6º en 2012, Jos Van Emden, ganador DDWV, y Marten Wynants, top-15 en múltiples ediciones (Lotto Jumbo); Sylvan Chavanel, 7º en 2009 y reciente 4º en La Panne, Adrien Petit, top-ten 2016 (Direct Energie); Jasper Stuyven, 2º en Kuurne aunque ha decepcionado en las últimas carreras, Edward Theuns, Matthias Brandle y Gregory Rast, 4º en 2011 (Trek); Andre Greipel, con 3 victorias este año, Jurgen Roelandts, 4º en Murcia y Schedelprijs, Jens Debusschere, 9º en 2015, y Marcel Sieberg, 7º en 2016 (Lotto Soudal);  Bert de Backer (Sunweb), top-12 varias ediciones; Guillaume Van Keirsbulck, vencedor Le Samyn, y Frederik Backaert (Wanty); Tony Martin (Katusha); Martin Elmiger, 5º en 2015, Stefan Kung, Daniel Oss, Jean Pierre Drucker y Manuel Quinziato (BMC);  Florian Senechal (Cofidis); Matti Breschel (Astana); Marco Marcato y Sacha Modolo, 6º en Flandes (UAE); Marcus Burghardt  y Aleksejs Saramotins, 8º en 2016 (Bora).

En cuanto a los españoles, participan 7 corredores, destacando entre los veteranos Imanol Erviti (Movistar), 9º el año pasado tras una gran carrera, y entre los jóvenes Ivan Cortina (Bahrain Merida), 7º en el Mundial sub-23 y que viene de rozar el top-ten en Scheldeprijs, siendo la gran esperanza española de cara a este tipo pruebas en los próximos años.

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En cuanto a la retransmisión televisiva, y al igual que el año pasado, la carrera se emitirá completa en directo, con más de 6 horas de retransmisión, pudiendo verse en España a través de Teledeporte y el canal 1 de Eurosport, así como en diversas páginas de streaming -> enlaces en steephill / procyclinglive, con la llegada prevista a las 17.10 h según el horario intermedio.

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