GIRO DE ITALIA 2016

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Al igual que en las demás grandes vueltas, el análisis estará dividido en varias partes, para que no quede una entrada excesivamente larga y perjudique la búsqueda de información.

En esta primera parte: historia, análisis del recorrido y participación.

Las demás entradas sobre el Giro de Italia 2016:

  • Previo (análisis del recorrido tras la presentación, con enlaces a perfiles de etapas y puertos).
  • 2ª Semana (análisis de las etapas 10ª a 15ª).
  • 3ª Semana (análisis de las etapas 16ª a 21ª).

Introducción

Durante las próximas tres semanas, del 6 al 29 de mayo, se celebra la 99ª edición del Giro de Italia, también conocido como la “corsa rosa” y la primera de las grandes rondas por etapas del calendario, restando aún el Tour de Francia y la Vuelta a España, siendo desde mediados de los 90 la que suele tener el recorrido más duro y a priori espectacular de las tres GV, algo que vuelve a suceder este año, aunque el trazado del Tour también es muy exigente.

Con salida desde la localidad holandesa de Apeldoorn, habrá 3 etapas en los Países Bajos, para después del regreso a Italia recorrer primero la península de sur a norte y ya en los últimos 10 días de este a oeste, finalizando la prueba en Turín, la capital del Piamonte, después de un total de 21 etapas y 3463 km, incluyendo 3 contrarrelojes, aunque 2 de ellas muy cortas, y múltiples etapas de montaña, destacando los “taponnes” de Corvara, homenajeando a la Maratona de los Dolomitas, y Santa Anna de Vinadio, que excepto los 10 km finales transcurrirá por suelo francés, teniendo que superar el día previo el Agnello, el puerto más duro y Cima Coppi de esta edición.

Historia

El origen de esta carrera data de inicios del siglo pasado, en 1908, cuando La Gazzetta dello Sport, en base a una idea del periodista Tullo Morgagni y en un intento por distanciarse de su principal competidor, Il Corriere della Sera, anunció en portada el 24 de agosto la celebración del primer Giro de Italia para el mes de mayo de 1909, adelántandose al diario rival que estaba a punto de lanzar una carrera por etapas de similares características.

Esta 1ª edición, homenajeada en el Giro 2009 con motivo de su centenario, partió de la Plaza Loreto de Milán y finalizó en la misma ciudad tras 8 etapas con kilometrajes casi siempre superiores a los 200 km, si bien entre cada etapa había como mínimo un día de descanso. La general se estableció en base a una clasificación por puntos, con victoria para Luigi Ganna. De los 127 corredores que iniciaron la carrera 123 eran italianos, presentándose sólo 4 corredores extranjeros, incluyendo a los franceses Louis Trousselier y Lucien Petit Breton, ganadores del Tour, si bien ninguno de ellos fue uno de los 49 ciclistas que consiguieron acabar la prueba.

Durante los años siguientes se mantuvo un nº de etapas similar, entre 8 y 12, y la general por puntos, incluyendo una edición en 1912 en que la carrera se disputó por equipos, hasta que en 1914, antes del parón de 4 años provocado por la 1ª Guerra Mundial, se adoptó la clasificación por tiempos individuales. En la década de los 30 hubo dos novedades importantes en la historia de la prueba: el maillot rosa, color emblema del periódico organizador y distintivo del líder a partir de 1931; y un aumento de etapas hasta llegar a las 20 de 1935, una cifra que ya se ha mantenido más o menos estable hasta la actualidad, con el único parón de los 4 años en que no pudo disputarse debido a la 2ª Guerra Mundial.

En su época inicial el Giro fue una carrera bastante localista, tanto en participación como en resultados, pero a partir de 1950 empezó a ganar protagonismo internacional, situándose al nivel del Tour de Francia durante los 60 y primera mitad de los 70. Sin embargo, a mediados de esa década empezó su declive, dejando al Tour en cabeza de las GV. Parte de esa pérdida de importancia fue motivada por una considerable rebaja en la dureza de los recorridos. Afortunadamente, esto cambió a finales de los 80. Y si bien ya no ha vuelto a estar al nivel mediático del Tour (al menos internacionalmente, en Italia si) la carrera ha recuperado su dureza y prestigio.

Los grandes dominadores de la prueba durante los primeros años fueron Carlo Galetti y Constante Girardengo, ambos con 2 triunfos y un 2º puesto; Giovanni Brunero, con 3 victorias y otros 3 podios entre 1920 y 1927; y sobre todo Alfredo Binda, apodado “la Gioconda” y que obtuvo 5 victorias en la general (1925, 27, 28, 29, 33) además de 41 triunfos de etapa, una cifra sólo superada por las 42 victorias de Mario Cipollini. El dominio de Binda a finales de la década de los 20 fue tal que los organizadores llegaron a ofrecerle dinero en 1930 para que no participara, corriendo en su lugar el Tour, donde ganó 2 etapas aunque no acabó la carrera.

A continuación llegó el turno de Gino Bartali (1936, 37, 46) e “Il Campionissimo” Fausto Coppi (1940, 47, 49, 52, 53), los mejores corredores italianos de la historia, junto con Binda, y que si no hubiera sido por la 2ª Guerra Mundial habrían conseguido un palmarés aún más espectacular. La rivalidad deportiva fue enorme, con el país dividido entre “Coppistas” y “Bartalistas”, si bien a nivel personal acabaron siendo grandes amigos. Destacar la edición de 1949, en la que Coppi se convirtió en leyenda gracias a su mítica escapada camino de Pinerolo. En esta época también sobresale Fiorenzo Magni, triple ganador de la prueba (1948, 51, 55).

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Coppi en la etapa de Pinerolo 1949. Imagen Fotolog-Ciclismo Epico

Con 5 triunfos en la general, igualando a Binda y Coppi, está “el caníbal” Eddy Merckx (1968, 70, 72, 73, 74), que a finales de los 60 e inicios de los 70 impuso su tiranía en el Giro, aunque la calidad de sus rivales, en la época de mayor esplendor de la prueba, hizo que éstos no se fueran de vacío, destacando la perseverancia de Felice Gimondi, con 3 victorias (1967, 69, 76) y otros 6 podios, acabando en el “top-10″ durante 12 años consecutivos. También con 3 victorias está “el tejón” Bernard Hinault (1980, 82, 85), siendo después de Merckx el corredor no italiano con mayor éxito en el Giro, destacando también su compatriota Jacques Anquetil, con 2 victorias (1960, 64) y otros 4 podios.

En los últimos tiempos el mayor protagonista ha sido Gilberto Simoni, retirado en 2010 con 2 victorias (2001, 03) y otros 5 podios en su haber, sin bajarse del “cajón” desde 1999 hasta 2006 salvo por su polémica expulsión en 2002 (positivo por cocaína del que después fue exculpado). Los otros tres corredores con 2 triunfos en la CG en lo que llevamos de siglo son Paolo Savoldelli (2002, 05), Ivan Basso (2006, 10) y Alberto Contador (2008 y 2015), también coronado vencedor en la dura edición de 2011, pero que desposeído de esa victoria debido a la sanción por el positivo en el Tour de Francia 2010.

En cuanto a los españoles, más allá de Contador sólo Miguel Indurain, con doblete en 1992 y 1993, se ha impuesto en la general, siendo además 3º en 1994, una edición memorable gracias a la irrupción de Pantani y a la fabulosa etapa del Mortirolo. No obstante, también destacan Miguel Poblet, pionero español en el Giro con 20 triunfos de etapa entre 1956 y 1961; Jose Manuel Fuente“el Tarangu”, que mantuvo apasionantes duelos con Merckx y Gimondi, siendo 2º en 1972 y 5º en el impresionante Giro de 1974, “the greatest show on earth”, tras ganar 5 etapas y la montaña; Francisco Galdós, 2º en 1975 y 3º en 1973; y Abraham Olano, podio en 1996 y 2001, en el primer caso llegando líder hasta la penúltima etapa.

El año pasado, en una edición espectacular, el triunfo fue para Alberto Contador, que tras hacerse por 2ª vez con el liderato en la CRI de Valdobbiadene ya no lo perdió hasta el final de la prueba, aguantando las “embestidas” del equipo Astana, con Fabio Aru y Mikel Landa, este último el más fuerte en la montaña, incluyendo la victoria en Aprica, votada como la mejor etapa de 2015, junto con Cercedilla. También brillaron Ryder Hesjedal y Steven Kruijswijk, los grandes animadores de la última semana, con ataques constantes, mientras que la sorpresa, junto con el propio Landa, fue Andrey Amador, 4º en la general.

El podio de 2015, con Contador, Aru y Landa. Foto Tim de Waele/TDWSport

  1. Alberto Contador (Tinkoff-Saxo)  88h 22′ 25”
  2. Fabio Aru (Astana) a 1′ 53”
  3. Mikel Landa (Astana) a 3′ 05”
  4. Andrey Amador (Movistar) a 8′ 10”
  5. Ryder Hesjedal (Cannondale-Garmin) a 9′ 52”
  6. Leopold Konig (Team Sky) a 10′ 41”
  7. Steven Kruijswijk (Lotto NL Jumbo) a 10′ 53”
  8. Damiano Caruso (BMC) a 12′ 08”
  9. Alexandre Geniez (FDJ) a 15′ 51”
  10. Yury Trofimov (Katusha) a 16′ 14”

Recorridos

A nivel de recorridos y como es lógico en una prueba con tantos años, el Giro ha pasado por épocas muy diversas -> dossier recorridos históricos de las GV, pero a partir de los años 40 casi siempre ha tenido un gran protagonismo la alta montaña, con grandes puertos de paso que unidos al modo en que se corría entonces rompían el pelotón a muchos km de meta, destacando jornadas como la de Pinerolo 1949 y Moena 1963, ambas entre las etapas más duras de la historia. A finales de los 60 y principios de los 70 empezaron a ganar importancia los finales en alto, ya fueran subidas sin salida, como Blockhaus o la mencionada Tre Cime di Lavaredo, o puertos de paso utilizados como llegada, como el Stelvio (estrenado varios años antes, en 1953), aunque sin pasar de los 2-3 por cada edición.

Sin embargo, a finales de los 70 la carrera entró en una “época oscura”, con escasa dureza y trazados que no beneficiaban los ataques. De vez en cuando se incluían grandes puertos, pero en etapas con pocas subidas y mal encadenadas. Eran rutas pensadas para el lucimiento de los mejores corredores italianos, Saronni, Moser y Visentini, cuyo fuerte no era la montaña. Esta situación dio un vuelco completo a partir de 1987, cuando los organizadores no sólo volvieron a incluir grandes etapas de montaña, con especial protagonismo para la Marmolada (Passo Fedaia) y recuperando el Gavia en 1988, sino que comenzaron la búsqueda de puertos todavía más duros, estrenando el Mortirolo por Mazzo en 1991, el puerto más decisivo desde entonces, y Zoncolan por Ovaro en 2007 (subido por la otra vertiente en 2003), más brutal que el Mortirolo pero del que aún no se ha aprovechado todo su potencial, al utilizarse sólo como llegada.

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El etapón de Corvara 1993, con 250 km y la Marmolada como puerto estrella

En la última década y salvo años aislados, el Giro se ha consolidado como la GV con recorridos más llamativos. Y es que en el Giro, gracias a la riqueza orográfica italiana y a unos organizadores sin complejos (salvo excepciones …), se pueden ver algunos de los puertos más impresionantes de Europa, ya sean ascensiones con rampas durísimas o subidas interminables, dominando la lista de los puertos más duros en carrera; maratones de alta montaña que actualmente no se suelen ver en ninguna otra prueba; “serruchos” de media montaña; carreteras secundarias que estarían vetadas en otras pruebas; pistas de tierra que recuperan el ciclismo de antaño; repechos traicioneros cerca de meta, etc …

No obstante, aunque esa actitud atrevida de los organizadores es digna de alabanza, creemos que no siempre han acertado en los recorridos, ya que en los últimos años 10 años las virtudes han sido muy grandes pero también los defectos, abusando de los finales en alto y reduciendo mucho las cronos (aunque estos 2 aspectos se corrigieron en 2015), dando lugar a recorridos tan interesantes como desequilibrados, dejando casi siempre varias de las etapas más espectaculares de la temporada pero también la sensación de que podrían haber sido mejores globalmente, aparte de más justos y propicios para el lucimiento de todo tipo de corredores.

Analizando a partir de 2005, los bandazos han sido constantes, pasando de un Giro 2005 espectacular, con buenas cronos y montaña propicia para los ataques lejanos, incluyendo una buena dosis de grandes puertos y destacando el estreno de Finestre, a una edición 2006 aún más exigente pero descompensada y con exceso de finales duros, aunque también había etapas muy bien diseñadas y donde se vió un gran espectáculo, como Aprica. El Giro 2007 tenía un recorrido mas “controlado” e incluía buenas etapas de alta montaña, destacando Briancon y Tre Cime, aunque con una estructura global discutible y poca contrarreloj, mientras que en la edición de 2008 la 1ª mitad era fantástica pero luego se caía en un tríptico de muros finales, Pampeago-Fedaia-Coronés, que propiciaron mucho conservadurismo, si bien otras etapas fueron muy entretenidas, como Monte Pora.

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Briancon 2007, última inclusión del Agnello en el Giro hasta este año. Click para vídeo

En el Giro 2009, centenario de la prueba, hubo un recorrido muy extraño, sin apenas grandes puertos de paso (excepto en la jornada de Monte Petrano) y con las etapas clave en los Apeninos, aunque con una media montaña muy interesante y una dura crono de 60 km en la 2ª semana. En la edición de 2010 la alta montaña regresó a lo grande, con etapas muy propicias para los ataques lejanos, si bien faltaba una CRI larga, estando muy descompensado. No obstante, gracias a la actitud ambiciosa de los corredores y a la fuga-bidón camino de L´Aquila la carrera acabó siendo fabulosa, con las etapas de Aprica, Montalcino, Asolo, Zoncolan y L´Aquila entre las mejores del año, siendo una de las GV más espectaculares en lo que llevamos de siglo.

El trazado de 2011 fue muy polémico, llevando al límite las virtudes y defectos de la “era Zomegnan”: enorme dureza, con impresionantes jornadas de montaña, destacando el etapón de Gardeccia; valentía, incluyendo puertos complicados logísticamente y tramos de tierra; y un gran desequilibrio entre la montaña y el resto de terrenos, con poquísima crono y demasiadas llegadas en alto. Sin embargo, lo que generó más críticas fue un supuesto exceso de peligrosidad y la muerte de Weylandt -> seguridad y protestas en el Giro, lo que unido a opiniones que tildaban el recorrido de“inhumano” llevó a la cancelación del Monte Crostis, además de la posterior sustitución de Zomegnan por Michele Acquarone como director de la prueba.

El recorrido de 2012 volvió a ser muy exigente (pese a que muchos medios de comunicación decían lo contrario), pero el exceso de finales en alto duros, la enorme igualdad, con los favoritos mostrando una actitud demasiado conservadora, y la ausencia de una crono que forzara a los escaladores a moverse desde lejos hizo que globalmente la carrera fuera decepcionante, aunque si hubo varias etapas destacables, como Pian de Resinelli, Cortina d´Ampezzo (salvo por la falta de batalla a mitad del Giau) y sobre todo la agónica jornada del Stelvio, donde un ataque de Thomas De Gendt en el Mortirolo le acabó aupando a la 3ª plaza.

El trazado de 2013 era probablemente el más equilibrado del último lustro, ya que si bien incluia de nuevo muchos finales duros (6 de categoría Es o 1ª, incluyendo la cronoescalada a Polsa) había una larga crono individual de 55 km camino de Saltara, amén de una estupenda media montaña. Sin embargo, aunque esta última funcionó muy bien, destacando jornadas como Marina d´Ascea, Pescara e Ivrea, la carrera se quedó muy coja por culpa del mal tiempo, con puertos eliminados o “capados” en todas las etapas de alta montaña (a excepción de la jornada de Montasio), incluyendo la suspensión completa de la etapa de Val Martello, con Gavia y Stelvio.

La edición de 2014 tenía una alta montaña durísima, con hasta 12 ascensiones superando los 200 de coef. APM, pero sin embargo tanto la colocación de los puertos, con un abuso de llegadas en alto (10, cinco en HC), como de las propias etapas, con un tríptico brutal al final de la prueba, dejaba mucho que desear, estando además muy desequilibrado al no haber casi CRI llana, aparte de renunciar incomprensiblemente a lo que mejor había funcionado en 2013, la media montaña. A la hora de la verdad la carrera fue muy aburrida, salvándose sólo la etapa de Val Martello, tan polémica como decisiva, y momentos puntuales de otras jornadas.

Recorrido del Giro 2016

mapa giro italia 2016

Vídeo presentación / Promo oficial

Giro 2016_altimetria general

El trazado de este año repite parte de las características del Giro 2015, alejándose radicalmente tanto de lo visto en la Vuelta a España y Tour de Francia de los últimos años, como del propio Giro 2014, programando un recorrido con pocos finales en alto, sobre todo comparado con lo habitual en las GV del último lustro, y ninguno de ellos muy duro, dándole en su lugar el protagonismo a los puertos de paso, tanto grandes colosos como pequeñas cotas cerca de meta, y de nuevo con abundantes etapas quebradas y de media montaña a lo largo de la prueba, siendo en ese sentido un trazado similar a los habituales en la década de los 90 / principios del 00, incluso con algunos toques “ochenteros”, especialmente en la jornada dolomítica.

No obstante, también hay diferencias, principalmente en las zonas que se recorren durante la prueba, con tres etapas holandesas y dos francesas (aunque éstas últimas sólo a medias, cruzando la frontera en ambas jornadas), frente al recorrido íntegramente italiano de 2015; y el tema de las contrarrelojes, sin CRE y con tres cronos individuales que si bien suman la misma distancia que la CRI del último Giro, 60 km, tienen características diferentes, siendo sólo llana la CRI inaugural, mientras que la crono de Chianti tiene un perfil quebrado, aunque sin cotas puntuables, y la de Alpe di Siusi es una cronoescalada corta, al estilo de las de Oropa, Nevegal y Coronés (aunque sin rampas tan duras como esta última), vistas en años anteriores.

Por otro lado, debido a la gran altitud de los puertos en la mayoría de jornadas de alta montaña, con hasta 9 ascensiones por encima de los 2100 m repartidas en tres etapas, incluyendo dos puertos que superan los 2700 m, Agnello y Bonette, que llegan además en días consecutivos, el tiempo será un factor clave, con dudas de si a la hora de la verdad las etapas se podrán disputar con la ruta anunciada, ya que las nevadas en mayo a esas altitudes son habituales. Sólo hay que ver lo ocurrido en 2013, cuando hasta 4 etapas tuvieron que ser modificadas o directamente suprimidas (como en el caso de Val Martello) por el mal tiempo. Esperemos que en esta ocasión haya más suerte.

listado etapas giro italia 2016

Como decíamos anteriormente, la prueba comenzará en la ciudad holandesa de Apeldoorn, en la zona centro de los Países Bajos, con una crono individual de 10 km completamente llana y muy favorable para los especialistas, con buenas rectas aunque también alguna curva cerrada, sobre todo a mitad de la ruta, y donde se marcarán las primeras diferencias entre los favoritos. Las dos etapas siguientes, ya en línea, unirán las localidades de Arnhem y Nijmegen, primero en ese sentido y luego a la inversa, siendo jornadas muy llanas y propicias para los sprinters, incluyendo en ambos casos un circuito final al que los corredores tendrán que dar varias vueltas. Por otro lado, atención tanto al peligro de caídas y montoneras, desgraciadamente muy habituales en los primeros días de las GV, como a la posibilidad de abanicos si sopla viento de costado y hay equipos con ganas de “marcha”.

Después de la jornada de descanso y un largo traslado hasta el sur de Italia, la carrera se reanuda con una etapa de 200 km entre Catanzaro y Praia a Mare, circulando junto a la costa del mar Tirreno y con 90 km finales muy quebrados, destacando los puertos de Bonifati, con 6,6 km al 5,8%, y San Pietro, con 3 km centrales al 8,5%, antes de una zona de repechos previa a meta, incluyendo una última cota con rampas de hasta el 18% a 9 km de la llegada, siendo un final tipo clásica que puede dar mucho juego a poco que los ciclistas se muestren combativos. La 5ª etapa, con meta en Benevento, es una de las más largas de esta edición, superando los 230 km, con Fortino de salida y varios pequeños puertos en la parte central, si bien los últimos 40 km son básicamente llanos, aunque con un circuito final que incluye dos repechos tendidos, el 2º de ellos la propia llegada, con 800 m al 4%, siendo favorable para los velocistas completos, aunque sin poder tampoco descartarse una escapada lejana.

La jornada de Praia a Mare (4ª), con un perfil muy “rompepiernas” en su 2ª mitad

En la jornada siguiente, etapa de montaña con el primer final en alto de esta edición, Aremogna por Roccaraso, en los Montes Abruzos. Se trata de una subida larga pero bastante irregular, con tramos exigentes, sobre todo antes del paso por la localidad de Roccaraso, partidos por descansillos, para unas cifras totales de casi 17 km al 4,5% de media. Antes los corredores tendrán que superar varios puertos, aunque puntuando sólo Bocca di Selva, con 18 km al 5,6% de media, superando los 1000 m de desnivel, aunque por su situación en la etapa, a mas de 100 km de la llegada, quedará sólo como desgaste. Por otro lado, una pena que los organizadores hayan esquivado Rionero Sannítico, que se podría haber incluído antes de la subida final, máxime después de la supresión de Torrecuso, que inicialmente se anunció como el primer puerto de la etapa -> ruta original.

La etapa de Roccaraso (6ª), con Bocca di Selva al inicio y la irregular subida final a Aremogna

La 7ª etapa, con llegada en Foligno, también es de media montaña, incluyendo los puertos de Capo di Valle (oficialmente Svolte di Popoli), Sella di Corno y el Valico della Somma, con 5 km finales al 5,5%, aunque salvo este último, a 40 km de meta, están en la 1ª mitad de la ruta, siendo una jornada propicia para los escapadas pero donde tampoco sería extraño que hubiera reagrupamiento y sprint final, como ya ocurrió en la etapa de 2014, con triunfo para Bouhanni -> clasificación. La jornada siguiente, en vísperas de la CRI de Chianti, es una de las más atrevidas de esta edición, con la inclusión de un tramo de 6,5 km de “sterrato” en el ascenso a Alpe di Poti, una subida con unas cifras totales, 8,5 km al 6,5%, muy engañosas, teniendo un inicio realmente duro, con 3 km al 10% y puntas del 14%. Una vez coronado restarán 18 km a meta, ya asfaltados pero con un complicado descenso y llegada en el repecho habitual de la Tirreno Adriático -> vídeo 2015, con 900 m al 5,5%. Señalar que al igual que en la jornada previa el recorrido ha cambiado desde la presentación, sustituyéndose el Válico de Rassinata por el más modesto Válico di Scheggia -> perfil original.

La 8ª etapa, con un circuito en Arezzo que incluye la subida de tierra a Alpe di Poti

Justo antes de la 2ª jornada de descanso, turno para la mencionada crono individual en el valle de Chianti, región perteneciente a la Toscana famosa por sus viñedos y el vino homónimo, con 40 km entre las localidades de Radda y Greve en Chianti, teniendo una ruta muy quebrada (aunque no tan dura como aparenta el gráfico oficial, con una escala vertical exagerada), como se puede ver en los perfiles de cada tramo. De hecho el propio director del Giro, Mauro Vegni, dijo tras la presentación que “no tiene un metro llano”, contando además con zonas muy reviradas. No obstante, en general son ascensiones de poca dureza, predominando además los tramos en descenso, por lo que la ventaja es a priori para los rodadores completos, que deberán intentarán aprovechar esta etapa para abrir diferencias con los escaladores. Comparada con las últimas CRI, es similar a Barolo 2014, también rondando los 40 km y de perfil quebrado, con victoria de Rigoberto Urán -> clasificación.

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La CRI de Chianti (9ª), con un recorrido “pestoso” (aunque la escala del perfil resulta exagerada)

Después del día de descanso, la prueba continúa con una larga etapa de media montaña, con llegada en Sestola tras superar los puertos del Passo della Collina (hasta el km 10, restando casi 3 km al 5%), con 12,6 km al 5,4% de media; Pietracolora, con casi 9 km al 6%; y Ospitaletto-Serramazzoni (no puntuado) antes de una zona plagada de repechos previa a Pian del Falco, con 3,4 km finales al 9,4% y cuyo vertiginoso descenso, con una 2ª mitad muy técnica, dará paso a la tendida subida a Sestola, con 7,5 km al 5% -> plano 20 km finales. Una etapa muy exigente y con un estupendo encadenado final, pudiendo verse un gran espectáculo a poco que haya buen ritmo. Y ojo a la posibilidad de fuga-bidón si ningún equipo puede o quiere controlar. Señalar que el paso por Sestola y Pian del Falco ya se vió en una etapa de 2014, con triunfo para Peter Weening gracias a una escapada -> clasificación / vídeo, si bien el recorrido era distinto, al terminar en el Passo del Lupo tras la subida completa desde Fanano.

La jornada de Sestola (10ª), un auténtico maratón de media montaña

La etapa siguiente, camino de Asolo, vuelve a superar los 200 km, en este caso con un perfil llano a excepción de los últimos 25 km, donde se encadena la explosiva Forcella Mostaccin, con casi 3 km al 7,8% y por una carretera estrecha, destacando un tramo de 600 m a más del 12% cerca de la cima, con una zona de repechos previa a meta, incluyendo una última cota de 1,4 km al 6% (parte sobre pavé) a 4 km de la llegada, siendo un final muy propicio para los clasicómanos. Respecto a los antecedentes, en la última llegada en Asolo, en 2010, se estrenó el Monte Grappa por Semonzo, viéndose un fabuloso espectáculo, con la carrera rota muy lejos de meta y triunfo de Nibali tras un ataque en el descenso. Volviendo a la edición de este año, la jornada 12ª, entre las localidades de Noale y Bibione, en la provincia de Venecia, es a priori más tranquila, con un recorrido completamente llano destinado a una “volata” masiva, si bien ojo al peligroso circuito final, plagado de curvas de 90º, la última a sólo 300 m de la llegada. En cualquier caso, los sprinters debería aprovechar esta oportunidad, ya que las 4 etapas siguientes son de montaña.

La 13ª etapa, entre Palmanova y Cividale del Friuli, fue la elegida por los organizadores como gancho antes de la presentación. Y no es extraño, ya que se trata de un recorrido tan interesante como novedoso, atravesando los Alpes Julianos, muy cerca de la frontera con Eslovenia, con hasta 4 puertos inéditos: Montemaggiore / Matajur, con 5,8 km finales al 10,5%, y Crai por Drenchia, con 4 km iniciales al 9,6%, en la 1ª mitad de la ruta; para después de una zona llana, incluyendo un primer paso por meta, afrontar Cima Porzus, con 7,5 km al 9%; y tras su peligroso descenso, por una vía muy secundaria, Valle di Campeglio, con un tramo de 5 km al 8,8%, restando desde la cima 14 km a meta, incluyendo de nuevo una bajada por carretera estrecha. Las únicas pegas, el llano intermedio, que se podría haber reducido con Castelmonte, y su situación en la prueba, como inicio del bloque montañoso, pero en cualquier caso terreno hay para ver un gran etapa si los corredores se muestran combativos.

La 13ª etapa, con un doble encadenado de puertos inéditos en los Alpes Cárnicos

Al día siguiente, turno para el “taponne” dolomítico, con una jornada de más de 200 km entre Farra d´Alpago y Corvara, incluyendo el circuito de la “Sella Ronda”, con el mítico Pordoi, con 9 km finales al 7%; Sella, con 5,5 km al 8%; Gardena y tras un primer paso por meta Campolongo, teniendo que superar a continuación el repecho de Cernadoi y el encadenado de Santa Lucía (sólo se subirán los últimos 2,3 km), Passo Giau, con casi 10 km al 9,4% de media, sin rampas extremas pero tampoco descansillos, y Valparola, con 7 km finales al 6,3%, para tras el rápido descenso afrontar el Muro del Gato, con una zona de 200 m al 18%, y el falso llano hasta meta. Una jornada muy exigente, con más de 5000 m de desnivel y que no desentonaría en la lista de etapas más duras de la historia, teniendo al Passo Giau en un buen lugar para romper, pudiendo haber grandes persecuciones hasta meta, con Valparola y Gato dando la puntilla a los que vayan justos de fuerzas. Señalar que la etapa homenajea a la “Maratona”, marcha cicloturista que cumple su 30ª edición, lo que condiciona mucho la ruta previa a Giau, exigente pero sin grandes puertos salvo el Pordoi.

La jornada reina (14ª), con más de 5000 m de desnivel acumulado camino de Corvara

Sin contar esta etapa, Corvara ha albergado 6 llegadas, la última en el Giro 2002, con triunfo para Cuapio y Evans alcanzando el liderato -> clasificación / vídeo, aunque lo perdería al día siguiente tras una enorme “pájara” en el Passo Coe (Folgaria), pasando a manos de Savoldelli. No obstante, la más recordada es la etapa de 1993, con Bugno hundiéndose en la Marmolada e Indurain dejando claro quién era el capo de aquel Giro, aunque con triunfo de etapa para Chiapucci -> clasificación / vídeo. En ambos casos el encadenado final era Fedaia (Marmolada), PordoiCampolongo, teniendo que retroceder a 1992 para encontrar Giau + Valparola antes de una meta en Corvara … al menos en el recorrido anunciado, ya que al final se cambió la ruta, haciendo Giau, Falzarego y Campolongo, con triunfo para Vona -> clasificación / vídeo.

Volviendo al Giro 2016, como cierre del bloque habrá una cronoescalada de 11 km entre Castelrotto y la estación de esquí de Alpe di Siusi (desde la cota 1090 m), con 1,8 km iniciales de falso llano antes de afrontar la verdadera subida, para unas cifras oficiales de 9 km al 8,3%, sin grandes rampas pero con una parte central muy constante al 9%. De todos modos, la poco longitud, al empezar desde Castelrotto en lugar desde el valle, no hace esperables grandes diferencias, al menos entre los favoritos. El único antecedente de este puerto data del Giro 2009, siendo final de una etapa en línea. Y también en una jornada muy corta, con apenas 125 km, afrontándose Siusi desde Prato All´Isarco y con triunfo para Menchov, a la postre ganador de la prueba -> clasificación / vídeo.

La cronoescalada a Alpe di Siusi (15ª), corta pero bastante dura

Después del último día de descanso, la carrera se reanudará con una etapa de montaña muy corta entre Bressanone y el pueblo de Andalo, en el Trentino-Alto Adige, incluyendo el Passo della Mendola, con casi 15 km constantes al 6,5% (sin contar la subida previa), y  Fai della Paganella, con 8,5 km iniciales al 8%, aunque por una carretera en perfectas condiciones, y 3 km finales muy irregulares, con falsos llanos y zonas duras intercaladas hasta el cruce de Santei, donde restarán 8,5 km a meta, con un corto descenso antes del repecho de Cavedago, con 2,5 km al 6-7% y coronándose a sólo 1,6 km de Andalo. Una jornada que puede dar mucho juego si los corredores se muestran combativos, aunque a priori se echa en falta más dureza, por ejemplo el Passo Predaia, que hubiera mejorado la continuidad entre Mendola y Paganella, o realizar un doble paso por este último. Por otro lado, señalar que Paganella ya fue incluído en el reciente Giro del Trentino, con llegada tras el descenso y victoria para Kangert -> vídeo subida – final.

La etapa de Andalo (16ª), muy corta pero con 2 buenos puertos y 20 km finales muy interesantes

La jornada 17ª, entre las localidades de Molveno, en el Trentino-Alto Adige, y Cassano d´ Adda, en la Lombardía, no cuenta con grandes dificultades, teniendo una 2ª mitad totalmente llana y muy favorable para los sprinters, siendo a priori de transición para los favoritos. Al día siguiente, la etapa más larga de esta edición, con 240 km y llegada en Pinerolo, con un perfil muy llano durante casi toda la ruta, pero incluyendo en el tramo final la Colleta di Cumiana, el corto pero durísimo Pra Martino, con 4,6 km al 10,5%, teniendo además un complicado descenso, por una carretera estrecha y muy sombría, y un doble paso por el muro de San Mauricio, con 500 m al 14% y puntas del 20%, estando además adoquinado, coronándose por 2ª vez a sólo 2 km de la línea de meta -> últimos km. Aclarar que si bien Pra Martino ya fue incluído en la etapa de 2009 -> clasificación, con 260 km y triunfo para Di Luca; y en el Tour 2011, con victoria de B. Hagen tras una escapada, en esta ocasión estrena vertiente, al subirse por donde se bajó en aquellas jornadas.

La de Pinerolo es otra de las etapas que ha cambiado desde la presentación, ya que originalmente no estaba incluído el paso por San Muricio, yendo directamente desde Cumiana a Pra Martino y de éste último a meta. En la 19ª jornada será el turno para una de las etapas claves de esta edición, incluyendo sólo 2 puertos pero uno de ellos el impresionante Colle dell´ Agnello, con más de 1500 m de desnivel y los últimos 9 km al 10% -> perfil detallado, rondando los 400 de coeficiente APM y entre los puertos más duros que se han afrontado en carrera. Una vez coronado, con la cima a casi 2750 m de altitud y haciendo frontera con Francia, largo descenso antes de un tramo de más de 20 km de falso llano favorable hasta llegar a Guillestre, donde comenzará la subida a la estación de esquí de Risoul, con casi 13 km al 6,9% de media y lo más duro al final, (últimos 3,8 km al 8,5%), aunque dependerá mucho de como se afronte la etapa, pudiendo hacer daño si hay batalla en el Agnello o resultar decepcionante si los favoritos lo dejan todo para la subida final.

La llegada en Risoul (19ª) previo paso por el durísimo Agnello, Cima Coppi de este año

Sobre los antecedentes de Risoul, se estrenó en el ciclismo profesional en Dauphine 2010, con triunfo para Vogondy, y repitió en esta carrera en 2013, con victoria para De Marchi y Froome sentenciando la general, mientras que en el Tour se incluyó en 2014, previo paso por el Izoard N y con victoria de Majka -> resultado / vídeo. Respecto al Agnello, se ha subido 4 veces en el Giro: 1994, acabando la etapa en Deux Alpes, con triunfo para Poulnikov después de un ataque lejano de Pantani; 1995, aunque se suspendió el paso por una avalancha de nieve; y en 2000 – 2007, con sendos finales en Briancon tras el Izoard S (algo que se podría haber hecho este año, mejorando el encadenado), imponiéndose Lanfranchi y Di Luca respectivamente. Y también se ha subido en el Tour: en 2008 por la vertiente francesa, con llegada en Pratonevoso y victoria para Gerrans; y en 2011 por la italiana, seguido por el Izoard y la subida al Galibier, con exhibición de Andy Schleck en los 2 últimos puertos.

Como penúltima jornada, etapa de alta montaña entre la localidad francesa de Guillestre y el santuario de Sant´ Anna di Vinadio, ya en Italia, teniendo que superar de salida el Col de Vars, con 19 km al 5,8% (según el perfil oficial sería algo más duro), aunque la media es muy engañosa, ya que sin el descansillo central rondaría el 7%; el interminable Col de la Bonette, con algo más de 22 km al 6,7%, con 1500 m de desnivel, si bien para evitar que sea Cima Coppi no se hará el bucle final -> altimetría completa; y tras su largo descenso y un falso llano favorable el Col de la Lombarde, otro auténtico coloso (aunque de nuevo las cifras varían según la fuente, con 20,2 km al 7,3% de media de acuerdo a Cyclingcols), estando lo más duro al inicio y final de la subida. Una vez coronado, en la frontera entre Francia e Italia, restarán sólo 10 km para el final, con bajada por una vía muy estrecha, aunque en buen estado, hasta el cruce con la subida al santuario: 2,3 km al 8,3% hasta meta. En definitiva, una jornada corta pero durísima, superando los 4300 m de desnivel y con un estupendo encadenado final, si bien la altitud de Lombarda y sobre todo Bonette deja dudas sobre si se podrá disputar tal cual.

Esta etapa supone el estreno de la vertiente francesa de la Lombarde como subida … al menos la parte final, ya que hasta Isola 2000 sí se había llegado en una etapa del Tour 1993. Y precisamente con Vars y Bonette como puertos previos, además del Izoard. El triunfo fue para Rominger tras un apretado sprint con Indurain, aunque con dudas sobre si este último le dejó ganar -> clasificación / vídeo. Por otro lado, tanto la Bonette como Lombarde, aunque subidos en sentido contrario, se vieron más recientemente en el Tour 2008, con meta en Jausiers y victoria para Dessel tras una escapada -> clasificación / vídeos. Volviendo al Giro, superado el bloque alpino sólo restará la etapa final de Turín, con 160 km y un perfil básicamente llano, siendo lo más relevante el circuito final, de 7,5 km y al que los ciclistas tendrán que dar 8 vueltas, incluyendo un repecho al inicio de cada bucle. Una jornada favorable para los sprinters, sirviendo además de homenaje a todos los que hayan logrado acabar la prueba, aunque hubiera sido interesante un paso por Superga, dando opciones de cambio en la general hasta el último día.

Globalmente, un recorrido muy variado, incluyendo etapas para todo tipo de corredores, tanto por orografía como por kilometraje, y donde los que quieran luchar por la general tendrán que dar la cara en todos los terrenos, estando más equilibrado que la mayoría de GV de los últimos años (aunque no tanto como el Giro 2015, pese a publicitarse lo contrario), si bien con ventaja para los escaladores, aunque de todos modos tendrán que “currárselo”, al no haber finales muy duros. No obstante, ésto no quiere decir que sea un trazado blando, al contrario: es muy exigente, con 4 grandes colosos (Giau, Agnello, Bonette y Lombarde), todos de paso, y otros 14 puertos de 1ª duros, varios de ellos pudiendo considerarse también de categoría Especial (Matajur), con el top-15 de puertos rondando los 3560 APM, además de multitud de pequeñas ascensiones distribuidas durante casi toda la prueba (excepto en las jornadas holandesas), si bien con la media montaña algo menos dura que en la pasada edición, aunque dependiendo de como se cataloguen algunas jornadas.

Haciendo una valoración más subjetiva, creemos que lo mejor es la intención que trasmite: buscar que la carrera se pelee durante muchos km, con batalla entre los favoritos lejos de meta y en diversos terrenos, sin que lo puedan dejar todo para el final en alto de turno, lo que además demuestra mucha valentía, al ir contracorriente de las otras 2 GV. Y recorrido hay para ello, con una gran cantidad de etapas propicias para que el grupo se rompa desde lejos, aunque en algunos casos con diseños mejorables. En el lado negativo, donde los organizadores sí han dado una pequeña marcha atrás respecto al Giro 2015, está el tema de las contrarrelojes, con escasez de CRI llana, echándose en falta otra CRI o que la de Chianti superara los 50 km, aparte de ser más plana, para equilibrar de verdad la prueba. En ese sentido, nos parece un error la cronoescalada a Siusi, ya que además está colocada en el peor lugar posible, como cierre del bloque montañoso y pudiendo perjudicar a las etapas previas, si bien es cierto que con sólo 11 km no debería afectar tanto como una más dura.

Por otro lado, teniendo en cuenta la altitud de los puertos en las etapas de Corvara y S.Anna de Vinadio, así como el Agnello camino de Risoul, habría sido conveniente incluir al menos otra gran jornada de montaña sin puertos altos (además de Cividale), que podría haber sido la de Andalo cargando más la ruta, para evitar que en caso de mal tiempo y suspensiones la carrera quede “coja”, algo que desgraciadamente ya sucedió en 2013 (y en la pasada Tirreno Adriático, con una suspensión vergonzosa). Asimismo, aunque la de Vinadio es a priori un etapón, resulta extraño el protagonismo de los puertos franceses en la montaña de este Giro, máxime cuando hay subidas italianas igual o más espectaculares que no se incluyen desde hace tiempo y que encajaban en el recorrido, como Sampeyre y la colosal Fauniera, marginados desde la fabulosa etapa de Chianale 2003.

En cualquier caso, ójala haya suerte con las condiciones meteorológicas, sin tener que modificarse etapas a la baja por el mal tiempo, así como con la actitud de los corredores, mostrándose combativos durante toda la prueba y dando un gran espectáculo a los aficionados, como ya hicieron en el Giro 2015, una de las mejores grandes vueltas en lo que llevamos de siglo.

Participación

El recorrido de este año cuenta a priori con una participación bastante interesante, tanto de veteranos como de jóvenes promesas, si bien, como ya viene siendo habitual en las últimas ediciones, no estará presente el vigente ganador de la prueba, en este caso Alberto Contador. Y tampoco el 2º clasificado, Fabio Aru, vencedor después de la Vuelta a España. En total, serán de la partida 22 equipos, los 18 World Tour y 4 Continentales Profesionales (con polémica en la elección de estos últimos), completando un pelotón de 198 corredores.

maillots equipos giro 2016

Al contrario que en 2015, cuando había un corredor que partía como indiscutible favorito (y que finalmente cumplió los pronósticos, aunque sufriendo más de lo esperado), en esta ocasión hay a priori dos corredores con similares opciones de triunfo, Vincenzo Nibali y Mikel Landa, con más experiencia el 1º pero mayor pujanza el 2º. En cualquier caso, ojo también al siguiente escalón de favoritos, con una serie que corredores que intentarán ponérselo difícil.

Ranking de favoritos:

Vincenzo Nibali (Astana)

Ganador en 2013, cuando arrasó con 3 victorias de etapa y la general, y podio en las ediciones de 2010 y 2011, “el Tiburón del Estrecho” regresa al Giro después de 2 años centrado en el Tour de Francia, con triunfo en 2014 y siendo 4º el año pasado. Y lo hace siendo el máximo favorito, con un buen recorrido para sus características y la ventaja de contar con el equipo más fuerte de la prueba, si bien su flojo rendimiento en el reciente Giro del Trentino ha sembrado algunas dudas. No obstante, todo lo que no sea acabar entre los primeros supondría una gran sorpresa.

Mikel Landa (Team Sky)

Después de varios años en los que parecía estancado, con buenas actuaciones aisladas pero mucha irregularidad, Landa explotó definitivamente en el pasado Giro, siendo el más fuerte en la montaña, con doblete incluído, y acabando 3º en la general, consiguiendo después el triunfo en la etapa reina de la Vuelta y siendo clave para la victoria de Aru. Este año, pese a no debutar hasta casi abril por enfermedad, está confirmando las expectativas, destacando su victoria en Trentino. Su mayor hándicap, la crono de Chianti, además de un equipo más flojo de lo esperado, pero en la alta montaña debería imponer su ley.

Alejandro Valverde (Movistar Team)

Aunque pueda parecer extraño, a sus 36 años Valverde debuta en el Giro, buscando un podio con el que redondear un palmarés impresionante, sabiendo ya lo que es ganar la Vuelta y pisar también el cajón en el Tour. Y llega en plena forma, con 6 victorias en lo que va de temporada, incluyendo Andalucía y Castilla y León, así como la Flecha Valona. No obstante, aunque en condiciones normales debería estar entre los primeros, si hace mal tiempo, algo habitual en el Giro, puede pasarlo mal.

Rafal Majka (Tinkoff)

Después de acabar entre los 7 primeros en los Giros de 2013 y 2014, Majka consiguió su primer podio en una GV en la pasada Vuelta a España (además de la montaña en el Tour 2014), algo que intentará repetir en esta edición del Giro. Su aproximación a la carrera ha sido bastante irregular, con un 5º puesto en la general de Andalucía como mejor resultado, pero ya otros años llegó en similares condiciones y acabó brillando en las etapas más duras.

Rigoberto Uran (Cannondale)

2º en las ediciones de 2013 y 2014, sólo superado por Nibali y Quintana respectivamente, además de acabar 7º en 2012, el Giro es sin lugar la carrera fetiche para Urán. Incluso el año pasado, pese a un inicio de carrera donde no rindió al nivel esperado, estuvo entre los más fuertes en las últimas etapas. En esta edición, aunque no parte en el primer escalón de favoritos, va de nuevo a por todas, contando con una CRI a priori muy buena para sus características .

Ilnur Zakarin (Team Katusha)

Una de las grandes revelaciones de 2015, con victoria en Romandía y momentos brillantes en el propio Giro, con triunfo de etapa incluído, Zakarin ha dado un paso más este año, adquiriendo la regularidad que le faltaba. De hecho, ha brillado en todas las carreras en las que ha participado: podio en Murcia, 4º en Niza y Romandía, 5º en Lieja, 7º en Volta … No obstante, habrá que ver si llevar tanto tiempo en forma le acaba pasando factura en la última semana.

Ryder Hesjedal (Trek Segafredo)

Ganador en 2012 y top-ten en las 2 últimas ediciones, el canadiense fue uno de los “culpables” de que el Giro 2015 resultara espectacular, con una impresionante 3ª semana en la que atacó en todas las etapas de montaña, acabando 5º en la general. En esta edición lo tiene difícil para mejorar ese puesto, pero seguro que a poco que le respondan las fuerzas mostrará su habitual combatividad, pudiendo ser de nuevo uno de los grandes animadores de la prueba.

Domenico Pozzovivo (Ag2r la Mondiale)

Top-ten en 4 ediciones, siendo 5º en 2014, el italiano de Ag2r busca resarcirse de lo ocurrido en 2015, cuando una caída le obligó a retirase en los primeros días. En lo que va de año no ha brillado demasiado, con dos séptimos puestos (Down Under y Trentino) como mejor resultado, pero dado que que en anteriores Giros parecía llegar algo “pasado”, yendo de más a menos, puede que le venga bien llegar algo corto de forma para rendir al máximo en la 3ª semana.

Steven Kruiswijk (Lotto NL Jumbo)

Después de su prometedora actuación en 2011, cuando fue top-ten con 24 años, además de podio en Suiza, Kruisjwijk llevaba varios años sin mostrar ese nivel, si bien es cierto que lastrado por problemas físicos. Pero en el último Giro, después de un inicio titubeante, volvió a brillar, siendo junto con Hesjedal uno de los grandes animadores y acabando finalmente 7º. En esta edición su objetivo es el podio, teniendo además la motivación extra de la salida desde Holanda.

Tom Dumoulin (Giant Alpecin)

Ganador de 2 etapas y líder hasta la penúltima jornada en la Vuelta 2015, cuando un mal día y la falta de equipo camino de Cercedilla le apartó del podio, Dumoulin es una de las grandes esperanzas para que las GV de los próximos años no las luchen únicamente escaladores. Y aunque ha declarado que en este Giro su objetivo son sólo las cronos, no la general, puede ser uno de los grandes protagonistas de las 2 primeras semanas de carrera.

Johan Esteban Chaves (Orica Green Edge)

Otro de los representantes de la fabulosa generación de 1990, el colombiano de Orica también explotó en la pasada Vuelta, con 2 triunfos de etapa y acabando 5º en la general. En este Giro busca incluso mejorar ese puesto, y aunque lleva sin competir más de un mes, llegando directamente desde la concentración en altura, ya en la carrera española se presentó en similares condiciones y rindió a tope desde el primer día.

Jakob Fuglsang (Astana)

Podio este año en Omán y el Giro del Trentino, el danés de Astana llega a la “corsa rosa” en plena forma. Y aunque en principio está supeditado a Nibali, a poco que tenga algo de libertad no sería extraño que acabara en el top-ten, algo que ya consiguió en el Tour 2013, donde finalizó en 7º lugar.

El joven Davide Formolo (Cannondale), vencedor de etapa en la pasada edición; Tanel Kangert (Astana), top-15 en varias ediciones y reciente 2º (más 2 etapas) en Trentino; Alexandre Geniez (FDJ); 9º el año pasado, cuando ganó el Tour de l´Ain; Sergey Firsanov (Gazprom Rusvelo), vencedor de la Semana Coppi & Bartali y Giro de los Apeninos, rozando el podio en el Trentino; Andrey Amador, sorprendente 4º en la última edición, y Carlos Betancur, 5º en 2013 y que viene ganar etapa en Castilla y León y Asturias (Movistar); Nicolas Roche, entre los primeros de la Vuelta en varias ediciones y reciente 2º en Yorkshire, y Mikel Nieve, ganador de la etapa reina en 2011 y top-ten en Giro y Vuelta, (Sky); Gianluca Brambilla (Etixx Quick Step), ganador en Andratx y podio en Strade Bianche; y Darwin Atapuma (BMC), top-20 en varias ediciones de la prueba.

Maxime Monfort (Lotto Soudal), que rozó el top-10 el año pasado; Michele Scarponi (Astana), vencedor en 2011 (tras la sanción a Contador) y rozando el podio en otras 3 ediciones, la última en 2013; Giovanni Visconti, ganador de la montaña en 2015, y José Herrada (Movistar); Rein Taarame (Katusha), tan irregular como brillante cuando tiene el día; Damiano Cunego (Nippo Vini Fantini), vencedor en 2004 y entre los 6 primeros en otras 3 ediciones, aunque ya está lejos de sus mejores años; Diego UIissi y su compañero de equipo Przemyslaw Niemiec , 6º en 2013 (Lampre Mérida); Igor Anton, top-10 en varias Vueltas y ganador en el Zoncolan en Giro 2011, el prometedor Merhawi Kudus, top-ten en Oman, y Kanstantsin Siutsou, 10º en 2011 (Dimension Data); Bob Jungels, podio en Tirreno Adriático, y Carlos Verona (Etixx Quick Step); el combativo Stefano Pirazzi (Bardiani CSF), 4º en Semana Coppi & Bartali; André Cardoso (Cannondale), entre los 25 primeros todas las GV que ha corrido (6); Riccardo Zoidl (Trek Segafredo), ganador de la etapa reina en Croacia; Hubert Dupont (Ag2r la Mondiale), top 20 en múltiples ediciones; Rubén Plaza (Orica Green Edge), 6º en Vuelta 2005, aunque se ha reconvertido en cazaetepas; Sebastian Henao , 5º en Coppi & Bartali, y Philip Deignan (Sky).

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Clasicómanos:

Entre los clasicómanos y corredores “todoterreno”, además de algunos ya mencionados, como Valverde, Dumoulin o Ulissi, destacan Fabian Cancellara (Trek Segafredo); Tim Wellens, Lars Ytting Bak, Jurgen Roelandts, Jelle Vanendert y Adan Hansen, que cumple su 14ª GV consecutiva (Lotto Soudal); Sonny Colbrelli  y Francesco M. Bongiorno (Bardiani CSF); Alessandro de Marchi, Manuel Quinziato, Daniel Oss, Stefan Küng y Silvian Dillier (BMC); Matteo Trentin (Etixx Quick Step); Ramunas Navardauskas, Simon Clarke y Moreno Moser (Cannondale); Grega Bole (Nippo Vini Fantini); Jose J. Rojas (Movistar Team); Filippo Pozzato y Matteo Busato (Wilier Southeast); Enricco Battaglin (Lotto NL Jumbo); Heinrich Haussler (IAM Cycling); Roberto Ferrari (Lampre Merida); y Alexander Kolobnev (Gazprom Rusvelo).

Sprinters:

En cuanto a los favoritos para las llegadas masivas, sobresale Marcel Kittel (Etixx Quick Step), ya con 8 triunfos en lo que va de año. Intentarán ponérselo difícil Arnaud Demare (FDJ), ganador en San Remo; Andre Greipel (Lotto Soudal), con 3 victorias este año; Elia Viviani (Sky); el prometedor Caleb Ewan y Luka Mezgec (Orica Green Edge); el joven Jacub Marecko (Wilier Southeast), ya con 5 victorias esta temporada; Sacha Modolo (Lampre Merida), con 2 triunfos en la pasada edición; Giacomo Nizzolo (Trek Factory), ganador de la regularidad en 2015; Moreno Hofland (Lotto NL Jumbo); Mateo Pelucchi y Leigh Howard (IAM Cycling); Nikias Arndt (Giant Alpecin); y Kristian Sbaragli (Dimension Data).

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2 comentarios en “GIRO DE ITALIA 2016

  1. como ya nos tienen acostumbrados un excelente articulo para vivir, seguir y sentir el giro.
    una pequeña critica: estaria bueno contar con estos articulos antes de comenzar la prueba, mucas gracias

    • Hola escalador-suicida, nos alegra que te haya gustado el artículo.

      Sobre la crítica, tienes toda la razón. Y en ese sentido, queremos pedir disculpas por el retraso. Nos habría gustado tener todo listo para la semana pasada, pero no fue posible.

      Eso sí, aclarar que el previo sobre del recorrido ya estaba publicado desde hace muchos meses (concretamente octubre de 2015), estando enlazado en la portada, por lo que al menos los detalles del trazado sí se podían consultar con antelación.

      Saludos.

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