VUELTA A ESPAÑA 2018 – Historia

Al igual que en las demás carreras de 3 semanas, el análisis de la prueba estará dividido en varias partes, para facilitar la búsqueda de la información y que no quede una entrada excesivamente larga.

En esta 1ª parte: introducción e historia de la prueba.

Las demás entradas sobre la Vuelta a España 2018:

  • Recorrido (análisis detallado, con las etapas, puertos, antecedentes, alternativas y valoración crítica)

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Durante las próximas semanas, del 25 de agosto al 16 de septiembre, se disputa la 73ª edición de la Vuelta a España, una de las 3 grandes junto a Giro de Italia y Tour de Francia. Y aunque con algunas ausencias importantes, como la del vigente ganador de la prueba, Chris Froome, contando de nuevo con una gran participación, sobre todo en lo relativo a los vueltómanos, con 4 vencedores de la carrera, Nairo Quintana, Alejandro Valverde, Vincenzo Nibali y Fabio Aru, además de otros ciclistas de gran nivel, como Porte, los hermanos Yates, “Superman” López, Kelderman, Zakarin, Martin, Urán, Kruijswijk, Pinot, etc … En cuanto a los clasicómanos y velocistas, destacan Peter Sagan, que regresa a la prueba tras haber sido arrollado por una moto en 2015, Kwiatkowski, reciente ganador en Polonia, y Viviani, el corredor con más triunfos en lo que va de año.

Sobre el recorrido, con salida desde Málaga y llegada en la ciudad de Madrid, tiene características muy similares a 2016, como el elevado número de llegadas en alto (9), predominando las subidas tipo muro, varias de ellas inéditas, como Praeres y Oiz, y todas con km enteros a más del 10%, y la clara reducción en la dureza intermedia, no habiendo Especiales de paso ni tampoco casi 1ª duros, si bien con la etapa más exigente de Lagos de Covadonga que se ha disputado hasta ahora, siendo la jornada reina (junto a la de Canolich en Andorra). Y como viene ocurriendo desde 2012, con muy poca contrarreloj, sumando apenas 40 km, siendo la edición con menos crono en las últimas décadas (contando las CRE), aunque con la novedad de la CRI inicial, un comienzo que no se daba desde 2009, siendo en cualquier caso un trazado para escaladores.

Historia

La edición inaugural de la prueba, que se celebró en 1935 con salida y llegada en Madrid, tuvo 3.425 km repartidos en 14 etapas, siendo organizada por el diario Informaciones en base a una idea de Clemente Lopez Doriga, consiguiendo el triunfo el belga Gustaaf Deloor, que repitió en 1936. Hay que decir que los primeros años fueron muy complicados, tanto por las dificultades económicas de los organizadores como por causas externas, dejando de disputarse durante la Guerra Civil española, la 2ª Guerra Mundial, en 1949 y de 1951 a 1954, cuando el Diario Ya renunció a organizar la prueba (se había hecho cargo en 1945), de tal modo que en 20 años apenas se habían celebrado 9 ediciones.

Sin embargo, a partir de 1955  la carrera ya no sufrió más interrupciones, primero bajo el mando del El Correo Español / El Pueblo Vasco (hasta 1978), y mas tarde de Unipublic, organizadora de La Vuelta desde 1979, aunque siendo en la actualidad propiedad de ASO. No obstante, esta última época tampoco ha sido sencilla, estando a punto de desaparecer en 1979 y teniendo que cambiar en 1995 las tradicionales fechas de abril/mayo por el mes de septiembre para poder mantener una buena participación -> La Vuelta en Septiembre 1995-2015. Para ver análisis detallados de la historia, participación y recorridos durante las diversas épocas de La Vuelta hasta el año 2007, click en los siguientes enlaces:

Los grandes dominadores del palmarés son los ciclistas españoles, con 32 victorias en la general frente a las 9 de Francia y 7 de Bélgica, destacando los 4 triunfos de Roberto Heras, 2000, 03, 04 y 05 (aunque este último no reconocido por la UCI debido a un positivo que luego fue anulado) y el triplete de Alberto Contador, 2008, 12 y 14, que se retiró tras la pasada edición, donde fue el más combativo. También con 3 victorias está el suizo Tony Rominger (1992-93-94), contando con 2 triunfos el belga Gustaaf Deloor, ganador de las primeras ediciones; los españoles Julian Berrendero (1941-42), Jose Manuel Fuente “El Tarangu” (1972-74) y Pedro Delgado (1985-89); el francés Bernard Hinault (1978-83) y el suizo Alex Zulle (1996-97), este último récord de etapas portando el liderato: 48.

Respecto a las demás clasificaciones, el ciclista más destacado en la montaña es Jose Luis Laguía, con 5 triunfos, seguido por Jose María Jiménez “El Chava” y David Moncoutié, ambos con 4, mientras que en la regularidad dominan el irlandés Sean Kelly y el francés Laurent Jalabert, con 4 victorias. En cuanto a los triunfos de etapa, el récord es para Delio Rodríguez, con 39 victorias, seguido por Alessandro Petacchi, con 20, y Laurent Jalabert y Rick Loy, ambos con 18 triunfos. Por otro lado, el ciclista con mayor número de participaciones es Iñigo Cuesta, con 17 Vueltas consecutivas entre 1994 y 2010, siendo también el que más ediciones ha terminado, 14, junto a Federico Etxabe.

El año pasado, en una edición muy exigente, la victoria fue para el inglés Chris Froome (Sky), que tras haber sido 3 veces 2º logró por fin el triunfo en la prueba … aunque no sin polémica, ya que meses después se anunció su positivo por exceso de Salbutamol, siendo finalmente absuelto por la UCI justo antes del último Tour, conservando sus victorias en Vuelta y Giro. Le acompañaron en el podio Vincenzo Nibali, ganador en 2010, e Ilnur Zakarin, destacando también la actuación de Alberto Contador, que merced a sus múltiples ataques fue el gran animador de la prueba, además de imponerse en el Angliru, mientras que el dominador en los sprints fue Matteo Trentin, con 4 triunfos,

El podio final de 2017, con Froome, Nibali y Zakarin. Imagen de Photo Gomez Sport, galería en la web de La Vuelta

  1. Chris Froome (Team Sky): 82h 30′ 02”
  2. Vincenzo Nibali (Bahrain Merida) a 2′ 15”
  3. Ilnur Zakarin (Katusha Alpecin) a 2′ 51″
  4. Wilco Kelderman (Sunweb Team) a 3′ 15”
  5. Alberto Contador (Trek Segafredo) a 3′ 18”
  6. Wouter Poels (Team Sky) a 6′ 59”
  7. Michael Woods (Cannondale Drapac) a 8′ 27”
  8. Miguel Ángel López (Astana Team) a 9′ 13”
  9. Steven Kruijswijk (Lotto NL Jumbo) a 11′ 18”
  10. Tejay Van Garderen (BMC Racing) a 15′ 50” 

Recorridos

A nivel de recorrido y salvo ediciones aisladas, la Vuelta ha sido históricamente la GV más floja, algo lógico hasta los años 70, ya que la red de carreteras españolas dejaba mucho que desear y la mayoría de grandes puertos no estaban asfaltados (aunque los puertos de tierra eran habituales en Tour y Giro) pero que a día de hoy no tiene sentido, no habiendo motivos objetivos por los cuales la Vuelta no pueda tener recorridos igual de exigentes que las otras GV. Fue precisamente este mal aprovechamiento de la geografía española lo que originó que varios aficionados al ciclismo nos uniésemos formando la “Plataforma Recorridos Ciclistas: en España si hay montaña”, con el estudio para la mejora de los recorridos -Dossier-, publicado en 2008, como trabajo principal, abriendo luego el blog en 2009.

En las últimas décadas, el problema no es tanto de dureza como de modelo de etapa, abusando de finales en alto y en la mayoría de ocasiones con malos encadenados previos o en etapas unipuerto (aunque esto último ha cambiado en ediciones recientes), asi como incomprensible la marginación de los grandes puertos de paso, que si bien no abundan tanto como en Francia y sobre todo Italia existen en suficiente cantidad como para ir variando de un año a otro, habiendo también muchos 1ª duros que tampoco son aprovechados. Y es que la gran diferencia entre los puertos usados desde 1979 por Vuelta, Tour y Giro está precisamente en los HC de paso, con la Vuelta muy por detrás de las otras GV en este tema. De hecho, las subidas más icónicas son finales en alto: Lagos de Covadonga, estrenado en la edición de 1983, y el Angliru, subido por 1ª vez en 1999.

La etapa de este año de los Lagos de Covadonga, que se subirán por 21ª vez en la Vuelta

De todos modos, centrándonos en los últimos 20 años, eso no significa que todos los recorridos hayan sido “malos”, ya que algunas ediciones, como por ejemplo 1999, 2004,  2006, 2009 y 2017, sí tuvieron trazados globales interesantes. Pero en general han predominado las llegadas en alto en etapas unipuerto o con subidas muy alejadas entre sí, además de repetirse demasiado ciertas ascensiones. Por otro lado, en la última década ha habido una gran reducción en los km contra el crono (haciendo además CRI muy quebradas, perjudicando a los especialistas), si bien este problema también es compartido por Giro y Tour -> cronos en las GV, que salvo excepciones, como Tour 2012 o Giro 2017, no han vuelto a programar dos CRI largas en la misma edición, aunque el Giro sí incluye de vez en cuando cronos de más de 50 km, la última en 2015.

El trazado de 2009 fue un gran avance sobre 2008 y enorme respecto a 2007. Y es que además de una dureza global similar a la de Tour y Giro, incluía una montaña mejor de lo habitual en la Vuelta, con buenos encadenados, muchos estrenos y trampas casi todos los días. De hecho, por fin hubo una etapa con 2 Especiales, La Ragua + Sierra Nevada por Purche-Sabinas, siendo espectacular (y lo habría sido aún más con la ruta original, sin rodeo antes de meta). No obstante, también tenía aspectos negativos, como el habitual exceso de finales en alto duros y cronos muy cortas, lo que unido a una pobre actitud de los favoritos en las etapas de Aitana, Velefique y Ávila hizo que resultara algo decepcionante, pese a que también hubo jornadas muy entretenidas, como la mencionada de Sierra Nevada, La Granja y La Pandera.

El recorrido de 2010 era llamativo, pero globalmente se quedaba “cojo” al carecer de jornadas para moverse desde lejos y tener solo una CRI, además de repetir mucho un tipo de trazado en las etapas de montaña, favoreciendo demasiado a los mismos corredores y propiciando que se viera “ciclismo-youtube”, con sólo batalla entre los favoritos en los km finales. En el lado positivo, casi todas las jornadas tenían alicientes, destacando una gran primera semana, y varios estrenos de subidas muy interesantes y/o mediáticas, como Coto Bello y la Bola del Mundo. A la postre, la carrera tuvo interés casi todos los días pero sin jornadas para recordar más alla de los últimos 10 km (salvo la bonita etapa de Valdepeñas de Jaén), aunque sorprendentemente casi todos los medios de comunicación la consideraron un éxito rotundo.

En 2011 se repetían varias constantes de años anteriores, como el gran nº de llegadas en alto, “trampas” en muchas jornadas, estreno de varias subidas y escasez de crono, pudiendo considerarse una mezcla de 2009 y 2010, aunque predominando 2010, sobre todo por la 1ª semana. Pero también tenía aspectos innovadores: una etapa de alta montaña sin final en alto, estrenando el Puerto de Ancares (aunque por Balouta y muy lejos de meta), 2 HC de paso y una última semana basada en la media montaña, con la gran noticia del regreso al País Vasco, si bien en etapas decepcionantes. Un trazado con aspectos positivos, al incluir alicientes casi todos los días, buenos encadenados y mucha dureza global, pero lastrado por otros tantos negativos (exceso de llegadas en alto, orden de algunas etapas y falta de una 2ª CRI), aunque mejorando a 2010.

En 2012 los organizadores llevaron la apuesta por los finales en alto al extremo, con 10 llegadas de este tipo y siendo en casi todos los casos la subida más dura de la etapa, varios con rampas desorbitadas. Por el contrario, no había apenas grandes puertos de paso (salvo en la etapa reina de Cuitu Negru) y sólo 39 km de CRI, estando muy desequilibrado. A la hora de la verdad, el duelo entre Contador, Purito y Valverde hizo que la carrera resultara emocionante, pero con la lucha restringida a los km finales de las etapas, algo lógico dado el trazado. La excepción fue la mítica jornada de Fuente Dé, con el ataque de Contador, y en menor medida Valdezcaray, curiosamente los 2 finales más tendidos. En nuestra opinión, una carrera de notable pero ni mucho menos “la mejor Vuelta de la historia”, como se la calificó desde varios medios de comunicación.

El trazado de 2013 repetía parte de las características de la edición anterior, como la enorme cantidad de llegadas en alto y la escasez de contrarreloj, pero aumentando la exigencia de los puertos de paso y con más variedad en los finales, siendo uno de los recorridos más duros en la historia de la Vuelta, con nada menos que 17 puertos por encima de 120 APM, incluyendo los inéditos Haza Llana y Peñas Blancas. Al final la carrera resultó bastante entretenida, habiendo además múltiples cambios de liderato y pelea hasta el penúltimo día, con el intento de remontada de Nibali en el Angliru, pero con la batalla entre los favoritos demasiado reducida a las subidas finales, echándose de menos alguna jornada con ataques lejanos, lo que unido a la victoria de Horner dejó una sensación más negativa que la de 2012.

La etapa del Santuario de Canolich en 2013, final estrenado el año anterior y que repetirá en 2018

El recorrido de 2014 mantuvo en general el modelo de años anteriores, con múltiples finales en alto, casi siempre en la subida más dura de la etapa, varias llegadas en repecho y escasa contrarreloj, con 3 etapas cronometradas, incluyendo la CRE, pero que apenas sumaban 59 km, estando de nuevo desequilibrado. No obstante, había mayor variedad en la media montaña, mientras que las llegadas en alto eran menos extremas (salvo Camperona y Ancares por Pan do Zarco), estrenándose una gran cantidad de puertos, tanto de paso como final de etapa, varios de ellos muy duros. A la hora de la verdad, destacó el duelo Contador vs. Froome en las etapas de la Farrapona y Ancares, si bien la lucha volvió a quedar restringida a las subidas finales, no habiendo batalla desde lejos entre los favoritos en ninguna etapa.

En 2015 el trazado repitió varias de las constantes de ediciones previas, como la enorme cantidad de llegadas en alto, tanto puertos como finales en repechos, y la escasez de contrarreloj, con un total que no llegaba a los 50 km (si bien la CRI era más llana de lo habitual), aunque también había novedades, como los 12 finales inéditos y el tipo de montaña de la 3ª semana, basada en la media montaña y las llegadas tras descenso. Y fue precisamente en la última semana, después de un tríptico cantábrico que resultó decepcionante, cuando se vieron las mejores etapas (junto con la dura jornada de Andorra), como Riaza y sobre todo la preciosa etapa de Cercedilla, donde Aru y el equipo Astana aislaron al hasta entonces líder Dumoulin, atacando en la Morcuera, a más de 50 km de meta, y logrando el vuelco en la clasificación general.

El recorrido de 2016 tenía de nuevo múltiples finales en alto, muchos de ellos cortos y con rampas extremas, aunque habiendo también llegadas en subidas más largas, como el Aubisque, final de la etapa reina, que de nuevo se celebraba fuera de España, y escasez de crono individual, con sólo 37 km de CRI, si bien más favorable para los especialistas que en otras ediciones. Junto al abuso de muros finales, lo peor era la falta de grandes puertos, con únicamente HC / 1ª duros de paso en la etapa francesa. No obstante, y salvo por la “huelga encubierta” el día de Urdax, la carrera fue mejor de lo esperado, destacando la gran jornada de Formigal, donde un pequeño grupo de corredores, formado tras el ataque de salida de Contador e incluyendo también al líder Quintana, puso en jaque al Sky, siendo clave para el resultado final.

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  • En la próxima entrada, análisis detallado del recorrido, incluyendo puertos y antecedentes
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